La actriz estadounidense Michelle Pfeiffer ha brillado en el estreno de la serie The Madison, una producción de Paramount+ del universo Yellowstone. Y no lo ha hecho sola. Aunque no es habitual en ella, la artista, de 67 años, ha posado junto a su marido, el prestigioso guionista y productor televisivo David E. Kelley, con quien lleva casada 30 años. El matrimonio posó feliz en el Lincoln Center de Nueva York la noche del lunes.
La pareja acudió al estreno en Nueva York de la serie ‘The Madison’, del universo ‘Yellowstone’
La actriz estadounidense Michelle Pfeiffer ha brillado en el estreno de la serie The Madison, una producción de Paramount+ del universo Yellowstone. Y no lo ha hecho sola. Aunque no es habitual en ella, la artista, de 67 años, ha posado junto a su marido, el prestigioso guionista y productor televisivo David E. Kelley, con quien lleva casada 30 años. El matrimonio posó feliz en el Lincoln Center de Nueva York la noche del lunes.
La presencia de la pareja en la alfombra roja convirtió la velada en una elegante cita nocturna. Pfeiffer y Kelley posaron de la mano ante los fotógrafos, mostrando una complicidad que refleja más de tres décadas de relación. Aunque ambos son figuras muy conocidas en Hollywood, suelen mantener su vida personal lejos de los focos, por lo que su aparición conjunta fue especialmente celebrada por seguidores y medios.

Para la ocasión, Pfeiffer, que lució su característica melena rubia, apostó por un estilismo sofisticado y sobrio a la vez. La actriz vistió una chaqueta de cuero en tono caramelo ajustada a la cintura con cinturón a juego, combinada con una falda de color oliva y tacones mostaza. El conjunto se completaba con unos pendientes dorados llamativos y un maquillaje muy natural que resaltaba su luminosidad.
A su lado, Kelley —considerado uno de los creadores televisivos más influyentes de las últimas décadas— acompañó a su esposa con un estilo clásico y discreto. El productor ha firmado algunos de los dramas más populares de la pequeña pantalla, entre ellos Big Little Lies y Ally McBeal, trabajos que le han valido múltiples premios Emmy y una sólida reputación en la industria.
La historia de amor entre Pfeiffer y Kelley es una de las más longevas del llamado star system. Su relación comenzó en 1993 gracias a una cita a ciegas que, curiosamente, no salió como esperaban. La propia actriz recordó la anécdota durante una entrevista en el programa The Drew Barrymore Show. Según explicó, aquel encuentro debía ser una cita entre los dos, pero ella terminó invitando a más personas, incluida su hermana.

“No hablamos en toda la noche, y luego él se fue temprano a otra fiesta y pensé: ‘Bueno, eso salió bien’”, contó Pfeiffer con humor. La historia, sin embargo, no terminó ahí. “Me llamó dos días después, y eso tampoco estuvo bien”, bromeó. “Llamó y terminamos hablando por teléfono durante una hora, y así fue”.
A pesar de aquel comienzo algo peculiar, la relación avanzó rápidamente. Apenas diez meses después de conocerse, la pareja decidió casarse en noviembre de 1993. Poco después de la boda, Kelley adoptó oficialmente a la hija de la actriz, Claudia Rose, cuyo proceso de adopción Pfeiffer había iniciado antes de conocerlo. En 1994, ambos ampliaron la familia con el nacimiento de su hijo, John Henry.

La actriz ha recordado en varias ocasiones aquel momento decisivo en su vida. “Cuando ella vino, él y yo solo llevábamos saliendo un par de meses”, explicó refiriéndose a su hija. “Así que de repente teníamos una niña con nosotros… y pude verlo en una situación que ciertamente hubiera alejado a cualquier hombre. Obviamente, él estuvo a la altura”.
Antes de conocer a Kelley, Pfeiffer había estado casada durante siete años con el actor y director Peter Horton. La intérprete incluso ha llegado a bromear con ese pasado matrimonial. “He llegado a olvidar que he estado casada antes”, afirmó en una entrevista en el 2012. “En realidad, no se lo dije a mis hijos durante años; eran ya mayores cuando les expliqué que había estado casada antes. Ellos se extrañaron pero es que nunca se me había ocurrido contárselo”.
La carrera de Pfeiffer, por su parte, ha atravesado distintas etapas. Considerada durante décadas una de las grandes estrellas del cine, alcanzó la fama internacional con títulos como Grease 2, Las amistades peligrosas o Los fabulosos Baker Boys.
Durante años decidió reducir su actividad para centrarse en su familia. “Puse a mis hijos por delante. Hice muy difícil que me contrataran”, admitió en el pasado. Con el tiempo, reconoce que su regreso a Hollywood tampoco fue sencillo. “Me llegué a convertir en una indeseable en Hollywood”, confesó en otra entrevista.
Hoy, con sus hijos ya adultos, Pfeiffer asegura vivir una nueva etapa. “Digamos que mis prioridades han cambiado ahora que tengo la casa vacía. He encontrado una nueva libertad en mi carrera”.
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