El partido entre el Barça y el Bayern en Munich no saldrá en los manuales de baloncesto. Los blaugrana salieron victoriosos (84-88) de un duelo que no pasará a la historia por la calidad y el espectáculo brindado por los dos quintetos. Los aficionados barcelonistas se quedarán con el quinto triunfo en la Euroliga y tratarán de borrar pronto de su memoria el mal juego de los de Sekulic, que muestra nuevamente el inmenso trabajo aún por hacer. Aunque con capacidad para sufrir al final, los blaugrana siguen sin ser un equipo reconocible y con una personalidad colectiva que permita mirar al futuro con optimismo. Ganar o perder en tierras alemanas fue como tirar una moneda al aire en los últimos minutos que salió cara gracias al acierto, sobre todo desde la línea de personal, de Kevin Punter, máximo anotador con 23 puntos.
El Barça, con el estadounidense como máximo anotador (23), logra una deslucida victoria ante el Bayern
El partido entre el Barça y el Bayern en Munich no saldrá en los manuales de baloncesto. Los blaugrana salieron victoriosos (84-88) de un duelo que no pasará a la historia por la calidad y el espectáculo brindado por los dos quintetos. Los aficionados barcelonistas se quedarán con el quinto triunfo en la Euroliga y tratarán de borrar pronto de su memoria el mal juego de los de Sekulic, que muestra nuevamente el inmenso trabajo aún por hacer. Aunque con capacidad para sufrir al final, los blaugrana siguen sin ser un equipo reconocible y con una personalidad colectiva que permita mirar al futuro con optimismo. Ganar o perder en tierras alemanas fue como tirar una moneda al aire en los últimos minutos que salió cara gracias al acierto, sobre todo desde la línea de personal, de Kevin Punter, máximo anotador con 23 puntos.
En el Sap Garden se toparon dos equipos que no sobresalen por su capacidad reboteadora ni su defensa. Ambos, con buenos porcentajes de tiro, fueron fieles a la alegría ofensiva que les caracteriza, no tanto por su intensidad ni su disciplina. El salto inicial dio paso a un intercambio deslavazado de canastas sin demasiado rigor táctico. Superar la marca o un simple bloqueo tenía como premio una posición cómoda de tiro o una bandeja asequible. Y si ese camino fallaba siempre quedaba el recurrente recurso del triple. La inercia movía la pizarra de catalanes y alemanes, que siguen sin ganar en casa.
Núñez, que acabó tocado, puso orden en los minutos finales y Punter remató desde el tiro libre
El terreno inicial fue fértil para jugadores con buena mano como Punter, Martin y Gibson, que lideró la segunda unidad. El exblaugrana Miles Norris, especialmente motivado, fue la respuesta en el otro aro. Los blaugrana llegaron a mandar por ocho puntos en el primer cuarto (13-21), pero sin regularidad ni orden la ventaja se esfumó en un pestañeo al inicio del siguiente parcial. El Bayern, con un parcial de 13-2, se vio por delante en un marcador (26-23) que cambió de color en prácticamente cada posesión en esos minutos. Los puntos en el aro blaugrana llegaban muchas veces precedidos de despistes, pérdidas evitables o un cambio de marca a destiempo. La jugada más vistosa de los de Sekulic antes del descanso (42-41) fue un poderoso alley oop de Nebo. Mientras, Norris seguía perpetrando su venganza a base de puntos a falta de un buena versión de Washington y Thiemann, los mejores jugadores de los muniqueses.
Tras la reanudación, el Barça siguió siendo un equipo desconectado, sostenido por chispazo individuales, que incluso se olvidó de hacer faltas durante muchos minutos para paliar sus lagunas defensivas. Anotaban Nebo y Balcerowski bajo el tablero, Robinson con una gran penetración y un acertado Punter desde el triple, pero la sensación de que no existía guion en el bando barcelonista crecía con el paso de los minutos. Además, Gibson, que había sido de los más destacados en la primera parte, no empezó el tercer cuarto por un golpe en la rodilla izquierda y cogió su rol Núñez. Ese cambio obligado acabó siendo clave.
La fiabilidad en el tiro era el único juez de un electrónico que llegó favorable a los blaugrana al inicio del definitivo envite (61-64). El resto era un juego de errores, incluso despropósitos. El final se acercaba y la competitividad seguía sin aparecer en los de Sekulic. En el Bayern se sumó Jokubaitis a la fiesta de los ex, con puntos y asistencias, mientras que Núñez puso orden al desconcierto barcelonista. El base, que venía de anotar 23 puntos ante el Zaragoza, llevó a la orilla al equipo (78-81) hasta que en el último minuto se retiró por su enésimo problema físico. Punter, a base de tiros libres, acabó de certificar un triunfo deslucido que deja pocas conclusiones para un futuro aún por construir en el Barça. Sin tiempo para reflexionar, el Valencia espera el viernes en el Palau.
Bayern, 84 – Barça, 88
Bayern Múnich (17+25+19+23): Jokubaitis (17), Beauchamp (4), Obst (14), Norris (17), Voigtmann (-) -cinco inicial-, Da Silva (2), Washington (5), Jessup (6), Lucic (-), Hollatz (3), Thiemann (6) y Wiley (10).
Barça (21+20+23+24): Robinson (11), Punter (23), Martin (12), Nkamhoua (2), Nebo (12) -cinco inicial-, Gibson (7), Umude (2), Brizuela (1), Núñez (2), Evbuomwan (5), Balcerowski (9) y Minaya (2).
Árbitros: Milan Nedovic, Tomasz Trawicki y Thomas Bissuel. Eliminados: Robinson (min. 36) y Washington (min.40).
Incidencias: partido de la octava jornada de la Euroliga disputado en el SAP Arena de Múnich.
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