En el capítulo de problemas imposibles para el común de los mortales, los vecinos de Holland Park, una muy exclusiva zona de Londres, se han visto en los Tribunales por la intención, que reclama uno de los residentes, de dilucidar si se puede o no construir un sótano de gran tamaño que albergue un gimnasio y una sala de cine, ambas de uso privado. El propietario del inmueble que propone la reforma no es una persona física, sino una sociedad domiciliada en el extranjero que defiende que el propietario de una parcela puede, si lo desea, excavar hasta “el centro de la Tierra”.
Vecinos de la zona donde viven Elton John, los Beckham o Robbie Williams se enfrentan a otro propietario, una sociedad de las Islas del Canal, por una obra de gran magnitud
En el capítulo de problemas imposibles para el común de los mortales, los vecinos de Holland Park, una muy exclusiva zona de Londres, se han visto en los Tribunales por la intención, que reclama uno de los residentes, de dilucidar si se puede o no construir un sótano de gran tamaño que albergue un gimnasio y una sala de cine, ambas de uso privado. El propietario del inmueble que propone la reforma no es una persona física, sino una sociedad domiciliada en el extranjero que defiende que el propietario de una parcela puede, si lo desea, excavar hasta “el centro de la Tierra”.
Holland Park, donde tienen casa Elton John, David y Victoria Beckham o Robbie Williams, es uno de los barrios residenciales más exclusivos de Londres, situado en el distrito de Kensington y Chelsea, al oeste de la capital británica, donde el precio mediano de las viviendas anunciadas en venta alcanza los 1,25 millones de libras. Allí también residen, Piers Calvert, fotógrafo internacional, y Lisa Erickson, una antigua empleada de banca, que han acudido a los Tribunales para abortar la intención del vecino del edificio en el que ambos también viven y su intención de construir un sótano de gran tamaño.
Calvert y Erickson, recoge The Times, han impugnado judicialmente los planes a través de una sociedad propietaria del inmueble y gestionada por los residentes, de la que ambos son administradores. La demanda se dirige contra el titular de la vivienda de la planta baja. El Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra y Gales debe resolver ahora si la titularidad “hasta el centro de la Tierra” del terreno sobre el que está el edificio es propiedad individual (de los propietarios del piso) o del conjunto del inmueble (de la sociedad a la que pertenecen Calvert y Erickson).
David Nicholls, abogado de la sociedad de residentes dijo ante el juez que “no puede sostenerse razonablemente que el subsuelo situado a seis, treinta o trescientos metros de profundidad forme parte del jardín”.
La sociedad arraigada en las Islas del Canal que es objeto de la demanda sostiene que hace ocho años que goza de la licencia urbanística para construir un sótano de una sola planta, situado a más de 2,4 metros de profundidad bajo el jardín, dentro de un proyecto que incluye un gimnasio, una sala de cine, un cuarto de ducha y un espacio de almacenamiento. Sus abogados sostienen que el sótano proyectado no excede los límites de la propiedad.
El pleito quedó visto para sentencia este mismo martes.
Gente
