Después de un fin de semana propicio para encarrilar la Liga, el Barça afronta el encuentro de ida de los cuartos de final de la Champions. El Camp Nou acoge el segundo partido de la trilogía ante el Atlético de Madrid, en una eliminatoria donde la táctica aún tendrá más peso que en el partido del pasado sábado en el Metropolitano. Aquí mis claves para este encuentro:
El conjunto azulgrana disputa el segundo partido consecutivo ante el Atlético de Madrid, en la ida de los cuartos de final de la Champions
Después de un fin de semana propicio para encarrilar la Liga, el Barça afronta el encuentro de ida de los cuartos de final de la Champions. El Camp Nou acoge el segundo partido de la trilogía ante el Atlético de Madrid, en una eliminatoria donde la táctica aún tendrá más peso que en el partido del pasado sábado en el Metropolitano. Aquí mis claves para este encuentro:
1. El medio del campo y el nueve
El Barça tiene dos grandes incógnitas para el once de esta noche. El primero de ellos es la posición de seis. Con la caída de Bernal en el Metropolitano y con De Jong sin posibilidad de participar, casi todos los caminos llevan a Eric Garcia. Si Hansi Flick mantiene la banda izquierda con Cancelo y Rashford, la estabilidad del canterano es la que puede dar más equilibrio a la zona. Un encuentro en el que será vital la presión inmediata tras la pérdida de balón, para atajar las salidas rápidas colchoneras y defender hacia adelante. En este sentido, Eric es el mejor.
Arriba, hay dos posibilidades muy abiertas para la titularidad: la entrada de Lewandowski en el once o la continuidad de Dani Olmo. Con esta segunda opción, el equipo es más sorpresivo y se mueve de maravilla, pero la carga de minutos del sábado, y el rendimiento casi asegurado de delantero en la Champions, le da más opciones. También le favorece el contexto de esta noche, que quizá precise más de un fijador que de un agitador como pieza más avanzada.

2. Atacar intervalos
Una de las cosas que más daño hacen al entramado colchonero son los desmarques interiores en profundidad. Esos movimientos cortos entre lateral-central o entre centrales. Un movimiento que el equipo acostumbra a hacer, siempre que Raphinha está en el campo. A veces, Fermín también contribuye.
Para el Barça es vital seguir trazando estos desmarques al espacio en los intervalos de la zaga rival, aún más con la ausencia del brasileño por lesión. Fermín, Rashford, así como Olmo y Ferran en el tramo de partido que les toque participar, tienen que tirar de ello. Incluso Koundé en esos desdobles interiores puede y tiene que atreverse si el contexto de jugada da para ello.
3. Aclarados tácticos a Lamine
Es muy probable que el Atlético repita el marcaje sobre el diez azulgrana que tan buenos resultados le dio en el enfrentamiento en Liga, con un Ruggeri persiguiéndole a todas las zonas sin dejarlo girar y un Marcos Llorente cerca para las ayudas interiores y dorsales.
Si el Barça quiere que Lamine Yamal marque la diferencia como ante el Villareal, el equipo le tendrá que ayudar con algunos movimientos tácticos. En primer lugar, con mucha actividad de la banda izquierda para que los esfuerzos defensivos del cuadro colchonero se tengan que repartir.
También con una circulación rápida y con movimientos de ruptura limpiadores tanto del media punta cercano (derecho) como del nueve. Ante el Villareal, los cercanos sí le crearon este contexto para que tuviera uno contra uno reales. Y el diez lo aprovechó: tres goles y seis regates superadores.

4. Sorprender desde atrás
Otro de los puntos en los que el Barça deberá incidir es la segunda línea. Por su manera de defender el último tercio de campo, el Atlético es un equipo al que se le generan problemas entrando desde atrás a través de los mediocampistas. Algo que ya se evidenció en la vuelta de la eliminatoria de Copa del Rey, con dos goles y varias ocasiones. Y es que los mediocampistas del Atlético tienen dificultades en las vueltas, cuando alguno de sus pares rompe hacia el área para rematar.
5. Llorente, Giuliano y Julián
Son varios los puntos a controlar del cuadro atlético, pero hay tres nombres propios que, por sus características, el conjunto azulgrana tendrá que minimizar. El primero es el de Marcos Llorente, ya sea partiendo desde el medio o como lateral.
Defensivamente, Llorente desarrollará el mismo rol que hizo en Copa del Rey, dando ayudas totales sobre la zona de Lamine o entrando con potencia desde segunda línea para atacar la profundidad. El mismo peligro, o más, puede generar Giuliano Simeone. La rapidez del argentino al espacio siempre ha sido un foco de oportunidades colchoneras. Además, tiene buena lectura y buen timing para incidir en el punto más débil del engranaje azulgrana: la espalda del lateral izquierdo.

Y por último Julián Alvarez, el mejor futbolista de la plantilla del Atlético y que, después de pasar por algunos meses de dudas, ha vuelto a recuperar su mejor versión en los últimos encuentros. Tres goles y tres asistencias en los últimos cuatro partidos lo certifican.
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