Los decretos que prevén la devolución de ayudas por la dana de beneficiarios con buena situación económica y medidas para paliar los efectos de la crisis en Oriente Medio, aprobados por una amplia mayoría Leer Los decretos que prevén la devolución de ayudas por la dana de beneficiarios con buena situación económica y medidas para paliar los efectos de la crisis en Oriente Medio, aprobados por una amplia mayoría Leer España // elmundo
La Diputación Permanente se ha convertido en el escenario perfecto para exhibir la guerra electoral que se libra entre izquierda y derecha, entre el Gobierno y sus socios y el bloque de la oposición. Las dos facciones se han significado con nitidez especialmente a cuenta del debate sobre el decreto ley que plantea la devolución de las ayudas concedidas por la dana a determinados beneficiarios con buena situación económica. Este decreto ley, y el que contempla la prórroga de medidas para paliar los efectos de la crisis en Oriente Medio, han sido convalidados por una amplia mayoría.
Las formaciones de la izquierda, aliadas del Gobierno de coalición, han arremetido contra el PP con calificativos gruesos por su actuación ante la gran riada llegando incluso a acusarle de ser responsable de la muerte de 238 personas y, en sentido contrario, desde la derecha se ha tachado al Gobierno de «malintencionado», «incompetente» y «ladrón».
La representante del PNV, Maribel Vaquero, ha sido la única que se ha centrado en el contenido del decreto que reclama la devolución de ayudas y subvenciones por la dana a aquellos beneficiarios cuya base imponible total sobre el IRPF sea superior a 42.000 euros o, en el caso de que sea inferior a esta cifra, su patrimonio, a excepción de la vivienda habitual, supere los 300.000 euros.
Compromís y ERC han optado por centrar sus críticas en el PP por proteger al ex presidente de la Generalitat Carlos Mazón, que se mantiene aforado al contar con un escaño en las Cortes Valencianas. Rufián ha llegado a afirmar que «votar al PP, mata»
Vox, por su parte, ha puesto el foco en el Ejecutivo. Su portavoz, Pepa Millán, ha recordado cómo el Gobierno y sus socios estaban repartiéndose el Consejo de RTVE en la mañana siguiente al desastre. «Hoy sólo vienen a hacerse la foto», ha recalcado la portavoz, que también ha sacado a colación la «huida» de Sánchez de Paiporta y la famosa frase del presidente, «si necesitan ayuda que la pidan». Para Millán, el Gobierno «trata de hacer política con las desgracias de los españoles».
El PSOE, representado por la diputada que ha presidido la comisión de investigación de la dana, ha hecho hincapié en la adecuada respuesta del Gobierno a la tragedia y ha insistido en que Sánchez se comprometió a «hacer todo lo que haga falta durante el tiempo que haga falta». «No se puede consentir que el PP construya un relato al margen de la realidad mientras protege a Mazón como aforado», ha dicho.
Desde el PP, se ha recalcado que mientras los españoles han sufrido tragedias como la dana, el covid, Adamuz, la «invasión» de Ceuta, el apagón, el volcán de La Palma o decenas de miles de desahucios, «el sanchismo estaba a otras cosas: a las putas, a los paradores, a los enchufes y a robar». Macarena Montesinos ha recordado el caso de la juez Biedma, acosada y amenazada por sicarios supuestamente contratados por las cloacas del PSOE, o el de la portavoz de la Ejecutiva socialista, Montse Mínguez, pareja del dueño de una firma propietaria de decenas pisos que ha llevado a cabo desahucios. «Ustedes», ha lanzado Montesinos, «son capaces de cualquier cosa en los días que quedan. España necesita la liberación de este periodo negro al que la han llevado».
Pero si ha habido una arremetida general, una auténtica enmienda a la totalidad de la gestión del Ejecutivo, es la que ha corrido a cargo de Josep Maria Cruset en nombre de Junts. El diputado catalán ha tachado al Gobierno de «fracasado», acusándole de «haber hecho de la mentira su forma de gobernar». «Todos los votos que se les han dado han sido a cambio de nada», ha afirmado Cruset aludiendo tácitamente a ERC, un partido que ha sido, salvo en contadas excepciones, apoyo de Sánchez.
Cruset ha sacado a relucir incluso «la incapacidad» del Gobierno para «defender las fronteras de Europa» y la «asfixia a base de impuestos» a la que somete a la clase media y trabajadora. Después ha acusado al Ejecutivo de «destruir el mercado de la vivienda», «retrasar durante años la ley ELA» y ser «un Gobierno corrupto hasta la médula». «Ustedes», ha dicho, «son los verdaderos fondos buitre. No tienen escrúpulos y ahora usan la Diputación Permanente para tratar de aprobar aquello que el Pleno había rechazado». A raíz de este reproche, el diputado ha preguntado a los socialistas si son conscientes de «la autopista que dejan abierta a la extrema derecha». «Ustedes son unos absolutos irresponsables, pero nada nos puede sorprender de Sánchez que es un hombre capaz absolutamente de todo con tal de estar un día más en el poder», ha rematado el diputado catalán.
Gabriel Rufián, como portavoz de ERC, se ha dado por aludido y ha replicado a Junts asimilándolo con el PP. «Su discurso es exactamente el mismo», ha dicho antes de dejar flotando una frase amenazante: «Como vuelva usted a decir que ERC ha votado a favor del Gobierno a cambio de nada…». A continuación, el republicano ha asegurado que fue ERC quien «sacó de la cárcel a nueve personas». «Algunos de los suyos», ha añadido refiriéndose a los condenados del procés. «¡Qué tipo de miseria moral y política venden ustedes! Es una vergüenza. Ojalá se hundan en las encuestas que es lo que merecen», ha zanjado.
Rufián, después, en el debate del segundo real decreto ley, el que prorroga determinadas ayudas para paliar los efectos de la crisis en Oriente Medio, ha advertido que si tras las elecciones hay un Gobierno de la derecha, eso no implicará una «alternativa democrática sana» sino la llegada de la «maldad».
