“A ver… mi familia no es fácil. Somos cuatro hermanos, dos chicos, mi hermana y yo, y fue la guerra. Mi personalidad se forjó ante tantas adversidades en mi adolescencia. Cuando dije que quería ser actriz, la oposición en casa fue absoluta. Mi madre quería que fuera médico y a mi padre le pareció un horror mi decisión. Nadie me apoyó. Así que a los 18 años me fui de casa por las bravas. Tengo muchísimo carácter”, explicaba Hiba Abouk sobre su familia, en una entrevista de archivo.
La actriz madrileña se sinceró sobre su pasado a su llegada a China
“A ver… mi familia no es fácil. Somos cuatro hermanos, dos chicos, mi hermana y yo, y fue la guerra. Mi personalidad se forjó ante tantas adversidades en mi adolescencia. Cuando dije que quería ser actriz, la oposición en casa fue absoluta. Mi madre quería que fuera médico y a mi padre le pareció un horror mi decisión. Nadie me apoyó. Así que a los 18 años me fui de casa por las bravas. Tengo muchísimo carácter”, explicaba Hiba Abouk sobre su familia, en una entrevista de archivo.
La actriz madrileña ha sido protagonista de titulares en los medios de comunicación en los últimos años, en particular tras conocerse de su relación con el jinete Álvaro Muñoz Escassi. Sin embargo, pocas veces se ha pronunciado sobre qué ocurre de puertas adentro con sus seres queridos. Un silencio que ha vuelto a romper en Universo Calleja. El programa de Jesús Calleja en Mediaset se encuentra en plena emisión de su tercera temporada, dando una oportunidad a la intérprete de ascendencia tunecina y libia de viajar a China.
“Mis padres llegan en el 76 a España, mi padre llega a trabajar. Mi padre es un hombre de espíritu muy abierto y le gustaba mucho Europa y le encantó Madrid. Llegó a Madrid y se enamoró”, comentaba a su llegada, desvelando que su progenitor trabajaba como bróker. “Mi padre venía de una familia muy humilde pero era un tipo muy inteligente que supo hacer dinero, luego se arruinó, pero supo hacer dinero. Cuando llegó a España le fue muy bien y luego pues Madrid te atrapa y Madrid le atrapó también a él”, remarcó.
En esta telaraña, la convivencia se volvió un poco más complicada debido a la llegada de un elemento externo: “Mi padre era alcohólico. Madrid lo atrapó. Eso destroza en muchos aspectos a una familia. Tengo recuerdos complicados de esa época. Tener una persona con alcoholismo en casa es muy complicado”. En este sentido, la familia se enfrentó a un periodo incómodo como buenamente pudo. Hiba, que por aquel entonces tenía 8 años, vio como su madre tomaba las riendas de la situación.

Un hallazgo en la oscuridad
“Lo que hizo mi madre fue ponerse a trabajar por primera vez en su vida. No había trabajado hasta entonces porque no había hecho falta, pero imagínate con cuatro hijos, que yo soy la pequeña, e íbamos todos a un colegio de pago, queríamos mantener un nivel de vida que no se pudo seguir manteniendo. Los tres últimos años de colegio me los becó el colegio a cambio de tener buenas notas y del historial familiar. Yo empecé a trabajar de cualquier cosa con 15 años. Que si niñera por aquí, unas clases particulares por allá…”, aclaraba.
Fue en este contexto que Abouk encontró la afición que la ayudaría a desconectar y ganarse la vida: “La única actividad gratuita en el cole era hacer teatro y me apunté. Entonces ahí flipé porque me encantaba memorizar los textos, subir al escenario… Y cuando me subía al escenario era muy terapéutico, me olvidaba de absolutamente todo”. Por fortuna, esos recuerdos han quedado en el pasado. Como la propia invitada comentaba, su padre lleva ya un año sobrio y la situación ha cambiado.
Gente
