Los ojos del mundo están puestos, durante estas últimas semanas, en el Tribunal de la Corona de Southwark, de Londres. Es allí donde ha arrancado el juicio contra el humorista británico Russell Brand, de 51 años, uno de los presentadores más conocidos del país. Exmarido de Katy Perry, se enfrenta a tres cargos de violación, tres de agresión sexual y uno de atentado contra el pudor, relacionados con seis mujeres y con hechos ocurridos entre 1999 y 2009. Durante su intervención este jueves, el acusado se ha declarado inocente.
Laura Brand, pareja del intérprete, tuvo que abandonar momentáneamente la sala tras un momento de tensión con el juez y el fiscal
Los ojos del mundo están puestos, durante estas últimas semanas, en el Tribunal de la Corona de Southwark, de Londres. Es allí donde ha arrancado el juicio contra el humorista británico Russell Brand, de 51 años, uno de los presentadores más conocidos del país. Exmarido de Katy Perry, se enfrenta a tres cargos de violación, tres de agresión sexual y uno de atentado contra el pudor, relacionados con seis mujeres y con hechos ocurridos entre 1999 y 2009. Durante su intervención este jueves, el acusado se ha declarado inocente.
Durante el interrogatorio por parte de su abogado defensor, Ian Winter, sobre si cometió alguna de las agresiones que se le imputan, Brand respondió con un rotundo “no”. Además, aseguró que el proceso está teniendo un impacto “devastador” tanto es su vida pública como privada. Según sus propias palabras, no obligó a ninguna de las presuntas víctimas a hacer nada en contra de su voluntad, considerando las acusaciones “falsas”. A ello se le suma el testimonio de su esposa, Laura, quien ha insistido en su inocencia.

Hermana de la presentadora británica Kirsty Gallacher, se separó de Brand en 2007, cuando ella tenía 19 años y él 31; antes de reconectar en 2015. “Cuando lo conocí, sabía que le gustaban las mujeres, y durante la segunda mitad de ese año supe que estaba saliendo con otras mujeres. No me interesaba tener una relación con él si se acostaba con otras personas. Estaba comprometida; ambos nos habíamos dicho que nos queríamos, pero era evidente que le resultaba difícil ser monógamo”, detalló ante el juez.
A pesar de la separación, “mantuvieron una relación cercana” antes de retomar el contacto. Preguntada por el abogado defensor, Laura describió la personalidad de Russell como cariñosa y “amable, un padre maravilloso para nuestros hijos y un esposo increíble y atento, con una obsesión por los detalles que nunca antes había visto”. “Me siento muy comprendida por él. Tenemos una relación y un matrimonio muy honestos, francos y claros. Nuestra relación siempre se ha basado en la honestidad… Lo amo muchísimo”, insistió.

Tensión en el tribunal
La declaración de Laura también tuvo un momento de tensión, por el que la testigo tuvo que abandonar la sala durante unos minutos. Al ser preguntada por la veracidad de las acusaciones, el juez intervino para dejar claro que “ella no es una testigo experta”. El fiscal del caso, Riel Karmy-Jones, aseguró que la situación era “totalmente inaceptable” cuando Winter cambió la pregunta a “¿Cuál es su opinión sobre su carácter?”. Tras este momento, tanto el jurado como Laura Brand fueron desalojados.
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