“Ya teníamos tres hijos y el último, el parto de Ana, fue muy difícil. Mi mujer casi fallece y Dios quiso que no. En verano 2019 fuimos de vacaciones a República Dominicana, sin idea de adoptar allí. Y había cinco niños bañándose allí en el puerto, y mis hijos se metieron al agua también. Fue como la imagen gráfica y le dije a Laura que me unía al plan. Volvimos a España y nos apuntamos para adoptar en Dominicana”. explicaba Miguel Lago a Valeria Vargas durante una entrevista con Diez Minutos en 2024.
La pareja ha vivido multitud de altos y bajos, en especial aquellos vinculados a su familia
“Ya teníamos tres hijos y el último, el parto de Ana, fue muy difícil. Mi mujer casi fallece y Dios quiso que no. En verano 2019 fuimos de vacaciones a República Dominicana, sin idea de adoptar allí. Y había cinco niños bañándose allí en el puerto, y mis hijos se metieron al agua también. Fue como la imagen gráfica y le dije a Laura que me unía al plan. Volvimos a España y nos apuntamos para adoptar en Dominicana”. explicaba Miguel Lago a Valeria Vargas durante una entrevista con Diez Minutos en 2024.
Esta fue una de las muchas y emotivas declaraciones que el humorista dedicó a su esposa, Laura Abella, con quien ha compartido 25 años de matrimonio. Una historia llena de altos y bajos, con una familia que les ha apoyado y acompañado en cada momento, pero que sorpresivamente ha llegado a su fin. Según ha podido confirmar la propia revista tras una primera información de El Español, Lago se encuentra “en proceso de separación” tras haber arrastrado una supuesta “grave crisis” durante un prolongado periodo de tiempo.

El periodista Daniel I. Carande, colaborador de la publicación, ha sido el encargado de ponerse en contacto con él. Aunque Lago no ha entrado en detalles, ha confirmado los rumores que marcan el fin de un cuarto de siglo juntos. Abella ha sido uno de sus principales apoyos a lo largo de su vida, incluso a nivel de estudios: “Terminé y me licencié, y en eso tiene mucho que ver Laura, mi mujer, a la que conocí en la carrera. Era una manera de estar con ella. Porque si yo dejaba la carrera, iba a estar en casa. Y con mis padres no me llevaba bien, entonces era una manera de salir de casa a las ocho de la mañana y volver a las nueve de la noche”.
De la relación acabaron llegando cuatro hijos, siendo el último de ellos el pequeño Robinson. “Primero le nació a Laura y luego yo entendí que no había nada más bonito que darle una familia y un hogar a quien no los tiene. Mi hijo Robinson llegó a nuestra casa con cuatro años y el pobre lleva institucionalizado desde que tenía siete meses. Pasó cuatro años huérfano completo en República Dominicana”, reconocía en la entrevista con Vargas. Un asunto del que también habló en Y ahora Sonsoles, programa en el que colabora en Antena 3.
Una familia vital
“Vivimos una luna de miel en República Dominicana durante 4 meses, y desde que estamos aquí es un desafío. Es distinto. Totalmente distinto. Robinson es un niño que tiene necesidades especiales, y nadie te prepara para eso. Trabajamos todos los días para que él esté feliz”, reconocía. En líneas generales, Lago siempre ha querido lo mejor para sus hijos, crear un espacio de confianza en el que puedan sentirse seguros si algo falla.
“Yo quiero que mis hijos sean felices y se sientan valorados. Que crezcan sabiendo lo mucho que su padre y su madre los quieren, y que son capaces de todo. Que voy a hacer lo posible y lo imposible por ayudarles en su felicidad y guiarles en el camino. Quiero que mis hijos, si se meten en un lío, no piensen ‘como se entere mi padre…’, sino ‘voy a llamar a mi padre para que me ayude’”, insistía.
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