Halle Bailey ya era una artista reconocida en el mundo de la música y la interpretación cuando fue elegida como la nueva sirenita para el remake de La Sirenita. Su elección supuso un cambio histórico en la factoría Disney, pasando de una sirena blanca y pelirroja a una protagonista negra. Una decisión que levantó un intenso debate mundial y que generó críticas voraces por parte de un sector de la sociedad, que no solo atacó a la película, sino especialmente a la propia actriz con comentarios cargados de odio y racismo.
La cantante y actriz ha reconocido que todas las críticas le enseñaron a aprender a ignorar el ruido externo
Halle Bailey ya era una artista reconocida en el mundo de la música y la interpretación cuando fue elegida como la nueva sirenita para el remake de La Sirenita. Su elección supuso un cambio histórico en la factoría Disney, pasando de una sirena blanca y pelirroja a una protagonista negra. Una decisión que levantó un intenso debate mundial y que generó críticas voraces por parte de un sector de la sociedad, que no solo atacó a la película, sino especialmente a la propia actriz con comentarios cargados de odio y racismo.
Una época dura para cualquier persona que atraviese por algo parecido, pero que la actriz quiso llevar de la mejor manera posible. Y es que, en vez de perderse en el pozo de la desesperación, decidió darle la vuelta para disfrutar de las cosas positivas que le había traído este papel en su vida, empezando por el éxito internacional.

En una entrevista concedida para The Independent, la actriz ha reconocido que recibió muchos ataques, pero que le sirvieron para aprender “a ignorar el ruido” y centrarse en lo positivo. Y es que, para ella, interpretar a uno de los personajes de su infancia supuso un salto importante en su vida que no iba a dejar que nadie arruinase: “Interpretar a Ariel fue muy impactante para la niña que llevo dentro… Además, tengo un hijo, así que para él fue genial. Cada vez que ve una sirena, dice: ‘¡Mamá, mamá!’”.
Por todo esto, decidió mantenerse alejada de todo. “Fue liberador estar en medio de esta conversación donde surgían tantas opiniones diferentes y tan opuestas entre sí”, ha continuado. Unas palabras con las que ha puesto sobre la mesa que llegó a sentir que se veía a ella misma dentro de una copa de cristal mientras todo el mundo opinaba.

Asimismo, la intérprete se siente “honrada” de poder luchar por la representación de las mujeres negras en roles protagonistas dentro de la industria de Hollywood. Por lo que cree que el paso que se dio con La Sirenita fue algo trascendental para que otras jóvenes vean que merecen ser “representadas en la pantalla”.
Y es que su lucha por los derechos de las mujeres empezó desde muy pequeña, ya que fueron ellas mismas las que le dieron sus primeras oportunidades en una industria altamente competitiva. Una de esas figuras clave fue la superestrella Beyoncé, la persona que la descubrió con tan solo 12 años y que no dudó en incorporarla a su sello discográfico tras ver la versión de Pretty Hurts que Halle y su hermana Chloe colgaron en YouTube. “Fue increíble tener a alguien como Beyoncé de nuestro lado. Te da confianza en tus ideas cuando te reconoce”, ha reconocido con orgullo.
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