La actriz catalana Gemma Cuervo ha muerto este sábado a los 91 años, según han informado fuentes familiares. En los últimos años fue conocida por su papel en la serie Aquí no hay quien viva. Nacida en Barcelona en 1934 y madre de los también reconocidos actores Cayetana y Fernando Guillén Cuervo, a lo largo de su extensa carrera desempeñó papeles en el cine, la televisión y el teatro.
La intérprete, rostro entrañable de la televisión gracias a ‘Aquí no hay quien viva’, desarrolló una larga trayectoria en el teatro, el cine y la pequeña pantalla
La actriz catalana Gemma Cuervo ha muerto este sábado a los 91 años, según han informado fuentes familiares. En los últimos años fue conocida por su papel en la serie Aquí no hay quien viva. Nacida en Barcelona en 1934 y madre de los también reconocidos actores Cayetana y Fernando Guillén Cuervo, a lo largo de su extensa carrera desempeñó papeles en el cine, la televisión y el teatro.
Formada en los escenarios, Cuervo participó en numerosas compañías teatrales y dio vida a un amplio repertorio de clásicos y autores contemporáneos, construyendo un prestigio sostenido entre crítica y público. Desde allí dio el salto a la pantalla grande y a la televisión, en un momento en que el audiovisual se abría paso con fuerza en la España de la segunda mitad del siglo XX.

En los últimos años, su popularidad se multiplicó gracias a su papel en la serie Aquí no hay quien viva, donde encarnó a uno de los personajes más recordados de la ficción. Su vis cómica y su capacidad para dotar de humanidad a personajes cotidianos la convirtieron en un rostro cercano para varias generaciones de espectadores.

Durante su trayectoria teatral fue protagonista de más de cien montajes en clásicos como ‘El malentendido’ de Albert Camus, con dirección de Adolfo Marsillach, ‘Bodas de sangre de Federico García Lorca’, ‘La Celestina’ de Fernando de Rojas, ‘Los siete infantes’ de Lara y ‘El castigo sin venganza’ de Lope de Vega, además de textos de Valle-Inclán, Robert Patrick, entre otros. También actuó y dirigió piezas como ‘Siempre no es toda la vida’ o ‘El otro William’.
Llegó a la televisión en los años 60, cuando participó en ‘Estudio 1’, un espacio que adaptaba obras de teatro a la pequeña pantalla, y en ‘Historias para no dormir’. Además, Cuervo ha sido premiada con numerosos reconocimientos a lo largo de su carrera como el Premio Max de Honor 2021, el Premio Nacional de Teatro (1965) y la Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid (2018), entre otros.

La muerte de Gemma Cuervo supone la despedida de una actriz que acompañó, desde las pantallas y los escenarios, la vida cotidiana de muchos hogares. La familia no ha dado por el momento detalles sobre los actos de despedida, pero se espera que el mundo de la interpretación le rinda homenaje en los próximos días.
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