Acabó el partido en el Bernabéu con 1-2 a favor del Bayern y no hubo ni un atisbo de entusiasmo en el Real Madrid. Los futbolistas se quedaron estáticos, mirando al vacío. El público se marchó a casa consciente de que había visto el último partido de la temporada en Champions… “Hasta el año que viene”, decían algunos. Pero apenas unos minutos después, todo cambió. Rüdiger, que no le gana nadie en atrevimiento delante de un micrófono, discurrió que los goles fueron “regalos” al equipo teutón y que la eliminatoria estaba abierta. Y Álvaro Arbeloa, defensor de las causas perdidas, añadió que “el que no crea en la remontada que no viaje a Munich”. Entonces la plantilla pensó ya en frío y vio detalles en los que creer: lanzó las mismas veces a portería que su rival (20), el meta de 40 años Neuer fue escogido MVP y el Bayern celebró el 1-2 con la efusividad del que obtiene un gran premio y no del que pierde la oportunidad de resolver la ronda.
El equipo blanco se jugará la temporada en 90 minutos ante el Bayern con la obligación de ganar; de lo contrario, la entidad firmaría de nuevo otro año en blanco y el técnico no seguiría
Acabó el partido en el Bernabéu con 1-2 a favor del Bayern y no hubo ni un atisbo de entusiasmo en el Real Madrid. Los futbolistas se quedaron estáticos, mirando al vacío. El público se marchó a casa consciente de que había visto el último partido de la temporada en Champions… “Hasta el año que viene”, decían algunos. Pero apenas unos minutos después, todo cambió. Rüdiger, que no le gana nadie en atrevimiento delante de un micrófono, discurrió que los goles fueron “regalos” al equipo teutón y que la eliminatoria estaba abierta. Y Álvaro Arbeloa, defensor de las causas perdidas, añadió que “el que no crea en la remontada que no viaje a Munich”. Entonces la plantilla pensó ya en frío y vio detalles en los que creer: lanzó las mismas veces a portería que su rival (20), el meta de 40 años Neuer fue escogido MVP y el Bayern celebró el 1-2 con la efusividad del que obtiene un gran premio y no del que pierde la oportunidad de resolver la ronda.
En apenas seis días, el Real Madrid se jugará toda la temporada en el que será el juicio final de Munich. En un club en el que los proyectos deportivos dependen solamente de los resultados y donde el papel de los entrenadores es menos preponderante, lo que suceda ante el Bayern clarificará lo que deparará el verano en el equipo blanco.
Asaltar el Allianz y pasar de ronda equivale a que Arbeloa gane crédito como entrenador del Real Madrid el próximo curso. El salmantino cogió al equipo blanco tras perder la Supercopa y, aunque es uno de los entrenadores con un porcentaje más alto de derrotas (31,6%) en la historia del club, tiene a los pesos pesados de la plantilla a favor. Vinícius declaró antes de jugar que “hay conexión, me entiende y me da confianza”, mientras que nadie (solamente a Dani Carvajal se le ha visto con cara de pocos amigos y Franco Mastantuono ha salido del equipo por su rendimiento) se opone a una manera de gestionar que ya algunos jugadores, como Camavinga y Vinícius, comparan con Ancelotti.
La derrota, en cambio, lo pondría en una situación límite: con él, el Madrid habría caído en la Copa ante el Albacete, la Liga ante el Barça (siete puntos de distancia con 27 en juego) y la victoria ante el Manchester City hubiera sido el único caramelo que llevarse a la boca. Sería indefendible su continuidad a ojos de una hinchada que sigue caliente.
Porque el Bernabéu no perdona una. Después del 0-2 del Bayern (minuto 46) y hasta el 1-2 de Mbappé (minuto 74), el runrún siguió especialmente con Vinícius, disperso ante el Bayern. El brasileño volvió a escuchar de forma tímida algunos silbidos. Perdió el balón que abrió el camino del 0-1 y falló un gol casi cantado ante Neuer. Pasar en Munich puede redimir las heridas no cerradas; quedar eliminado solo las abriría más en el mes y medio que queda de competición. Mbappé o Bellingham también están en la diana por todo lo que se ha comentado sobre su implicación y sus peajes futbolísticos.
En juego también está el proyecto deportivo y la credibilidad de la plantilla. Escusado en las numerosas bajas que ha sufrido el equipo merengue, para Munich prácticamente Arbeloa tendrá a todo su arsenal a punto. Bellingham y Militao ya completaron minutos de calidad ante el Bayern y Mendy, el lateral izquierdo más fiable cuando toca defender a un hueso como Olise, debería llegar. Solamente afecta la baja de Tchouaméni por tarjetas, posición que debería cubrir Camavinga, bajo sospecha por su rendimiento y errores groseros.
Todo el curso en 90 minutos, En una final en la que solo le vale ganar para que el curso no se acabe un 15 de abril. Lo que metería al Madrid en una espiral derrotista impropia.
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