Un mes después de hacerse pública la noticia y de verse las caras en el banquillo por primera vez, Kiko Matamoros y Makoke han vuelto al juzgado este viernes para continuar con su proceso. El colaborador ha sido acusado por un delito de ocultación de bienes, mientras que su expareja lo ha hecho en calidad de cooperadora necesaria, un papel que la sitúa en una posición igualmente comprometida. Un presunto entramado que habría ocurrido entre 2009 y 2014, y que giraría en torno a la elusión del pago de una deuda con Hacienda de más de un millón de euros, que ellos mismos han reconocido.
Los colaboradores de televisión se han vuelto a ver las caras en el banquillo y han salido satisfechos tras las reducciones de pena
Un mes después de hacerse pública la noticia y de verse las caras en el banquillo por primera vez, Kiko Matamoros y Makoke han vuelto al juzgado este viernes para continuar con su proceso. El colaborador ha sido acusado por un delito de ocultación de bienes, mientras que su expareja lo ha hecho en calidad de cooperadora necesaria, un papel que la sitúa en una posición igualmente comprometida. Un presunto entramado que habría ocurrido entre 2009 y 2014, y que giraría en torno a la elusión del pago de una deuda con Hacienda de más de un millón de euros, que ellos mismos han reconocido.
Teniendo en cuenta esto, inicialmente la Fiscalía solicitó una pena de cinco años y seis meses de prisión para él y otros cuatro para ella, así como el pago de respectivas indemnizaciones. Sin embargo, tras la segunda vista de hoy, y a tenor de las declaraciones ofrecidas en sala, la pena solicitada se ha visto mermada considerablemente. Un hecho del que ha querido hablar el propio Matamoros a su salida de la Audiencia Provincial de Madrid, mostrando su satisfacción, consciente de que el horizonte judicial se ha despejado de forma notable.

Mostrando una sonrisa, el extertuliano de Sálvame ha desvelado su felicidad ante la prensa después de escuchar el testimonio de su exesposa. Y es que, según él, durante mucho tiempo ella ha mantenido una versión que no se ajusta a la realidad. “Por primera vez he oído en boca de quien lo ha negado públicamente una verdad incómoda”, ha señalado con orgullo, visiblemente aliviado. Una alegría que se une a la disminución de la pena solicitada, que pasa a ser de dos años en el caso de la Fiscalía y tres por parte de la Abogacía del Estado, un escenario mucho más favorable. Por ello, se muestra satisfecho y con ganas de que haya sentencia para saber cuál será su próximo paso a seguir, en el que no descarta recurrir al Tribunal Superior de Justicia.
“Creo que hoy es un día para celebrar, no por nada, sino porque para mí han sido muchos años de sufrimiento, de morderme la lengua, de tener que aguantar calumnias, injurias, mentiras”, ha asegurado Kiko Matamoros ente los micrófonos de Europa Press y GTRES, aludiendo a Makoke en todo momento.

Por su parte, la colaboradora de televisión ha visto su solicitud de pena rebajada a un año y nueve meses, lo que le permitiría evitar la cárcel al no contar con antecedentes penales. No obstante, eso no quiere decir que no lo haya pasado mal durante esta nueva sesión. Según ha confesado Kiko, su exmujer ha roto a llorar en el momento en el que ha escuchado esta petición, mostrando su vulnerabilidad ante el juez. Ella misma ha justificado esta reacción al afirmar que no está “acostumbrada” a sentarse en el banquillo ni a tener que pasar por un proceso de estas características.
Pese a todo, a la salida del juzgado tampoco ha podido evitar mostrar una sonrisa de alivio y de tranquilidad a la espera de que se resuelva el juicio de forma definitiva. Hoy se exponían la solicitudes y no ha habido una sentencia definitiva en este mismo momento. Para ello, ambos tendrán que esperar hasta que el juez vuelva a revisar el caso para poder saber su destino. “No empieza ninguna guerra, a partir de que haya una sentencia penal empieza una pelea por mis derechos”, ha señalado Matamoros con firmeza.
Las confesiones de los acusados
Durante esta sesión, ambos han confesado haber cometido parte del delito, un paso clave para el devenir del juicio. Por una parte, Kiko Matamoros ha reconocido que ocultó patrimonio para evitar que la Agencia Tributaria ejecutara embargos por su impago de impuestos, admitiendo así la estrategia financiera que mantuvo durante años.
Por otra, Makoke ha aceptado que cooperó en dicha ocultación al permitir que el colaborador pusiera a su nombre la vivienda que adquirió en 2011 situada en Pozuelo de Alarcón (Madrid). Asimismo, la tertuliana ha reconocido que la cuenta bancaria vinculada a la hipoteca también estaba a su nombre, pese a que el dinero con el que se pagaba era íntegro de su exmarido, una estructura que finalmente ha quedado al descubierto ante el juez.
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