Un grupo de aficionados del Bayern München, fieles a todos los desplazamientos que pueden de su equipo en la Champions, protagonizó una de las anécdotas más curiosas del partido de ida de cuartos de final que se saldó con el triunfo por 1-2 de los visitantes. La peña de aficionados Red Bull Taubenbach (el nombre, que transporta al Leipzig, se puso antes de que la empresa patrocinara y se hiciera cargo del otro club alemán) pagó la mitad de precio por vivir desde el último anfiteatro del Bernabéu el éxito de su equipo.
Los aficionados fletaron un vuelo chárter que se llenó a los pocos días y pudieron disfrutar del 1-2 del Bernabéu. Los jugadores se lo agradecieron y Kompany fue ovacionado
Un grupo de aficionados del Bayern München, fieles a todos los desplazamientos que pueden de su equipo en la Champions, protagonizó una de las anécdotas más curiosas del partido de ida de cuartos de final que se saldó con el triunfo por 1-2 de los visitantes. La peña de aficionados Red Bull Taubenbach (el nombre, que transporta al Leipzig, se puso antes de que la empresa patrocinara y se hiciera cargo del otro club alemán) pagó la mitad de precio por vivir desde el último anfiteatro del Bernabéu el éxito de su equipo.
”Será algo legendario”, publicaron en su página de Facebook dos semanas atrás, cuando decidieron fletar de forma privada un avión porque los precios de los vuelos regulares se habían disparado a los 900 euros. En apenas unos días consiguieron el número de plazas para llenarlo por apenas 450 euros por persona y con la posibilidad, como publicaron después, de llevar sus propias cervezas y bebidas y montar una fiesta tanto en la ida como en la vuelta.
”Como sabéis, todavía tenemos cuentas pendientes con nuestros compañeros del Real Madrid, especialmente por la última semifinal de la Liga de Campeones en mayo de 2024”, comentaron. Ya hicieron algo parecido en la final de la Champions de 2010 también disputada en Madrid y ganada por el Inter de Milán de Mourihno. En aquel momento fletaron hasta tres chárters privados.
La afición del Bayern se hizo notar en el Bernabéu. Una vez acabó el encuentro, se quedó en el estadio por asuntos de seguridad y los jugadores fueron a rendirle homenaje y a agradecerles el viaje y el apoyo durante unos minutos. Tiempo después, fue el entrenador, Vincent Kompany, que fue recibido con una tremendo ovación y con cánticos. El entrenador, que le da todavía esperanzas a un Real Madrid que estuvo cerca del empate, ha caído de pie en la ciudad bávara.
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