Y para aquellos que nos ven en blanco y negro, el rosa está al lado del verde
Daan Leyssen, Aleix Melià y Eric Ruiz hacen de su pasión, escuela: han creado la primera academia del país
Y para aquellos que nos ven en blanco y negro, el rosa está al lado del verde
Ted Lowe, comentarista de snooker
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El distrito de Nou Barris es el santuario del snooker en España y en un golpe de Bicing me he ido a visitarlo.
(Y lo de golpe nunca mejor dicho; en un requiebro de la bicicleta me he dado un golpazo con el manillar en la costilla, no me pregunten cómo, pero dos semanas más tarde aún me estoy acordando).
El lugar se llama Century Snooker Academy (CSA) y tal y como entramos, Andreu Esteban, el fotógrafo, abre los ojos y proclama:
–Es un ambiente fotogénico.
Los focos iluminan cuatro mesas de snooker, gigantescas como las alfombras en una mezquita y coronadas por sus respectivos marcadores digitales, y los parroquianos juegan en silencio, reconcentrados.
–¿Cómo quieren la foto? –nos susurran nuestros anfitriones, Daan Leyssen, Aleix Melià y Eric Ruiz, que son los amos del lugar, y el fotógrafo les da manga ancha:
–Ustedes son los que saben.
–Vale, pues agarramos los palos y disponemos las bolas –se dicen entre ellos mientras se alinean en el borde de una mesa.

Ahora los parroquianos detienen sus partidas y contemplan la escena, el posado, mientras observo las paredes del templo del snooker: están desnudas, rigurosamente negras.
–No hay fotos, no hay pósters –digo.
–Ya vendrán, acabamos de abrir. Pondremos retratos de los socios en blanco y negro, aunque nuestra idea es que la atmósfera tenga un tono minimalista –me dice Aleix Melià.
(…)
Aleix Melià, que es abogado fiscalista y trabaja en Deloitte, ya protagonizó un Vuelta y Vuelta, hace de ello un par de años, pero ahora intervienen los tres personajes al alimón pues han sido ellos tres quienes tuvieron la idea de montar la academia, quienes arriesgaron el dinero y buscaron financiación y quienes invierten un abanico de horas libres, las que les dejan sus trabajos, para difundir la disciplina cual evangelistas.
En el billar hay más jaleo; el snooker es introspectivo y elegante, se parece al tenis”
Los tres amos abrieron el CSA el 25 de abril y desde aquel día, los amantes del snooker se asoman al templo, preguntan, se dan de alta, toman lecciones, contratan a cualquiera de los tres entrenadores y practican el snooker, que no es billar sino otra cosa más elaborada.
Me dice Daan Leyssen:
–En el billar hay más jaleo, más vida. El snooker es más introspectivo y elegante. Bueno, yo puedo beberme algunas cervezas mientras juego al snooker, pero el uniforme de competición exige chaleco, pajarita, es un rollo elegante, es más bien como el tenis.
(Por cierto, fue Daan Leyssen quien ganó el Lase Snooker, el primer campeonato que se disputó en el templo: a principios de junio, tumbó a Aleix Melià en la final).
–De entre las especialidades de mesa, el snooker es el más completo. Exige control total de la bola, del taco y de la posición –me dice Aleix Melià, y pienso en la foto que le hicimos hace dos años, cuando posó con camisa negra, chaleco y pantalones de pinza.
–Y como en tantas cosas en la vida, la complejidad engancha –dice Eric Ruiz.
En Nou Barris, los aficionados al snooker están descubriendo el lugar a través de Instagram (@centurysnookeracademybcn). Otros vienen del Club Billar Monforte, que está en La Sagrera, o de La Centena, que es el local de Daan Leyssen (se encuentra cerca, a 13 minutos a pie según Google Maps).
Me dice Daan Leyssen:
–Llevo 33 años jugando, desde que tenía seis. Me enseñó mi padre cuando vivíamos en Malinas, en Bélgica. Él jugaba a tres bandas, a la carambola. Con mi padre probaba cosas y analizábamos técnicas. Me fascinaba el snooker por Ronnie O’Sullivan, el Messi de la disciplina. Me he pasado horas viendo partidas en Eurosport. Me han impartido coachings en Inglaterra.

Daan Leyssen trajo su snooker a Barcelona y de su mano crecieron los otros dos.
–Un día de verano, entré con un amigo en La Centena, vimos que había mucha gente jugando al snooker, sentimos curiosidad, Daan montó un torneo para principiantes al razonable precio de tres euros. Y aquí estoy ahora.
–¿Quién de los tres es mejor? –pregunto.
–Daan es más talentoso, no tan académico. Aleix se pone y es más fácil de copiar. Y yo, bueno, apenas llevo seis años en esto. Estoy al inicio del camino –dice Ruiz.
Y encendemos una pantalla y ponemos el fútbol: será el santuario del snooker, pero España se enfrenta a Cabo Verde.
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