Hace más de dos años probamos el HoverAir X1 , un dron tipo ‘ selfie ‘ totalmente desconocido por aquel entonces que nos dejó un gran sabor de boca. Fue el primero que realmente cumplía lo que prometía: uso muy sencillo en el seguimiento, portabilidad absoluta y la posibilidad de convertirse en una ‘selfie cam’ con solo pulsar un botón, sin necesidad de mando.Desde entonces, Zero Zero Robotics ha seguido perfeccionando la fórmula con nuevos modelos como el HoverAir X1 Pro y el HoverAir X1 Pro Max , que llevamos varias semanas probando, y llegó a las tiendas recientemente con un precio de 649 euros .MÁS INFORMACIÓN noticia No Probamos el OnePlus 15, el móvil que te hará olvidar el cargadorEl éxito de la marca ha sido evidente. Incluso DJI, líder indiscutible del sector, ha seguido esta línea con el DJI Neo y el Neo 2 , competidores directos del X1 Pro Max.Diseño y construcciónLos nuevos X1 Pro mantienen el espíritu de «encender, poner en la palma de la mano y volar», pero mejoran especialmente el seguimiento en deportes como ciclismo o actividades en la nieve.La estructura continúa siendo una jaula cerrada que envuelve las hélices. Esto permite despegar desde la palma de la mano sin riesgo y protege las hélices frente a golpes y colisiones. Además, el X1 Pro es plegable, lo que facilita guardarlo en un bolsillo. Con solo 192 gramos de peso, prácticamente ni se nota que lo llevas encima.El punto menos favorable de este diseño es su mayor sensibilidad al viento, lo que limita su velocidad máxima frente a otros competidores. Aun así, esta construcción lo hace extremadamente resistente. Nuestro X1 original, tras un accidente que lo dejó sumergido en un lago durante una hora, sigue funcionando perfectamente.Calidad de imagenLa versión Pro graba en 4K a 60 fps, más que suficiente para escenas de acción y cámara lenta. El Pro Max eleva la apuesta hasta los 8K, ofreciendo un mayor margen de recorte y reencuadre en edición. Esto permite crear contenido tanto horizontal como vertical desde una misma toma sin pérdida apreciable de calidad.En cuanto a estabilización, Zero Zero Robotics apuesta por una solución de dos ejes con apoyo electrónico. El resultado, al menos en nuestras pruebas, es convincente y suficientemente estable para el tipo de uso al que está orientado.Imagen capturada con el dron abcLas imágenes son más que decentes, con un HDR que en contraluces al amanecer supera claramente al X1 original y al Neo . Aunque no estamos ante un dron específicamente fotográfico, los vídeos tienen calidad suficiente como para extraer fotogramas nítidos y de alta resolución.Seguimiento y detección de obstáculosEs en el seguimiento donde la familia Pro ha dado un salto importante. Reacciona con rapidez ante cambios de ritmo, no se queda atrás cuando aceleras y mantiene el control en escenarios con obstáculos. Intenta seguir tu trazada: si tú pasas, él también lo hará.Incluye modos específicos para deporte, como el modo bicicleta. Sin embargo, su velocidad máxima es de 25 km/h, lo que resulta insuficiente para ciclismo de carretera incluso en llano. En este apartado, el Neo 2 lo supera claramente.El Pro incorpora ahora un sensor trasero para evitar colisiones al retroceder, algo que el X1 no tenía y que dependía únicamente de la cámara frontal. Aun así, nosotros hemos conseguido estrellarlo en un «zoom out» contra una pared. No ofrece detección 360°, pero sí realiza un buen trabajo frontal, esquivando ramas y reaccionando más rápido que su predecesor.Sobre el papel, el Neo 2 dispone de mejor detección de obstáculos, pero en pruebas reales ambos ofrecen un rendimiento muy similar en seguimientos estrechos entre árboles o ramas en bosque.Otra novedad es el sistema OmniTerrain, que mejora el comportamiento sobre superficies complicadas como nieve, agua o arena. El X1 original tenía dificultades sobre el agua, ya que utilizaba la cámara inferior para calcular la distancia al suelo, y los reflejos podían confundirlo.Autonomía y ‘Beacon’Aunque la marca anuncia hasta 16 minutos de vuelo, en nuestras pruebas reales se sitúa más cerca de los 10 minutos en seguimiento activo en bicicleta. No es lo mismo un entorno controlado que condiciones reales con viento y cambios de ritmo. Además, el X1 Pro Max mantiene un margen de seguridad amplio y aterriza antes de agotar completamente la batería.Probablemente, y con diferencia, lo que más nos ha gustado del X1 Pro Max es el ‘Beacon’. Su utilidad principal es servir como referencia durante el seguimiento. Desde su pantalla puedes ver lo que está grabando el dron, recibir avisos si surge algún problema y grabar audio con su micrófono, que sorprende por su buena calidad.Elimina por completo la tensión de no saber si el dron te sigue correctamente y evita tener que mirar atrás constantemente en cada curva. Además, permite realizar ajustes rápidos desde su pantalla táctil.Se pueden añadir joysticks y conectar el móvil para pilotarlo manualmente, pero el X1 Pro no está pensado como dron fotográfico tradicional. Puede ayudarte a realizar alguna toma concreta, pero su esencia es el vuelo autónomo.Algunos usuarios han reportado problemas de conexión WiFi al vincular el X1 Pro con el móvil. En nuestro caso no hemos experimentado fallos graves. En alguna ocasión, la transferencia de vídeo se quedó a medias, pero bastó con reiniciarla para que se completara correctamente.¿Merece la pena?El X1 Pro Max es un compañero casi ideal como dron ‘selfie’: pequeño, resistente, fácil de usar y diseñado para seguirte mientras practicas deporte, ya sea ciclismo, ‘running’ o esquí. El ‘Beacon’ es uno de sus grandes aciertos; cuesta imaginar volver atrás una vez te acostumbras a esa pequeña pantalla que te confirma que todo está funcionando correctamente.Su principal limitación sigue siendo la velocidad máxima de 25 km/h, escasa para determinados deportes como el ciclismo de carretera. Aun así, junto con el Neo 2, nos parece una de las mejores opciones actuales como dron casual o no específicamente fotográfico. Hace más de dos años probamos el HoverAir X1 , un dron tipo ‘ selfie ‘ totalmente desconocido por aquel entonces que nos dejó un gran sabor de boca. Fue el primero que realmente cumplía lo que prometía: uso muy sencillo en el seguimiento, portabilidad absoluta y la posibilidad de convertirse en una ‘selfie cam’ con solo pulsar un botón, sin necesidad de mando.Desde entonces, Zero Zero Robotics ha seguido perfeccionando la fórmula con nuevos modelos como el HoverAir X1 Pro y el HoverAir X1 Pro Max , que llevamos varias semanas probando, y llegó a las tiendas recientemente con un precio de 649 euros .MÁS INFORMACIÓN noticia No Probamos el OnePlus 15, el móvil que te hará olvidar el cargadorEl éxito de la marca ha sido evidente. Incluso DJI, líder indiscutible del sector, ha seguido esta línea con el DJI Neo y el Neo 2 , competidores directos del X1 Pro Max.Diseño y construcciónLos nuevos X1 Pro mantienen el espíritu de «encender, poner en la palma de la mano y volar», pero mejoran especialmente el seguimiento en deportes como ciclismo o actividades en la nieve.La estructura continúa siendo una jaula cerrada que envuelve las hélices. Esto permite despegar desde la palma de la mano sin riesgo y protege las hélices frente a golpes y colisiones. Además, el X1 Pro es plegable, lo que facilita guardarlo en un bolsillo. Con solo 192 gramos de peso, prácticamente ni se nota que lo llevas encima.El punto menos favorable de este diseño es su mayor sensibilidad al viento, lo que limita su velocidad máxima frente a otros competidores. Aun así, esta construcción lo hace extremadamente resistente. Nuestro X1 original, tras un accidente que lo dejó sumergido en un lago durante una hora, sigue funcionando perfectamente.Calidad de imagenLa versión Pro graba en 4K a 60 fps, más que suficiente para escenas de acción y cámara lenta. El Pro Max eleva la apuesta hasta los 8K, ofreciendo un mayor margen de recorte y reencuadre en edición. Esto permite crear contenido tanto horizontal como vertical desde una misma toma sin pérdida apreciable de calidad.En cuanto a estabilización, Zero Zero Robotics apuesta por una solución de dos ejes con apoyo electrónico. El resultado, al menos en nuestras pruebas, es convincente y suficientemente estable para el tipo de uso al que está orientado.Imagen capturada con el dron abcLas imágenes son más que decentes, con un HDR que en contraluces al amanecer supera claramente al X1 original y al Neo . Aunque no estamos ante un dron específicamente fotográfico, los vídeos tienen calidad suficiente como para extraer fotogramas nítidos y de alta resolución.Seguimiento y detección de obstáculosEs en el seguimiento donde la familia Pro ha dado un salto importante. Reacciona con rapidez ante cambios de ritmo, no se queda atrás cuando aceleras y mantiene el control en escenarios con obstáculos. Intenta seguir tu trazada: si tú pasas, él también lo hará.Incluye modos específicos para deporte, como el modo bicicleta. Sin embargo, su velocidad máxima es de 25 km/h, lo que resulta insuficiente para ciclismo de carretera incluso en llano. En este apartado, el Neo 2 lo supera claramente.El Pro incorpora ahora un sensor trasero para evitar colisiones al retroceder, algo que el X1 no tenía y que dependía únicamente de la cámara frontal. Aun así, nosotros hemos conseguido estrellarlo en un «zoom out» contra una pared. No ofrece detección 360°, pero sí realiza un buen trabajo frontal, esquivando ramas y reaccionando más rápido que su predecesor.Sobre el papel, el Neo 2 dispone de mejor detección de obstáculos, pero en pruebas reales ambos ofrecen un rendimiento muy similar en seguimientos estrechos entre árboles o ramas en bosque.Otra novedad es el sistema OmniTerrain, que mejora el comportamiento sobre superficies complicadas como nieve, agua o arena. El X1 original tenía dificultades sobre el agua, ya que utilizaba la cámara inferior para calcular la distancia al suelo, y los reflejos podían confundirlo.Autonomía y ‘Beacon’Aunque la marca anuncia hasta 16 minutos de vuelo, en nuestras pruebas reales se sitúa más cerca de los 10 minutos en seguimiento activo en bicicleta. No es lo mismo un entorno controlado que condiciones reales con viento y cambios de ritmo. Además, el X1 Pro Max mantiene un margen de seguridad amplio y aterriza antes de agotar completamente la batería.Probablemente, y con diferencia, lo que más nos ha gustado del X1 Pro Max es el ‘Beacon’. Su utilidad principal es servir como referencia durante el seguimiento. Desde su pantalla puedes ver lo que está grabando el dron, recibir avisos si surge algún problema y grabar audio con su micrófono, que sorprende por su buena calidad.Elimina por completo la tensión de no saber si el dron te sigue correctamente y evita tener que mirar atrás constantemente en cada curva. Además, permite realizar ajustes rápidos desde su pantalla táctil.Se pueden añadir joysticks y conectar el móvil para pilotarlo manualmente, pero el X1 Pro no está pensado como dron fotográfico tradicional. Puede ayudarte a realizar alguna toma concreta, pero su esencia es el vuelo autónomo.Algunos usuarios han reportado problemas de conexión WiFi al vincular el X1 Pro con el móvil. En nuestro caso no hemos experimentado fallos graves. En alguna ocasión, la transferencia de vídeo se quedó a medias, pero bastó con reiniciarla para que se completara correctamente.¿Merece la pena?El X1 Pro Max es un compañero casi ideal como dron ‘selfie’: pequeño, resistente, fácil de usar y diseñado para seguirte mientras practicas deporte, ya sea ciclismo, ‘running’ o esquí. El ‘Beacon’ es uno de sus grandes aciertos; cuesta imaginar volver atrás una vez te acostumbras a esa pequeña pantalla que te confirma que todo está funcionando correctamente.Su principal limitación sigue siendo la velocidad máxima de 25 km/h, escasa para determinados deportes como el ciclismo de carretera. Aun así, junto con el Neo 2, nos parece una de las mejores opciones actuales como dron casual o no específicamente fotográfico.
Hace más de dos años probamos el HoverAir X1, un dron tipo ‘selfie‘ totalmente desconocido por aquel entonces que nos dejó un gran sabor de boca. Fue el primero que realmente cumplía lo que prometía: uso muy sencillo en el seguimiento, portabilidad absoluta … y la posibilidad de convertirse en una ‘selfie cam’ con solo pulsar un botón, sin necesidad de mando.
Desde entonces, Zero Zero Robotics ha seguido perfeccionando la fórmula con nuevos modelos como el HoverAir X1 Pro y el HoverAir X1 Pro Max, que llevamos varias semanas probando, y llegó a las tiendas recientemente con un precio de 649 euros.
El éxito de la marca ha sido evidente. Incluso DJI, líder indiscutible del sector, ha seguido esta línea con el DJI Neo y el Neo 2, competidores directos del X1 Pro Max.
Diseño y construcción
Los nuevos X1 Pro mantienen el espíritu de «encender, poner en la palma de la mano y volar», pero mejoran especialmente el seguimiento en deportes como ciclismo o actividades en la nieve.
La estructura continúa siendo una jaula cerrada que envuelve las hélices. Esto permite despegar desde la palma de la mano sin riesgo y protege las hélices frente a golpes y colisiones. Además, el X1 Pro es plegable, lo que facilita guardarlo en un bolsillo. Con solo 192 gramos de peso, prácticamente ni se nota que lo llevas encima.
El punto menos favorable de este diseño es su mayor sensibilidad al viento, lo que limita su velocidad máxima frente a otros competidores. Aun así, esta construcción lo hace extremadamente resistente. Nuestro X1 original, tras un accidente que lo dejó sumergido en un lago durante una hora, sigue funcionando perfectamente.
Calidad de imagen
La versión Pro graba en 4K a 60 fps, más que suficiente para escenas de acción y cámara lenta. El Pro Max eleva la apuesta hasta los 8K, ofreciendo un mayor margen de recorte y reencuadre en edición. Esto permite crear contenido tanto horizontal como vertical desde una misma toma sin pérdida apreciable de calidad.
En cuanto a estabilización, Zero Zero Robotics apuesta por una solución de dos ejes con apoyo electrónico. El resultado, al menos en nuestras pruebas, es convincente y suficientemente estable para el tipo de uso al que está orientado.
abc
Las imágenes son más que decentes, con un HDR que en contraluces al amanecer supera claramente al X1 original y al Neo. Aunque no estamos ante un dron específicamente fotográfico, los vídeos tienen calidad suficiente como para extraer fotogramas nítidos y de alta resolución.
Seguimiento y detección de obstáculos
Es en el seguimiento donde la familia Pro ha dado un salto importante. Reacciona con rapidez ante cambios de ritmo, no se queda atrás cuando aceleras y mantiene el control en escenarios con obstáculos. Intenta seguir tu trazada: si tú pasas, él también lo hará.
Incluye modos específicos para deporte, como el modo bicicleta. Sin embargo, su velocidad máxima es de 25 km/h, lo que resulta insuficiente para ciclismo de carretera incluso en llano. En este apartado, el Neo 2 lo supera claramente.
El Pro incorpora ahora un sensor trasero para evitar colisiones al retroceder, algo que el X1 no tenía y que dependía únicamente de la cámara frontal. Aun así, nosotros hemos conseguido estrellarlo en un «zoom out» contra una pared. No ofrece detección 360°, pero sí realiza un buen trabajo frontal, esquivando ramas y reaccionando más rápido que su predecesor.
Sobre el papel, el Neo 2 dispone de mejor detección de obstáculos, pero en pruebas reales ambos ofrecen un rendimiento muy similar en seguimientos estrechos entre árboles o ramas en bosque.
Otra novedad es el sistema OmniTerrain, que mejora el comportamiento sobre superficies complicadas como nieve, agua o arena. El X1 original tenía dificultades sobre el agua, ya que utilizaba la cámara inferior para calcular la distancia al suelo, y los reflejos podían confundirlo.
Autonomía y ‘Beacon’
Aunque la marca anuncia hasta 16 minutos de vuelo, en nuestras pruebas reales se sitúa más cerca de los 10 minutos en seguimiento activo en bicicleta. No es lo mismo un entorno controlado que condiciones reales con viento y cambios de ritmo. Además, el X1 Pro Max mantiene un margen de seguridad amplio y aterriza antes de agotar completamente la batería.
Probablemente, y con diferencia, lo que más nos ha gustado del X1 Pro Max es el ‘Beacon’. Su utilidad principal es servir como referencia durante el seguimiento. Desde su pantalla puedes ver lo que está grabando el dron, recibir avisos si surge algún problema y grabar audio con su micrófono, que sorprende por su buena calidad.
Elimina por completo la tensión de no saber si el dron te sigue correctamente y evita tener que mirar atrás constantemente en cada curva. Además, permite realizar ajustes rápidos desde su pantalla táctil.
Se pueden añadir joysticks y conectar el móvil para pilotarlo manualmente, pero el X1 Pro no está pensado como dron fotográfico tradicional. Puede ayudarte a realizar alguna toma concreta, pero su esencia es el vuelo autónomo.
Algunos usuarios han reportado problemas de conexión WiFi al vincular el X1 Pro con el móvil. En nuestro caso no hemos experimentado fallos graves. En alguna ocasión, la transferencia de vídeo se quedó a medias, pero bastó con reiniciarla para que se completara correctamente.
¿Merece la pena?
El X1 Pro Max es un compañero casi ideal como dron ‘selfie’: pequeño, resistente, fácil de usar y diseñado para seguirte mientras practicas deporte, ya sea ciclismo, ‘running’ o esquí. El ‘Beacon’ es uno de sus grandes aciertos; cuesta imaginar volver atrás una vez te acostumbras a esa pequeña pantalla que te confirma que todo está funcionando correctamente.
Su principal limitación sigue siendo la velocidad máxima de 25 km/h, escasa para determinados deportes como el ciclismo de carretera. Aun así, junto con el Neo 2, nos parece una de las mejores opciones actuales como dron casual o no específicamente fotográfico.
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