Urtasun forma parte de la candidatura de Barbero y Martínez a la dirección, donde hay desbandada de cargos Leer Urtasun forma parte de la candidatura de Barbero y Martínez a la dirección, donde hay desbandada de cargos Leer España // elmundo
Yolanda Díaz, que fue la fundadora del partido Movimiento Sumar y que ha sido su líder política y moral durante estos tres años, se lava las manos ante la gravísima crisis interna que atraviesa la formación, y que ha derivado en una desbandada de cargos en este tiempo, entre dimisiones, renuncias y ahora la sospecha de una guerra sucia para descabalgar a la hasta ayer coordinadora. Lara Hernández anunció ayer que se marcha, dando un portazo y rompiendo el carné tras confirmarse oficialmente su «inocencia» ante unas denuncias por acoso laboral.
Preguntada por todo esto en Telecinco, la vicepresidenta segunda del Gobierno ha rechazado entrar a valorar estos últimos acontecimientos y se ha limitado a desear «muchísima suerte» a Hernández.
Frialdad con la persona a quien legó la coordinación de Movimiento Sumar después de que Díaz renunciara a ese cargo orgánico en 2024, golpeada por los malos resultados electorales de Sumar en las elecciones europeas y por una creciente rebelión de sus socios (IU, Más Madrid…) contra ella dentro la alianza.
Díaz se posiciona ahora ajena a los conflictos que vive su partido. El argumento siempre ha sido que dejó la vida orgánica de Movimiento Sumar entonces, pero la realidad es que aún hoy sigue siendo «invitada permanente» en la dirección y ejercer como su «referente político» dentro de la alianza Sumar y del Gobierno de Pedro Sánchez.
Mientras tanto, Hernández ha vuelto a hablar sobre el caso que ha sufrido y que ayer calificó como una «campaña de desprestigio» mediante «mentiras» y «bulos». Desliza que ha sido para apartarla como coordinadora aunque rechazar entrar a dar nombres. En febrero se presentaron denuncias por parte de seis cargos orgánicos e institucionales de Movimiento Sumar pero cuando el proceso estaba siendo investigado por la comisión encargada se fueron retirando los testimonios hasta que el pasado domingo, cuando ya no quedaba nada que estudiar, el expediente fue archivado.
Hernández ha admitido que existían internamente «discrepancias políticas», pero ha rechazado categóricamente que éstas se puedan convertir «en jugadas que son trituradoras de personas», lamentando que la política no es eso. Puesto que las discusiones o el desacuerdo en los partidos, ha dicho, forman parte de «la vida misma».
Tras una etapa en la que lo ha pasado «muy mal», su marcha de Movimiento Sumar es fulminante. «No voy a contribuir, ni a colaborar, ni a compartir espacio con personas y con un ambiente tóxico», ha asegurado en una entrevista en Espejo Público de Antena 3. «Mi voluntad es no seguir contribuyendo a una política así. Esto no es la política útil y honesta que la gente se merece. Mejor echarse a un lado».
La ex coordinadora ha expresado que le hubiera gustado que las personas que denunciaron no se hubieran ido retirando «una a una» y que el procedimiento hubiera llegado «hasta el final» y que «se llegara de verdad con todas las consecuencias». «Porque yo es que no tengo absolutamente nada que ocultar. Tengo la conciencia muy tranquila», ha dicho.
Preguntada sobre la frialdad de Díaz, Hernández ha esquivado el fondo y se ha limitado a subrayar que ella se alejó de la vida orgánica en 2024 y que considera que hay que «respetar esa decisión», sin querer decir «nada más al respecto».
La ganadora de la guerra interna contra Hernández has sido Verónica Barbero, portavoz parlamentaria de Sumar, quien ha encabezado el sector crítico en este pulso. Ahora será la próxima coordinadora junto a Rosa Martínez, después de que su candidatura haya sido la única lista presentada a las primarias de cara al congreso extraordinario que celebrará Movimiento Sumar el 11 de julio.
Es una lista que unifica a otros sectores críticos y en la que hay importantísimas ausencias. Para empezar, Yolanda Díaz desaparecerá del futuro Grupo Coordinador de Movimiento Sumar al no formar parte de la candidatura. Era esperado porque su renuncia a repetir como candidata de Sumar aparejaba el final de su ciclo en política. Sí repite Ernest Urtasun, portavoz del partido y ministro de Cultura.
Pero sobre todo llama la atención la desbandada de figuras relevantes que hasta ahora formaban parte de la dirección de Movimiento Sumar. Lo que arroja más indicios de descomposición. Renuncia a estar el secretario de Estado de Trabajo y número dos de Yolanda Díaz, Joaquín Pérez Rey. Igual que Manuel Lago, el que fuera uno de los colaboradores más estrechos de la vicepresidenta en el Ministerio.
Tampoco repite Txema Guijarro, diputado y secretario general del grupo de Sumar en el Congreso. Se apea del partido Agustín Santos, ex embajador en la ONU y fichaje estrella de Díaz para las elecciones de 2023. Más previsible era la salida de Carlos Martín, que llegó a ser coordinador de Movimiento Sumar con Hernández y que duró sólo unos meses.
Acompañan a Barbero y Martínez diputadas autonómicas como Esperanza Gómez, de Por Andalucía, y diputados nacionales como Lander Martínez, Laura Vergara o Viviane Ogou, así como expertos en materia de vivienda, como Javier Burón, o en energía y transición ecológica, como Fernando Ferrando. También forman parte de la candidatura la actual secretaria de Feminismos y LGTBIQA+, Amanda Andrades; Ares Valera, portavoz del Espacio Joven; y Paulo Carlos López, secretario general de Sumar en Galicia.
Preguntada Barbero por la renuncia de Hernández, ha dicho que a la ciudadanía «le importa menos» la vida interna de los partidos y ha afirmado que Sumar, fundado en 2023, «no ha dejado de crecer desde su nacimiento hace muy poquito» y aún se está «construyendo y afianzando» en los distintos territorios, informa Efe.
Barbero, quien ha asegurado que la lista de cara a la asamblea extraordinaria «integra toda la organización», ha incidido en que la ciudadanía tiene «la percepción de descomposición» cuando no se avanza en derechos y por ello Sumar quiere «continuar trabajando en la línea de agrandar los derechos de la clase trabajadora» con un enfoque «laborista, feminista, ecologista, animalista y verde».
