Claudia Montes afirma que el ex ministro nunca le dijo «oye, te he enchufado» Leer Claudia Montes afirma que el ex ministro nunca le dijo «oye, te he enchufado» Leer España // elmundo
La ex amiga íntima del ex ministro José Luis Ábalos Claudia Montes ha declarado este miércoles en el Tribunal Supremo que Koldo García le dijo que era «su jefe» mientras trabajó en la empresa pública Logirail, por su condición de consejero en Renfe. Él fue la persona que contactó con Montes para que hiciera las entrevistas con el objetivo de comenzar a trabajar en la citada mercantil
Montes, que ha comparecido como testigo en el juicio del caso Mascarillas, ha asegurado que «en ningún momento» José Luis Ábalos «me dice: Oye, te he enchufado. A mí directamente él nunca me ha dicho Claudia te he enchufado».
Previamente, la testigo ha explicado que ella era madre soltera y se encontraba en paro, situación que le comentó al ex ministro por su condición de amigo del partido. «Como madre soltera necesitaba trabajar», ha relatado. Fue el propio Ábalos el que le pasó entonces dos enlaces para que pudiera solicitar un empleo en Logirail. «Había puestos para todo porque era una empresa que estaba creciendo muchísimo», aseguró Montes. Primero comenzó a trabajar como encargada de los trenes turísticos y, posteriormente, gracias a su esfuerzo ha dicho, ascendió a «supervisora» -en medio había echado «muchas horas extras»-.
Asimismo, ha explicado que conoció a Ábalos en mayo de 2019 en un mitin en Gijón (Asturias). «Iniciamos una relación de amistad primero y virtual después. Me ayudó a culturizarme un poco en el tema de la política», indicó.
Sobre si fue o no a trabajar, ha sostenido que sí y que sólo dejó de hacerlo cuando se encontraba de baja laboral por acoso. En este sentido, la testigo ha explicado el problema que vivió dentro de la empresa. «El director de Renfe me quería para la oficina de arriba, y el de Logirail para la oficina de abajo, sin escritorio ni nada, de cara a la pared. Así me pasé dos semanas. (…) Yo le comento a José Luis lo que me pasaba, no sé si ellos hablaron sobre mi situación».
Por otro lado, Montes ha admitido que parte del trabajo en Logirail consistió, según ella, en «ir a la biblioteca de Oviedo a coger libros y aprovechar para leer». El presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta, le ha preguntado expresamente, al término del interrogatorio, si cuando acudía a la biblioteca de Oviedo a leer libros lo hacía en horario laboral. La testigo ha dicho que sí y ha abundado en que leía «libros de trenes» para «formarse». «Quería saber todo en lo referente a los trenes», agregó. Según su versión, «en ningún momento» dejó de ir a trabajar.
Montes, que trabajó en Logirail desde diciembre de 2019 hasta febrero de 2022, ha señalado que la despidieron por burofax «sin motivo alguno» mientras se encontraba de baja por acoso laboral.
Con anterioridad a la testigo, ha comparecido en el Salón de Plenos del Alto Tribunal José Ángel Menéndez, ex director gerente de Logirail. Él fue quien propuso abrir un expediente disciplinario a la amiga del ministro. Según ha manifestado, no asistía a su puesto de trabajo y, cumplidos ocho días de esa situación, eso llevaba al despido. Al saberlo, Montes escribió a Koldo García diciendo que tenía «un disgusto enorme».
El testigo fue cesado por el Consejo de Administración de la filial de Renfe y pasó a un puesto sin responsabilidad sobre la ex miss Asturias. Con el nuevo director gerente, el expediente no llegó a abrirse. El fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, le ha preguntado si vincula su salida del puesto con el intento de expedientar a Montes. Nadie le explicó nunca el motivo, ha respondido.
La versión de este testigo ha chocado frontalmente con la de su sucesor en el cargo, Óscar Gómez Barbero. Este testigo ha justificado que Claudia Montes no fuera a su puesto de trabajo, porque «no era un lugar adecuado, en una planta baja junto a una escalera». Y justifica que la llamara varias veces directamente para tratar su situación, pese a que Logirail tenía 500 empleados. Se le cambió el lugar y se le mejoró el sueldo. Entonces sí fue a trabajar. «Me consta que trabajaba».
La investigación refleja que la amiga del ex ministro Ábalos se quejó a Koldo García sobre su puesto de trabajo: «Me han puesto cara a la pared», le escribió en una ocasión. Las acusaciones consideran que su contratación respondió a una petición del ministro y debe considerarse un caso de tráfico de influencias. El testigo ha negado que recibiera «instrucción alguna» de Adif o Renfe relacionada con Montes.
En la sesión de tarde ha comparecido el expresidente de Renfe Isaías Táboas. Este ha reconocido que Koldo García le envió el currículum de Montes. «Si recibía uno, lo enviaba a Recursos Humanos de Renfe para que valorasen si nos podía ser útil. Y en este caso, debí hacer lo mismo. Simplemente, el trámite habitual de enviar a Recursos Humanos, para ver si podía ser útil para la empresa», ha manifestado.
Este miércoles también testificó en el Supremo Ignacio Zaldívar, excargo de Adif, responsable de los encargos en los que estuvo asignada Jésica Rodríguez en las empresas públicas Ineco y Tragsatec. «Jésica era especial para mí porque tenía contactos con el ministro», ha acabado diciendo el testigo tras multitud de preguntas que acababan en respuestas técnico-administrativas. Zaldívar ha confirmado que la entonces presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera -imputada en este procedimiento-, le habló de Jésica. «Me llamó para decirme que el ministro la había llamado porque en Ineco la estaban insistiendo o molestando, no sé los términos», ha apostillado.
El testigo ha explicado que tras la llamada de la presidenta de Adif indagó qué pasaba con Jésica. «Me reportaron y dijeron que estaban intentado contactar con ella, que le querían hacer llegar cheques de comida. Volví a hablar con la presidenta y se lo comenté». El abogado del PP y las acusaciones populares ha mostrado su sorpresa por el recorrido de una menudencia así: «¿O sea, Ineco no encuentra a su propio trabajador y se lo preguntan a la presidenta de Adif? ¡Porque eso se eleva nada menos que al ministro!», exclamaron.
