Aparece muerto en su casa en las cercanías de París Daniel Siad, mencionado 2.000 veces en los archivos del financiero pederasta Leer Aparece muerto en su casa en las cercanías de París Daniel Siad, mencionado 2.000 veces en los archivos del financiero pederasta Leer
Daniel Siad, supuesto reclutador de modelos de Jeffrey Epstein en París, Barcelona, Ibiza, La Habana, Marrakech y Hong Kong, entre otras ciudades, apareció muerto en su casa en las afueras de la capital francesa en la noche del martes. La oficina del fiscal de Nanterre ha decidido abrir una investigación para determinar las circunstancias de su misteriosa muerte a los 69 años, atribuida inicialmente a un paro cardíaco.
«Que nadie olvide que Daniel Siad murió siendo inocente», recalcó el miércoles su abogada Ménya Arab-Tigrine. «Él tenía mucha fe en el sistema judicial, y no lograba entender por qué no le citaban a declarar, a pesar de sus reiteradas peticiones. Sí, falleció a causa de un infarto, y es muy probable que esa espera insoportable haya contribuido a su muerte».
Todo el empeño de la abogada por limpiar post-mortem el honor de su cliente cayó, sin embargo, en saco a la luz de la evidencia: Daniel Siad, de origen franco-argelino y nacionalidad sueca, aparecía mencionado hasta 2.000 veces en los archivos de Epstein y había recibido al menos cinco denuncias por violación. Entre ellas, la de la ex modelo sueca Ebba Karlsson.
Karlsson aseguró haber sido reclutada por Siad en Estocolmo y haber viajado con él a Mónaco, con la excusa de un contrato para una firma de trajes de baño. La promesa laboral quedó en agua de borrajas, aunque el viaje le sirvió para entrar en contacto con otras modelos, muchas de ellas de Europa del Este, «extremadamente delgadas y en una atmósfera nada saludable». Al final acabaron en Cannes, en casa de una amiga de Siad. Le ofreció quedarse a dormir en la cabina de la piscina, y allí mismo asegura que fue violada.
Según la ex modelo sueca, Daniel Siad usaba los mismos métodos y tenía contactos frecuentes con Jean-Luc Brunel, fundador de varias agencias de modelos y ‘reclutador’ de jóvenes y menores para Jeffrey Epstein a ambos lados del Atlántico. Brunel fue condenado por violación en 2020 y murió ahorcado en la cárcel parisina de La Santé en 2022, tres años después de la muerte en prisión y en similares circunstancias que el propio Epstein.
La muerte ahora del propio Siad añade aún más misterio a la saga de Epstein. Nacido en Argelia, emigró a Suecia en los años ochenta. Se definía a sí mismo como «un judío bereber», con fuertes vínculos con Francia. Sus contactos con Epstein se remontan a 2009 y llegan hasta 2019, dos días antes de la detención del financiero millonario y pederasta.
Pese a su carácter elusivo, Siad llegó a hacer hace unos meses declaraciones a la emisora RTL en las que reconoció haber conocido a Epstein a través de un amigo en común y director de marketing de Victoria Secret. «Mi relación con él fue estrictamente profesional», llegó a decir. «Nunca tuve problemas con las modelos que le presenté. No soy un fugitivo, estoy deseando que me interroguen».
Daniel Siad era, de hecho, bien conocido por los investigadores franceses desde 2013, cuando una modelo declaró contra él: «Quería que estuviera a su plena disposición. Me veía como una posesión sexual. Siempre me decía que era su esclava». En un mensaje dirigido a Siad, en 2012, el propio Epstein le pedía ayuda para localizar a su hombre en Barcelona, preocupado como estaba porque una chica no respondía a sus mensajes.
Barcelona fue, desde entonces, uno de los centros de reclutamiento de Siad, como luego lo fue Ibiza, donde al parecer llegó a regentar un club nocturno. El modus operandi era siempre el mismo: Siad le mandaba fotos de chicas que podían «encajar» en el negocio («Tiene 26 años, pero aparenta 18, muy interesante») y el financiero mostraba o no su interés.
En otro mensaje intercambiado con Epstein llegaba a asegurar que tenía a «varias modelos acampadas» en su apartamento de 35 metros cuadrados, entre ellas «una amiga británica de origen jamaicano que también es muy dulce». Epstein se mostraba aparentemente dispuesto a impulsar la carrera profesional de las modelos, y a pagarles entre tanto el alquiler y los billetes de avión.
El perfil que buscaban era el de mujeres de 21 a 25 años, «elegantes, ambiciosas y capaces de relacionarse en entornos de nivel». El reclutador recibía a cambio una comisión. Según varios testimonios, Daniel Siad se refería a Epstein como el jefe, aunque una vez sentenciado por pederastia llegó a calificarle como un «sinvergüenza» y a considerarse él mismo como una víctima del entramado sexual.
«Nunca salí con una modelo y nunca he violado a nadie en mi vida; soy un hombre de familia», llegó a declarar Siad en otra rara entrevista a la cadena BFMTV. Semanas antes de su muerte, su abogada Ménya Arab-Tigrine había expresado su disposición a comparecer ante la justicia y demostrar su inocencia: «Quiere ser escuchado lo antes posible. El derecho a defenderse es un principio de valor constitucional que nunca debe ser olvidado».
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