Los New York Knicks hicieron posible lo imposible en el Madison Square Garden. El conjunto neoyorquino protagonizó una remontada épica para imponerse por 115-104 a los Cleveland Cavaliers en el primer partido de las finales de la Conferencia Este.
Los de Nueva York levantan 22 puntos en menos de ocho minutos para forzar la prórroga y se llevan el primer partido de las finales del Este (115-104)
Los New York Knicks hicieron posible lo imposible en el Madison Square Garden. El conjunto neoyorquino protagonizó una remontada épica para imponerse por 115-104 a los Cleveland Cavaliers en el primer partido de las finales de la Conferencia Este.
A falta de 7 minutos y 52 segundos para el final del encuentro, el marcador reflejaba un contundente 71-93 favorable a Cleveland. Todo parecía decidido. Pero entonces apareció Jalen Brunson.
El base estadounidense volvió a demostrar por qué es el gran líder de estos Knicks y firmó una actuación memorable. Brunson anotó 38 puntos y lideró una increíble reacción que terminó llevando el partido a la prórroga, donde Nueva York pasó completamente por encima de unos Cavaliers hundidos anímicamente.
El encuentro estuvo marcado por la igualdad y los cambios de dinámica constantes. Cleveland llegaba lanzado tras superar a los Detroit Pistons en el séptimo partido de las semifinales de conferencia, mientras que los Knicks afrontaban la serie llenos de confianza después de barrer por 4-0 a los Philadelphia 76ers.
El inicio del partido favoreció a los Cavaliers. Los Knicks acusaron la falta de ritmo competitivo tras varios días de descanso y comenzaron algo imprecisos en ataque. Aprovechando esa situación, Cleveland empezó por encima en el marcador gracias a la dirección de Donovan Mitchell, que terminó el partido con 29 puntos.
Aun así, Nueva York no tardó en reaccionar y cerró el primer cuarto por delante en el marcador. Sin embargo, los Cavaliers se recuperaron rápidamente durante el segundo periodo para marcharse al descanso con una mínima ventaja (46-48).
La gran ruptura llegó tras el paso por los vestuarios. Cleveland salió mucho más intenso y dominó claramente el tercer cuarto. Los de Ohio llegaron a tener hasta 16 puntos de ventaja en ese periodo y ampliaron la diferencia hasta los 22 puntos ya en el último cuarto. Todo apuntaba a que el primer triunfo de la serie viajaría hacia Cleveland.
Pero los Knicks nunca dejaron de creer. Guiados por un Brunson absolutamente desatado y con la ayuda de Mikal Bridges, que aportó 18 puntos, los neoyorquinos firmaron un parcial demoledor de 30-8 para igualar el encuentro y forzar la prórroga.
En el tiempo extra ya solo existió un equipo sobre la pista. Los Knicks, impulsados por la energía de la remontada, dominaron completamente a unos Cavaliers agotados a nivel físico y emocional. Nueva York anotó 14 puntos por apenas tres de Cleveland para cerrar una victoria épica.
Durante la temporada actual, solamente un equipo había sido capaz de remontar un encuentro, en el que iba perdiendo por 20 puntos o más en el último cuarto. Por otro lado, en la historia de los playoffs, los Knicks son el cuarto equipo en los últimos 30 años que remontan 20 puntos o más en el último periodo.
Este triunfo refuerza todavía más la confianza de unos Knicks que volverán a jugar ante su público en la madrugada del jueves al viernes (2h), con la oportunidad de colocarse con una ventaja importante en la serie. Por su parte, los Cavaliers deberán recuperarse rápidamente del duro golpe psicológico sufrido en el primer encuentro si quieren seguir soñando con unas finales de la NBA.
La próxima madrugada será el turno de los Thunder y los Spurs, que disputarán el segundo partido de las finales de la Conferencia Oeste tras el triunfo de los de Texas en el primer duelo de la serie.
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