En uno de los momentos más estables y mediáticos de su vida personal —marcado por su consolidada relación, desde hace año y medio, con el exministro canadiense Justin Trudeau— la cantante Katy Perry se enfrenta ahora a graves acusaciones de agresión sexual formuladas por la actriz Ruby Rose.
La intérprete australiana denuncia a la cantante ante la policía por unos hechos ocurridos hace dos décadas y la acusa de haber intentado comprar su silencio
En uno de los momentos más estables y mediáticos de su vida personal —marcado por su consolidada relación, desde hace año y medio, con el exministro canadiense Justin Trudeau— la cantante Katy Perry se enfrenta ahora a graves acusaciones de agresión sexual formuladas por la actriz Ruby Rose.
Rose, conocida por su papel en la serie Orange Is the New Black, afirmó a través de la red social Threads que el presunto episodio tuvo lugar hace años en una discoteca de Melbourne. La intérprete relató que, en su momento, optó por minimizar lo ocurrido, calificándolo como “una anécdota divertida de borrachera”, al no saber cómo gestionar la situación.
Según explicó en su perfil, la controversia se desató después de que reaccionara a un vídeo en el que Perry comentaba la actuación de Justin Bieber durante el festival Coachella. Fue en ese contexto cuando la actriz lanzó públicamente la acusación. “Katy Perry me agredió sexualmente en el Spice Market Nightclub, en Melbourne. ¿A alguien le importa una mierda lo que piensa?”, escribió. “Solo tenía 20 años. Ahora tengo 40. He tardado casi dos décadas en decir esto públicamente”, añadió.

Ante la sorpresa de muchos seguidores, Rose detalló su versión de los hechos, describiendo un comportamiento que calificó de “inapropiado y ofensivo”. Asimismo, aseguró que, tras el incidente, Perry se habría ofrecido a ayudarla a obtener un visado para Estados Unidos, lo que —según su relato— contribuyó a que guardara silencio durante años.
La actriz explicó que el suceso ocurrió mientras descansaba con amigos, con la cabeza apoyada en las piernas de una amiga, cuando Perry se habría acercado de manera inapropiada. “Se inclinó, apartó su ropa interior y frotó su vagina en mi cara hasta que vomité”, afirmó.
Tras ser preguntada sobre por qué no denunció antes, Rose señaló que “no se sentía preparada para iniciar un proceso legal, aludiendo también a experiencias previas de violencia sexual”. No obstante, en una actualización posterior, confirmó que había acudido a una comisaría para explorar la posibilidad de que los hechos sean investigados, aunque reconoce que podrían haber prescrito.
“Será un proceso duro, pero necesario”, señaló, al tiempo que agradeció a otras mujeres que han denunciado abusos y han atravesado procedimientos similares. Horas después, aseguró haber presentado ya su testimonio ante la policía. Por el momento, Perry no ha respondido públicamente a estas acusaciones.
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