Desde el 22 de noviembre, fecha del regreso al Spotify Camp Nou contra el Athletic de Bilbao, el Barça suma todos sus partidos en casa por victorias. Un catorce de catorce que ha consolidado al equipo de Flick en el liderato de la Liga y le permite estar clasificado para los cuartos de la Champions. Con el único lunar de la Copa, por culpa de la abultada derrota por 4-0 contra el Atlético en la ida de las semifinales, que no se pudo remontar, a pesar del 3-0 favorable de la vuelta.
Desde el 22 de noviembre, fecha del regreso al Spotify Camp Nou contra el Athletic de Bilbao, el Barça suma todos sus partidos en casa por victorias. Un catorce de catorce que ha consolidado al equipo de Flick en el liderato de la Liga y le permite estar clasificado para los cuartos de la Champions. Con el único lunar de la Copa, por culpa de la abultada derrota por 4-0 contra el Atlético en la ida de las semifinales, que no se pudo remontar, a pesar del 3-0 favorable de la vuelta.Seguir leyendo…
Desde el 22 de noviembre, fecha del regreso al Spotify Camp Nou contra el Athletic de Bilbao, el Barça suma todos sus partidos en casa por victorias. Un catorce de catorce que ha consolidado al equipo de Flick en el liderato de la Liga y le permite estar clasificado para los cuartos de la Champions. Con el único lunar de la Copa, por culpa de la abultada derrota por 4-0 contra el Atlético en la ida de las semifinales, que no se pudo remontar, a pesar del 3-0 favorable de la vuelta.
La de ayer por la mínima (1-0) ante el Rayo también contó, a pesar de que Joan Garcia se tuviera que disfrazar de Courtois para detener el empuje final de los vallecanos y de que los más de 56.0000 espectadores que presenciaron el partido pidiesen al árbitro que pitase la hora, tras completarse un agónico añadido de seis minutos.
En su fortaleza como local radica la clave de los éxitos de esta temporada. Lejos del remozado Camp Nou, los blaugrana se han mostrado vulnerables ante la mayor intensidad de algunos de sus rivales.
A la espera de que el nuevo parón de selecciones no altere la solidez competitiva de los barcelonistas cuando jueguen como locales y de que el Real Madrid pase por casa el 10 de mayo, el Barça tendría la Liga más que bien encarada. El balance de esta imbatibilidad está en la pegada del equipo, que suma un total de 47 goles a favor y ha encajado únicamente nueve tantos en contra, con siete partidos manteniendo la portería a cero.
Con el retorno al estadio, el culé ha recuperado el orgullo de pertenencia. A pesar de no haber recuperado la misma localidad y de no reencontrarse con los vecinos de asiento de toda la vida. Aquellos que se habían convertido en una especie de segunda familia, con la que te encontrabas una vez cada diez días. Y no tan solo por Navidades, como rezaba el anuncio de los turrones. Ya poco parece importar que las obras se estén alargando muchas más fechas de las previstas y que su conclusión ahora se sitúe para el 2028, sin que se precise en qué momento del año será.
Una nueva generación de barcelonistas disfruta de la misma manera de festejar en directo los goles del equipo que de la manera desacomplejada del presidente celebrando su victoria arrolladora en las elecciones.
Todo forma parte de una misma coreografía, remojados de cava, con sabor de macarrones y al ritmo de los mariachis. Mientras, la grada de animación, felizmente recuperada, se deja la voz en cada partido.
Deportes
