Habían pasado unos diez días desde la muerte del narco más buscado, El Mencho, en un tiroteo con las fuerzas de ley y orden mexicanas, cuando Claudia Sheinbaum llegó a la XV zona militar de Guadalajara, sede de cuatro partidos del Mundial de fútbol. El objetivo de la visita presidencial era tranquilizar al mundo respecto a la seguridad de los jugadores y los 800.000 turistas estimados que asistirán al Mundial organizado por la FIFA a partir de finales de junio.
La ciudad mexicana, sede de partidos de repesca como antesala del Mundial, entierra a ‘El Mencho’ y se prepara para celebrar la gran cita en paz entre medidas de seguridad
Habían pasado unos diez días desde la muerte del narco más buscado, El Mencho, en un tiroteo con las fuerzas de ley y orden mexicanas, cuando Claudia Sheinbaum llegó a la XV zona militar de Guadalajara, sede de cuatro partidos del Mundial de fútbol. El objetivo de la visita presidencial era tranquilizar al mundo respecto a la seguridad de los jugadores y los 800.000 turistas estimados que asistirán al Mundial organizado por la FIFA a partir de finales de junio.
Será “una fiesta deportiva que se vivirá con tranquilidad”, anunció la presidenta, tras desglosar un plan de seguridad en el que se desplegarán 99.000 unidades en todo México y algo más de 17.000 en Guadalajara, apoyados por 24 aviones de vigilancia y 33 drones.
Horas después, un desfile de camionetas blindadas salió de la base del ejército. Soldados montados portaban potentes ametralladoras mexicanas FX-05 Xiuhcóatl. “Los vehículos verdes son del ejército, los blancos, de la Guardia Nacional”, explicó un joven que vendía mochilas camufladas delante de la base.
Por impacto sobrecogedor, la patrulla militar no podía competir con las asombrosas imágenes del convoyes de tanquetas, difundidas por el cartel de Jalisco Nueva Generación unos meses antes. Pero, tras la operación el pasado 22 de febrero, que acabó con la vida de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, el capo del mismo cartel, el ejército mexicano ya se ve de forma distinta.
Tras la muerte del capo murieron 26 guardias nacionales y ardieron 906 vehículos y decenas de tiendas
La redada se efectuó bajo fuertes presiones de Washington y con inteligencia sacada de un dron de la agencia anti droga estadounidense (DEA). Pese a ello, Donald Trump -que recibió el Premio de la Paz de la FIFA en 2025- mantiene las amenazas de bombardear a los carteles en territorio mexicano.
La primera reacción de los, se calcula, 17.000 integrantes del cartel de Jalisco a la muerte de El Mencho fue estremecedora. Se quemaron 906 vehículos, decenas de tiendas y 26 guardias nacionales fueron asesinados.
Desde entonces, el temor a una posible guerra por la sucesión del capo se ha disipado, un mensaje que Sheinbaum quiso transmitir ayer durante una visita del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, a México. Los socios corporativos de la federación se han tranquilizado. “Sintamos juntos”, rezan los anuncios de Coca-Cola en el centro de Guadalajara junto a un logo de la FIFA.
Pero la normalidad siempre es relativa en Jalisco. Colgada de una farola delante de la XV zona militar, una hoja fotocopiada explica: “Persona desaparecida: Se busca Porfirio Francisco Cruz Hernández, 49 años; se le vio por última vez el 25 de octubre de 2025”. Hay más de 17.000 desaparecidos en el estado de Jalisco, la mayoría veinteañeros, muchos presuntamente asesinados tras ser reclutados forzosamente por el cártel.
Donald Trump mantiene las amenazas de bombardear los carteles en territorio mexicano
La misma semana de la visita de Sheinbaum, se celebró la llamada Copa de las Leyendas entre el Barça y el Madrid en el estadio Akron, del club local El Chivas, donde España jugará contra Uruguay el próximo 26 de junio. Propiedad de la poderosa familia Vergara, cuya fortuna se amasó en el negocio oscuro de suplementos dietéticos, el estadio fue construido para los Juegos Panamericanos en el año 2011, un catalizador para la galopante especulación inmobiliaria en Guadalajara.
Pese a los nervios iniciales, el partido de las viejas glorias -que el Barça ganó 2-1- sirvió para despejar dudas sobre la seguridad del estadio de cara al campeonato mundial. “Tiene un diseño de última generación para la evacuación rápida”, dijo un portavoz del gobierno municipal. Ninguna de las leyendas -Figo, Puyol, Morientes, Saviola…– mencionó el asunto turbio de las fosas clandestinas encontradas en los alrededores del Akron.

La emblemática estatua de Minerva ha sido embellecida con decenas de esculturas en forma de pelotas de fútbol. Más abajo, cientos de retratos de desaparecidos que ondean en el viento en la Glorieta de los Niños Héroes tienen un futuro incierto. “Vamos a ver si deciden quitarlos antes del Mundial”, dice Rubén Martín, periodista de la emisora Canal 44.
La ironía de que el Mundial se celebre en compañía de Estados Unidos y Canadá, en un momento de elevada tensión entre los tres países, no pasa inadvertida. “La política estadounidense pasa por, si no se disminuye la criminalidad, intervenir. Y luego se arma este operativo del 22 de febrero… Por eso, mucha gente que conozco, ya ve con malos ojos el Mundial”, asegura Héctor Robledo, del centro cultural Cuerpos Parlantes.
Será “una fiesta deportiva que se vivirá con calma” anuncia la presidenta Sheinbaum
Lo cierto es que matar a El Mencho para garantizar la seguridad del Mundial no tendría sentido. Descabezar a un cártel suele provocar más violencia , y no menos. Desata guerras entre facciones rivales por la sucesión. Eso ha ocurrido en Sinaloa desde la captura de Joaquín El Chapo Guzmán pero, hasta la fecha, no sucede en Guadalajara. “No tenemos ninguna señal de que el cártel Jalisco se vaya a fragmentar”, dice el experto en seguridad Eduardo Guerrero. Lo único que desataría una espiral de violencia es si “se intensifican los arrestos de jefes de segundo nivel”, añade.
El gobierno de Sheinbaum es consciente de esto y ha detenido la guerra contra el cartel. Prueba de ello se dio en el cementerio de San Andrés, a dos kilómetros de la zona militar XV, donde los vendedores de flores y molinillos coloridos aún comentan el día —el pasado 1 de marzo— que enterraron a El Mencho. Aquel día acudieron cientos de soldados y guardias nacionales. Pero en lugar de detener a los asistentes, los protegieron. “Nunca habíamos visto a la Guardia Nacional cuidar del entierro de un narco”, resaltaba Diego Petersen, columnista en el diario local El Informador . Solo otra orden impetuosa de Washington, impedirá que la fiesta de la FIFA se celebre en paz.
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