La única manera de salvarse de este hachazo fiscal sería poner esas viviendas en alquiler de forma «asequible y estable» Leer La única manera de salvarse de este hachazo fiscal sería poner esas viviendas en alquiler de forma «asequible y estable» Leer España // elmundo
Ada Colau ha anunciado la propuesta estrella del Frente Amplio para combatir la «acumulación» y la «especulación» en el mercado de la vivienda: un nuevo impuesto anual del 10% del valor de cada casa. Para las personas físicas se cobraría a partir de la cuarta vivienda y para las empresas se aplicaría desde la primera.
La única manera que tendrían los propietarios de salvarse de este hachazo fiscal sería poner las viviendas en alquiler de forma «asequible y estable». En el caso de Madrid o Barcelona, donde los precios son más elevados, esto significaría «bajar los precios un 30%».
El Frente Amplio ha informado de que el objetivo de esta medida son los fondos buitres que están operando en España y las 737 empresas privadas que tienen 50 o más viviendas alquiladas.
Con este impuesto cada año por el importe del 10% del valor de la vivienda, subrayan en la alianza de la izquierda alternativa, saldrían al mercado «213.840» casas «que están en manos de multipropietarios con cuatro o más viviendas» y que hoy no están siendo alquiladas o siendo utilizadas como vivienda habitual.
Además, el Frente Amplio calcula que afectaría a otras 272.160 viviendas que ahora mismo están siendo arrendadas pero que «deberán reducir el precio del alquiler».
Ada Colau, que ha anunciado esta propuesta en una entrevista en la Ser, ha resumido que la medida que propone hace «que no salga a cuenta especular». «Porque», ha continuado, «un 10% del valor del inmueble es un impuesto muy elevado».
Para los pequeños propietarios, el Frente Amplio explica que el impuesto se cobraría a las personas físicas «a partir de la cuarta casa en adelante», siempre que las propiedades tengan un valor conjunto de más de 800.000 euros.
Colau ha explicado por qué esa cifra de cuatro viviendas y no menos: «Porque tú puedes tener una vivienda propia, más la del pueblo, más otra que te llega de herencia compartida con tu hermano… Puede entrar dentro de una normalidad».
El Frente Amplio considera que «todo el mundo tiene derecho a una casa» y «nadie a acumular más de tres, y que es prioritario facilitar el acceso a la primera vivienda e impedir el acaparamiento de las mismas en pocas manos».
En una nota de prensa, el Frente Amplio señala que habrá «excepciones». Y explica: «En el caso de las personas físicas, por ejemplo, las participaciones minoritarias heredadas, los inmuebles de bajo valor o circunstancias familiares acreditadas. Asimismo, en el caso de las personas jurídicas, no se verán afectadas las cooperativas de vivienda, administraciones públicas u organizaciones sin ánimo de lucro, así como excepciones porque el uso y la tenencia estén justificados, como la obra finalizada por promotoras de vivienda de forma temporal».
Para la alianza de izquierdas la medida contribuirá a «aumentar la oferta de vivienda en alquiler asequible y en propiedad a precios accesibles, favoreciendo la bajada de los precios».
En cuanto al dinero recaudado con este nuevo impuesto, el Frente Amplio señala que servirá para financiar en parte la ampliación del parque público de vivienda «asequible, protegida de forma permanente, mediante la construcción, adquisición y rehabilitación», para lo que reclama que se dedique el 1% del PIB.
Ada Colau ha afirmado que Gabriel Rufián «ha decepcionado a mucha gente en todo el país» después de que durante todo un año haya estado explicando la importancia de la unidad de la izquierda en este momento para evitar un gobierno de PP y Vox para después, cuando han llegado las elecciones, no haya ayudado en ese sentido.
La candidata del Frente Amplio se ha referido así en la Ser el pacto que firmó su partido, ERC, con Podemos, y que desde hace semanas se ha señalado por parte de la candidatura de Colau como el elemento que dinamitó la posibilidad de un candidatura conjunta de toda la izquierda.
En la entrevista, Colau ha evitado decir si ella también se siente decepcionada con Rufián, pero sí ha querido recalcar que desde el Frente Amplio se hizo el «máximo esfuerzo» y se trabajó «hasta el último minuto» en ofertas a Podemos para un pacto que permitiera la unidad. «Pero no se puede obligar a alguien a sentarse a negociar», ha zanjado.
