Al borde de las lágrimas, le respondí: “Porque tú también tienes agujeros en tus botas, porque sé que en casa no estamos bien de dinero”
“Odié el tenis: para nuestra familia, la presión económica de este deporte era insoportable”, cuenta Nadja Manjón; fue tenista WTA
Al borde de las lágrimas, le respondí: “Porque tú también tienes agujeros en tus botas, porque sé que en casa no estamos bien de dinero”
‘Los que no llegaron’, Nadja Manjón
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Le pregunto a Nadja Manjón (29):
–¿Usted leyó Open, la biografía de Andre Agassi?
–Me la han recomendado. La tengo en la lista de espera –me responde.
–Pues a mí no me gustó –le digo–: me chirría su tesis. A lo largo del libro, Agassi dice que odia el tenis, que el tenis se lo ha quitado todo. Y sin embargo, ha vivido del tenis. Ha sido número 1. Ha ganado los cuatro títulos del Grand Slam. Gracias al tenis llegó a ser famoso y multimillonario. Se casó con Steffi Graf, una de las tenistas más importantes de la historia. Montó una academia de tenis y allí forma a chavales. ¿Cómo puede decir que odia el tenis? ¡La revelación de Agassi no se aguanta!
Nadja Manjón pone cara de póquer.
Me responde:
–Yo he odiado el tenis. Pero lo he odiado por no haber llegado donde llegó ese hombre.
–¿Y ahora?
–Ahora veo tenis de vez en cuando. Lo veo en el David Lloyd de Boadilla del Monte, donde voy a entrenarme y a hacer coworking. Pero cuando lo dejé, lo dejé muy atrás. Hice borrón y cuenta nueva.
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En estas semanas, Nadja Manjón ha publicado Los que no llegaron. Así nos cuenta es su historia. Todo deportista que aspire a alcanzar la élite debería tenerla en su mesita de noche.

LV
Nadja Manjón quiso tocar el cielo del tenis. A los quince años ya sumaba puntos WTA. Se entrenó junto a Paula Badosa, Sara Sorribes y Jelena Ostapenko en la academia Tenis Val de València.
Hizo de su familia un comando itinerante. Todos se movieron a su remolque. Habían empezado en Galicia, buscaron una academia mejor en Mallorca, y en València…, se rindieron al fin, agobiados por las exigencias financieras del deporte.
Me pareció injusto que mi padre me sometiera a esa presión para que me retirase; hoy entiendo sus sacrificios”
Nadja ManjónEx tenista WTA
Mientras conversamos, revive varios pasajes, las conversaciones con su padre a bordo del coche, los dos solos.
–Yo tenía quince años. Había obtenido los puntos WTA, pero seguir en la categoría era caro. Tenía que dar un gran salto para que los patrocinadores se fijasen en mí y nos cubriesen los gastos. Mi familia ya no podía más, necesitaba miles de euros. Empecé a sentir que no daba el nivel y el salto no llegaría. En casa, no me decían nada. Pero sentía cómo la presión iba en aumento. Cada conversación era como: “Abre los ojos, que esto se acaba”. En el coche, a menudo mi padre me preguntaba: “¿Crees que vale la pena? ¿Crees que vas a llegar?”. Y a menudo, yo llegaba al entrenamiento envuelta en dudas. Un día, mi padre insistió con la pregunta, y le contesté: “Va, da media vuelta, nos vamos”.
–¿Y qué pasó?
–Desde casa, llamé al entrenador: “Pancho, no quiero saber nada más del tenis”. Tiré mi ropa, vendí las raquetas. En dos días ya estábamos de vuelta en Galicia, en el instituto, llevando la vida de una adolescente común. Corté con los amigos del tenis, con el entrenador, corté con el mismo deporte.

LV
–¿Y luego?
–Era mayo del 2014. Tenía todo el verano por delante. Tengo familia en Alemania, Estados Unidos, Cádiz… Me fui a Estados Unidos, entendí que allí podía estudiar y jugar al tenis becada y sin presión. Así volví al tenis mientras estudiaba Marketing en Luisiana.
–¿Y qué siente por su padre?
–El día en que dimos media vuelta sentí mucha rabia, me parecía injusto que me sometiera a esa presión para que fuera yo quien tomara la decisión y no fuera él quien me quitase el tenis. Luego entendí que él había abandonado su carrera profesional por mí. Que llevaba años sin trabajar, que él también se sentía presionado porque era él quien me había metido ahí y yo no iba a llegar. Hoy se lo agradezco muchísimo, fui feliz en aquel sueño, bromeábamos juntos, siempre me apoyó. Con el tiempo volvió a trabajar en la hostelería, pero nunca al nivel que había tenido antes. Se sacrificó por mí.
Hoy, Nadja Manjón comparte su historia en el perfil @losquenollegaron de Instagram, YouTube y TikTok mientras dirige la logística de productos de Wrldinvsn, firma de ropa urbana de Nueva Orleans.
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