Laura Matamoros se ha sentado este viernes en ¡De Viernes! para relatar el enfrentamiento que tuvo con su primo Carlo Costanzia, un conflicto que había acaparado titulares durante semanas. La colaboradora ha asegurado que la conversación con Carlo fue “muy subida de tono” y que se sintió coaccionada, pero ha matizado que la situación no fue tan extrema como algunos habían difundido en redes. Según ha explicado, el encuentro ocurrió en un coche cerca de su domicilio para evitar ser vistos, y que la sensación de shock que experimentó aquel día la hizo reflexionar sobre los límites de la privacidad familiar.
La colaboradora de ‘¡De Viernes!’ aclara los detalles del encontronazo con su primo y responde a las acusaciones de Alejandra Rubio sobre la ubicación de su domicilio
Laura Matamoros se ha sentado este viernes en ¡De Viernes! para relatar el enfrentamiento que tuvo con su primo Carlo Costanzia, un conflicto que había acaparado titulares durante semanas. La colaboradora ha asegurado que la conversación con Carlo fue “muy subida de tono” y que se sintió coaccionada, pero ha matizado que la situación no fue tan extrema como algunos habían difundido en redes. Según ha explicado, el encuentro ocurrió en un coche cerca de su domicilio para evitar ser vistos, y que la sensación de shock que experimentó aquel día la hizo reflexionar sobre los límites de la privacidad familiar.
En su intervención, Laura se ha desmarcado de las declaraciones de su hermano Diego, quien había acusado a Carlo de actuar de manera amenazante. “Suficiente tengo conmigo misma como para hacerme responsable de los mensajes de los demás”, ha señalado la influencer, dejando claro que no había consensuado ni supervisado las publicaciones de Diego. La aclaración buscó frenar la escalada de la polémica, que había puesto a la familia Matamoros-Flores en el centro de la atención mediática.
Laura también se ha referido a la polémica sobre la ubicación de su domicilio, que había generado acusaciones indirectas hacia Carlo. Sobre este punto, ha afirmado: “No voy a contar el motivo por el cual Carlo sabe dónde está mi casa, pero si lo quiere saber Alejandra que revise en mi WhatsApp”, lanzando un mensaje claro a la pareja de su primo y poniendo fin a algunas especulaciones que circulaban en medios y redes.

El conflicto había adquirido nuevos matices cuando Alejandra Rubio, pareja de Carlo, desmintió públicamente que su novio hubiera acudido al domicilio de Laura. Aclaró que sólo coincidieron en el parking del gimnasio cercano y defendió a Carlo frente a las acusaciones de violencia: “Que se le deje de una persona violenta… o sea, no tenéis vergüenza”, declaró, mostrando su indignación ante los comentarios de Diego y la polémica general.
La mediación de Mar Flores también ha formado parte del relato. La modelo había emitido un comunicado días antes pidiendo calma y respeto entre los familiares: “Quiero y adoro a mi hijo, y quiero y adoro a mi sobrina Laura. Este tipo de temas deberían tratarse con respeto y privacidad”, dijo, subrayando la importancia de manejar los conflictos familiares lejos de los medios. Laura ha coincidido con su tía en que las palabras tienen consecuencias y ha reafirmado que su objetivo es ofrecer su versión de los hechos y aclarar malentendidos.
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