SaludLa mayoría de las mujeres se realizará una ecografía ginecológica al menos una vez en la vida. Pese a ser una prueba tan habitual, sigue rodeada de mitos que pueden condicionar la predisposición de las pacientes a realizarla. Especialistas del Hospital Clínic Barcelona desmienten algunas de las falsas creencias más frecuentes sobre esta exploración.
Especialistas del Hospital Clínic Barcelona aclaran las falsas creencias más comunes sobre esta prueba
La mayoría de las mujeres se realizará una ecografía ginecológica al menos una vez en la vida. Pese a ser una prueba tan habitual, sigue rodeada de mitos que pueden condicionar la predisposición de las pacientes a realizarla. Especialistas del Hospital Clínic Barcelona desmienten algunas de las falsas creencias más frecuentes sobre esta exploración.
1. Solo puede hacerse por vía transvaginal. Falso. La prueba también puede realizarse por vía transabdominal (colocando el dispositivo sobre el abdomen) o por vía transrectal (introduciendo la sonda por el recto). La vía transvaginal, no obstante, permite visualizar los órganos pélvicos con mayor detalle y definición, de ahí que sea la más utilizada.
2. Forma parte de la revisión convencional. No necesariamente. Solo se solicita cuando es preciso explorar los órganos internos, ya sea para descartar una enfermedad o para observarlos con detalle. A veces, también se utiliza como cribado en mujeres sin síntomas, pero con riesgo elevado de padecer determinadas enfermedades.
3. No puede realizarse durante la menstruación. Falso. La prueba se puede hacer sin dificultad, aunque la paciente esté menstruando. El primer día del ciclo, el sangrado puede dificultar la visualización de la cavidad uterina, pero el resto de los días no supone ningún problema. De hecho, en mujeres con sangrado persistente o durante la menopausia, se recomienda hacer la prueba precisamente en los días de sangrado.
4. Realizarla varias veces es perjudicial. Falso. La ecografía ginecológica funciona mediante ultrasonidos y no emite radiación, por lo que puede realizarse tantas veces como sea necesario sin efectos negativos para la paciente.
5. Solo pueden realizarla mujeres que hayan tenido relaciones sexuales con penetración. Falso. Puede realizarse independientemente de si la paciente ha tenido o no relaciones sexuales con penetración. En mujeres que no las han tenido, se prioriza la vía abdominal, ya que la presencia del himen puede dificultar la entrada de la sonda. Otra opción es la vía transrectal, que no produce dolor y tiene resultados similares a la vía transvaginal. Si la sonda puede introducirse por la vagina sin dolor –con o sin himen–, la prueba también es viable, siempre que la paciente lo desee. Una última alternativa es solicitar una resonancia magnética de los órganos pélvicos.
6. Solo sirve para ver los órganos reproductores. Falso. La prueba permite observar todos los órganos de la pelvis, incluido el recto y la vejiga, cuya afectación puede estar relacionada con diversas enfermedades ginecológicas. Además, puede detectar enfermedades no estrictamente ginecológicas, como tumores pélvicos o de vejiga.
7. Permite diagnosticar cualquier enfermedad del aparato reproductor femenino. Falso. Aunque proporciona información valiosa, en algunos casos se requieren pruebas complementarias y una valoración multidisciplinar. El diagnóstico del virus del papiloma humano, de ciertos tumores de ovario o útero, o el estudio de la esterilidad, por ejemplo, requieren pruebas adicionales.
