Si suceder a Pep Guardiola al frente del City no fuese suficiente presión, Maresca debía hacerlo además con una plantilla de la que han salido nombres tan potentes como Rodri, Bernando Silva, Aké o Stones. Su debut en el Etihad no fue el soñado. Arrancó agresivo, pero se fue diluyendo ante un Bournemouth que se puso por delante a los 26 minutos. Un City con pocas ideas y muy endeble en defensa que salvó los muebles con una remontada en el descuento gracias a los goles de Guéhi y Gvardiol.
Remontada ‘in extremis’ del City ante el Bournemouth para maquillar el pobre estreno del técnico italiano
Si suceder a Pep Guardiola al frente del City no fuese suficiente presión, Maresca debía hacerlo además con una plantilla de la que han salido nombres tan potentes como Rodri, Bernando Silva, Aké o Stones. Su debut en el Etihad no fue el soñado. Arrancó agresivo, pero se fue diluyendo ante un Bournemouth que se puso por delante a los 26 minutos. Un City con pocas ideas y muy endeble en defensa que salvó los muebles con una remontada en el descuento gracias a los goles de Guéhi y Gvardiol.
Revolucionó el italiano con su primer once. Debía encontrar un sustituto para Rodri en el centro del campo y sorprendió a todos con su apuesta por Marc Guéhi, abandonando su originaria posición de central para ubicarse en medio junto a Anderson. También movió a Nico O’Reilly, a quién colocó de mediapunta junto a Foden y Semenyo en las bandas.
Saltó muy agresivo el equipo de Maresca, dejando claro que este City busca mucha más verticalidad con su fútbol. A a los cinco minutos el City ya había tenido la primera con un potente disparo de Lewis, después de un taconazo de Foden que obligó a intervenir a Petrovic para evitar el gol. Siguió buscando el gol con insistencia, pero no parecía tener el día.
Incluso Haaland falló incomprensiblemente un gol cantado. El noruego recibió un milimétrico pase de O’Reilly que, con todo de cara, no logró conectar bien con el balón desaprovechando una ocasión clarísima para adelantar a los locales. No fue el día del delantero, que estrenaba nuevo look, sin su larga melena, y se quedó sin marcar en su partido 200 con el City.
Haalland, estrenando look, se quedó sin marcar en su partido 200 con el City
Respondió el Bournemouth con un remate de Rayan que frustró Donnaruma con una gran mano y poco después saltaría la sorpresa en el Etihad. El conjunto Cherry se adelantó en el 25 con un tanto de Marcus Tavernier, que recibió en el segundo palo y no perdonó en la primera ocasión clara del conjunto de Marco Rose.
No supo reaccionar el City, que dejó preocupantes carencias en defensa y pocas ideas en ataque antes de marcharse a los vestuarios. Maresca no cambió nada en el descanso y saltaron los mismos futbolistas para tratar de darle la vuelta al partido. Igual que en la primera, salió enchufado el City, que volvió a desaprovechar una ocasión increíble para empatar el encuentro. Anderson colgó un preciso balón que Guéhi tan solo tenía que empujar dentro, pero su cabezazo se marchó inexplicablemente fuera.

Los dos equipos buscaron la portería rival en un final apasionante en el que el City lograría una remontada épica. In extremis, a cinco minutos para el final, Guéhi puso el empate en una acción a balón parado en la que el central marfileño, mal defendido, remató a placer y batió a Petrovic. Sin tiempo para digerirlo, el conjunto citizen se lanzó a por el segundo. Ya superado el 90, Gvardiol anotó el 2 a 1 tras una asistencia magistral de Cherki y con suspense. El tanto fue inicialmente anulado por fuera de juego, pero tras revisarse, el gol se dio por bueno, dando al City el primer triunfo en el estreno de Maresca.
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