Carlos Ray ‘Chuck Norris’, campeón de artes marciales e icono del cine de acción, ha muerto este viernes a los 86 años, tal y como han señalado fuentes familiares a través de la cuenta de Instagram del actor. El actor, protagonista de series de gran éxito como Walker, Texas Ranger, fue ingresado el pasado jueves en el hospital de Hawáii tras una “emergencia médica”, según reportó la web TMZ.
El actor, de 86 años, fue ingresado por una emergencia médica repentina el pasado jueves en un hospital de Hawái
Carlos Ray ‘Chuck Norris’, campeón de artes marciales e icono del cine de acción, ha muerto este viernes a los 86 años, tal y como han señalado fuentes familiares a través de la cuenta de Instagram del actor. El actor, protagonista de series de gran éxito como Walker, Texas Ranger, fue ingresado el pasado jueves en el hospital de Hawáii tras una “emergencia médica”, según reportó la web TMZ.
El portal especializado aseguraba que el incidente fue repentino, y que este pasado miércoles se encontraba en perfectas condiciones. Según un amigo con el que pudieron contactar, Norris estuvo hablando con él y no detectó ningún problema en su estado de salud.
Comunicado de la familia
”Para el mundo, fue un artista marcial, actor y un símbolo de fuerza. Para nosotros, fue un esposo devoto, un padre y abuelo amoroso”
Su familia publicó un comunicado el viernes informando de su fallecimiento esa misma mañana. “Si bien deseamos mantener las circunstancias en privado, les informamos que estuvo rodeado de su familia y que descansa en paz”, escribió su familia.

”Para el mundo, fue un artista marcial, actor y un símbolo de fuerza. Para nosotros, fue un esposo devoto, un padre y abuelo amoroso, un hermano increíble y el corazón de nuestra familia. Vivió su vida con fe, propósito y un compromiso inquebrantable con las personas que amaba. A través de su trabajo, disciplina y bondad, inspiró a millones de personas en todo el mundo y dejó una huella imborrable en muchas vidas”, relata su familia en redes sociales.

El mito de Chuck Norris
Empezó a forjarse sobre patadas giratorias y se consolidó en el folclore digital como dios doméstico de la invulnerabilidad
Muy pocas personas han sido capaces de convertirse en un género. Chuck Norris pertenece a esta categoría categoría: un mito que empezó a forjarse pivotando sobre patadas giratorias y se consolidó en el folclore digital como un dios doméstico de la invulnerabilidad.

Norris nació en Ryan, Oklahoma, en 1940. Se alistó en las FF. AA. de Estados Unidos y fue en Osan Air Base, Corea del Sur, donde se interesó por las artes marciales: su aprendizaje y disciplina moldearon una identidad a golpe de repetición. Aunque la mayor parte del público conoce su trayectoria como actor del cine de acción, Norris entró en la industria como campeón, no fingiendo coreografías: ganador de títulos mundiales de kárate, abrió academias en las que enseñaba algo más que técnicas de combate, sino la ética subyacente.
El contacto con el Tae-kwon-do
Se alistó en las FF. AA. de Estados Unidos y fue en Osan Air Base, Corea del Sur, donde se interesó por las artes marciales


Entre sus alumnos, algunas celebridades de Hollywood que percibieron el aura de lo auténtico y lo recomendaron a los grandes estudios. Enfrentarse en pantalla al Michael Jordan de las artes marciales, es decir, Bruce Lee (El furor del dragón, 1972) lo convirtió en un nuevo héroe del cine de acción con tinte karateka abriendo el camino de los que vendrían después: Jean Claude Van Damme, Steven Seagal, Wesley Snipes o Jason Statham, por citar algunos. En los 80 encarnó al justiciero que hace pocas preguntas y dispara con convicción: Invasión USA, Desaparecido en combate o Delta Force son postales de una época. Después, la televisión: Walker, Texas Ranger lo mantuvo arriba y lo convirtió en un rostro familiar, en el vecino que imparte ley con las botas puestas y mirada de granito.
Postales de una época
En los 80 encarnó al justiciero que hace pocas preguntas y dispara con convicción: ‘Invasión USA’, ‘Desaparecido en combate’ y ‘Delta Force’

Cuando parecía destinado a una jubilación tranquila y merecida, llegó el meme: internet lo resucitó en forma de chiste infinito mediante los “facts” de Chuck Norris, pequeñas piezas de hipérbole que elevaron al héroe de acción a categoría metafísica. Entre la parodia y la devoción, Norris ha sobrevivido como símbolo hasta el último de sus días.
Gente
