Los Piratas fue una de las bandas de rock de referencia, tanto en la Galicia como la España de los 90. Fundada en Vigo en 1989, contaba con un amplio abanico de influencias: desde la música pop española de la década de los 80 hasta Björk y Los Planetas, pasando por otros grupos de renombre internacional como Radiohead, y Oasis. Desde 1991 hasta 2004, publicaron siete discos de estudio que encandilaron a toda una generación, gracias a los talentos de Iván Ferreiro, Paco Serén, Alfonso Román, Javier ‘Hal 9000’ Fernández, Pablo Álvarez y Raúl Quintillán.
El cantante gallego echó la vista atrás a sus inicios, cuando ayudaba a su familia trabajando en un bar
Los Piratas fue una de las bandas de rock de referencia, tanto en la Galicia como la España de los 90. Fundada en Vigo en 1989, contaba con un amplio abanico de influencias: desde la música pop española de la década de los 80 hasta Björk y Los Planetas, pasando por otros grupos de renombre internacional como Radiohead, y Oasis. Desde 1991 hasta 2004, publicaron siete discos de estudio que encandilaron a toda una generación, gracias a los talentos de Iván Ferreiro, Paco Serén, Alfonso Román, Javier ‘Hal 9000’ Fernández, Pablo Álvarez y Raúl Quintillán.
Sin embargo, los inicios no suelen ser fáciles, tal y como reconocía el propio Ferreiro en una entrevista reciente. El que fuera líder de la banda se sentó con Mara Torres en El Faro, el podcast de la Cadena SER, para repasar su trayectoria y alguna que otra anécdota personal. Su punto de vista en el auge de Los Piratas fue uno de los temas clave, que arrancó cuando era joven y ayudaba a su familia trabajando en verano. Una labor que llevaba a cabo con la complicidad de un restaurador en Vigo, quien también le liberaba cuando llegaba el fin de semana de conciertos.
“Yo vivía de poner copas en un bar. Nos daba (para vivir) algún verano. Yo, de hecho, ponía copas porque era la manera de no ir a trabajar y no dejar a nadie con un trabajo de responsabilidad. Entonces, tenía mi amigo Vaquero, que tenía bares en Vigo. Y cuando iba a tocar, le decía: Vaque, este fin de semana, este y este, no vengo. Y no pasaba nada, porque tampoco era un buen camarero”, confesaba. A pesar de ello, Ferreiro perseguía un objetivo más distante que el de otros jóvenes con sueños de estrella del rock: estabilidad.
“Es que yo desde el principio, desde que empecé, solo tenía el deseo de tener un oficio. No pensé nunca en el éxito de una forma concreta. El éxito era una cosa abstracta en la que yo vivía de hacer canciones. En Piratas, además, se hacía una apología concreta de tener un éxito de una manera determinada. Cuando sacamos Ultrasónica, que pusieron spots en la tele de años 80, y nos sentaba fatal porque nos incomodaba, porque nos veíamos muy expuestos. Yo siempre he querido ser músico, no ser famoso, que ahora oigo a gente que es: No, yo quería ser famoso”, reconoció.

Aprendiendo desde dentro
“La fama no me interesa mucho. De hecho, creo que no es nada buena la fama. Entonces, yo quería tener un trabajo. Y realmente cuando se separa Piratas, ya tengo un poco claro cómo funciona la industria, cómo funciona mi compañía de discos, cómo funcionan las giras. Voy con las ideas muy claras. De hecho, el primer disco funcionó muy bien, y funcionó de una manera que en Warner no trabajaban así, mi oficina no trabajaba así. Yo llegué ese día y dije: ‘No, vamos a hacer esto así, así, así, son diez canciones, van a estar grabadas de esta manera’”, explicaba.
“Lo tenía muy claro, porque me había comido 13 años de prueba de error, y la mayor parte de los errores no eran del grupo, eran de una compañía que nos presentaba en emisoras de radio en las que no funcionábamos. Yo tengo un cariño muy grande a Los 40 Principales y piratas sonábamos mucho, pero mientras que otros grupos sonaban en 40 Principales y vendían discos, nosotros no vendíamos discos. Entonces, yo cuando ya saqué mi disco, dije: No lo presentéis en Los40, no porque no quiero que la pongan, sino porque estamos perdiendo el tiempo”, detallaba.
Gente
