La princesa Astrid de Noruega, de 94 años y hermana mayor del rey Harald V de Noruega, permanece ingresada en un hospital de Oslo con un diagnóstico desconocido por el momento, según han informado medios noruegos. La casa real no ha ofrecido detalles sobre las causas del ingreso ni sobre su estado actual, en un momento de crisis en la familia real noruega en que cada semana se convierten en noticia por problemas de salud o por el juicio a Marius Borg.
La hermana del rey Harald V arrastra desde hace tiempo dificultades de movilidad y dolencias en la cadera que han requerido tratamiento continuado
La princesa Astrid de Noruega, de 94 años y hermana mayor del rey Harald V de Noruega, permanece ingresada en un hospital de Oslo con un diagnóstico desconocido por el momento, según han informado medios noruegos. La casa real no ha ofrecido detalles sobre las causas del ingreso ni sobre su estado actual, en un momento de crisis en la familia real noruega en que cada semana se convierten en noticia por problemas de salud o por el juicio a Marius Borg.
“La princesa Astrid necesita descansar y convalecer tras una breve enfermedad”, ha comunicado el palacio. El ingreso se produce después de varios días en los que la princesa ya se encontraba indispuesta.

A sus 94 años, la princesa Astrid atraviesa un momento delicado de salud tras unos últimos años marcados por problemas físicos asociados a la edad, igual que su hermano el rey. Astrid arrastra desde hace tiempo dificultades de movilidad y dolencias en la cadera que han requerido tratamiento continuado, lo que la ha llevado a utilizar silla de ruedas en su vida diaria.
Pese a ello, la hermana del monarca ha mantenido en los últimos años una presencia activa en la vida institucional noruega. De hecho, su última aparición pública tuvo lugar en febrero, coincidiendo con la celebración de su 94 cumpleaños, donde participó en un acto cultural junto a la reina Sonia.
Tras conocerse su hospitalización, el rey Harald y la reina Sonia en las inmediaciones al centro médico para visitarla, un gesto que refleja la preocupación existente en el entorno familiar. La visita se produjo con discreción, aunque fue recogida por la prensa local, igual que lo han sido con anterioridad visitas de Astrid a su hermano durante sus ingresos.
Este ingreso se enmarca en un contexto de creciente atención sobre la salud de varios miembros de la familia real noruega. La princesa Mette-Marit de Noruega podría necesitar pronto un trasplante de pulmón y el rey Harlad sorprende desde hace años con ingresos en distintas partes del mundo, pues sus recaídas de salud le cogen muchas veces de vacaciones. El último fue en un hospital de las islas canarias.
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