Mibgas, el índice ibérico del gas natural, ha recurrido al escudo diseñado para situaciones de enorme volatilidad de precios todos los días desde que empezó la guerra Leer Mibgas, el índice ibérico del gas natural, ha recurrido al escudo diseñado para situaciones de enorme volatilidad de precios todos los días desde que empezó la guerra Leer
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El Mibgas, el mercado organizado de gas natural de España y Portugal, lleva dos semanas operando bajo un protocolo excepcional por la extrema volatilidad de precios desatada por la guerra en Oriente Medio.
Se trata del índice de referencia en la península ibérica para los precios del gas natural. En esta plataforma, compradores y vendedores intercambian volúmenes de combustible a un precio determinado. Su operativa es similar a la de un mercado bursátil, una suerte de Wall Street gasista. Su equivalente europeo es el TTF holandés, el principal índice de referencia en la Unión Europea.
El operador del mercado ibérico tiene dos mecanismos de actuación ante situaciones extraordinarias, en función del nivel de distorsión que alcancen los precios. Si las variaciones son mayores de lo habitual, se activa el stressed market (mercado en tensión). Pero si la volatilidad se desboca a niveles extremos, entonces Mibgas aplica el llamado fast market (mercado rápido).
El operador ha tenido que declarar fast market todos los días desde que Estados Unidos e Israel iniciaron su guerra contra Irán. Si bien, fuentes oficiales de Mibgas, matizan que esto no significa que el protocolo se haya aplicado todos los días a todos los productos durante las 13 horas que está abierto el mercado, pues esta suerte de estado de excepción puede declararse en un momento concreto de la jornada y levantarse si el descontrol de precios amaina. Mibgas declaró fast market el 2 y 3 de marzo para los productos spot, mientras que para los productos futuros ha activado este mecanismo todos los días.
En el spot se incluyen las transacciones de combustible a corto plazo, muy ligadas a los precios del momento (desde el mismo día al mes siguiente), su liquidez es mayor, pues generan más operaciones. Los futuros, en cambio, tienen como referencia el precio del gas previsto a medio o largo plazo y, aunque mueven menos operaciones de compraventa, sus transacciones son de un volumen económico muchísimo mayor.
Al activar este protocolo, los gigantes del gas que tienen la condición de creadores de mercado quedan eximidos de la obligación de presentar ofertas en la pantalla. En condiciones normales, están obligados a hacerlo para lanzar una referencia de precios que dé al resto de agentes confianza para cerrar sus operaciones. El problema es que, cuando la volatilidad se dispara, esto podría llevar a los grandes a quedarse atrapados en sus propias ofertas, pues si el mercado se dispara o se hunde inmediatamente después podrían encajar pérdidas inasumibles.
Pese a la tormenta geopolítica, el Mibgas ha seguido funcionando gracias, precisamente, a la aplicación de estos protocolos de seguridad. De hecho, fuentes del operador destacan que estos días se han incrementado el número diario de agentes activos.
Tanto el operador como la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) han estrechado la vigilancia para monitorizar los costes y los movimientos del mercado gasista. Ayer, el precio del gas natural en Mibgas cerró en 48,6 euros/MWh. Aunque no es un valor crítico, tampoco conviene olvidar que antes de la guerra estaba cotizando alrededor los 30 euros. El supervisor informó que está intercambiando información con Mibgas para «monitorizar la situación y detectar, en su caso, posibles comportamientos irregulares o indicios de prácticas contrarias al buen funcionamiento de los mercados, en un contexto de mayor volatilidad».
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