El Santos se clasificó para los cuartos de final de la Copa de Brasil tras ganar en octavos al Clube do Remo (0-1), pero la noticia, lamentablemente, ocurrió tras el pitido final, con un Neymar que perdió los papeles. Justo antes de entrar en su vestuario, los jugadores del Peixe se encararon, aunque con una valla de distancia, con un grupo de aficionados rivales que les estaban increpando.
El brasileño realizó aspavientos y se encaró con los hinchas tras el triunfo del Santos ante el Clube do Remo (0-1)
El Santos se clasificó para los cuartos de final de la Copa de Brasil tras ganar en octavos al Clube do Remo (0-1), pero la noticia, lamentablemente, ocurrió tras el pitido final, con un Neymar que perdió los papeles. Justo antes de entrar en su vestuario, los jugadores del Peixe se encararon, aunque con una valla de distancia, con un grupo de aficionados rivales que les estaban increpando.
De entre todos, el más exaltado era la estrella brasileña, que no paró de hacer aspavientos a los hinchas acompañados de burlas e incluso insultos a gritos (“fodase”). Neymar se acabó metiendo en el vestuario, aún a mil revoluciones, mientras se tocaba el escudo del Santos y dedicaba un último baile de mofa a los aficionados, que amenazaron con saltar la valla.
La razón de esta triste escena se cocinó durante el transcurso del partido en el estadio de Belém. La afición local increpó al exjugador del Barça y el PSG, que con la clasificación asegurada tras el encuentro se cobró su venganza de una manera poco profesional. Tras el empate sin goles de la ida, el Santos logró el pase en la vuelta gracias a un único gol de Rony en el minuto 74 a pase de Neymar.
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