El Real Madrid no para de coleccionar pésimas noticias. Rodrygo Goes, que reapareció ante el Getafe después de una semanas de ausencia por problemas físicos, acabó el partido de este lunes ante el Getafe (0-1) con unas molestias en la rodilla derecha. Este martes se le realizaron las pruebas y el diagnóstico es el peor posible. El futbolista sufre una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo, por lo que deberá pasar por el quirófano y estar, al menos, entre siete y ocho meses de baja.
El delantero brasileño notó en el minuto 66 de partido ante el Getafe una molestia, pero acabó el encuentro. Las pruebas de este martes confirmaron los peores pronósticos
El Real Madrid no para de coleccionar pésimas noticias. Rodrygo Goes, que reapareció ante el Getafe después de una semanas de ausencia por problemas físicos, acabó el partido de este lunes ante el Getafe (0-1) con unas molestias en la rodilla derecha. Este martes se le realizaron las pruebas y el diagnóstico es el peor posible. El futbolista sufre una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo, por lo que deberá pasar por el quirófano y estar, al menos, entre siete y ocho meses de baja.
Eso significa que el delantero, que no estaba teniendo su mejor temporada debido a los problemas físicos y a los pocos minutos que dispuso en la primera parte del curso con Xabi Alonso, se pierde lo que resta de temporada y el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México. El delantero notó una molestia en el minuto 66 de partido, cuando llevaba poco en el terreno de juego. Siguió jugando y, de hecho, estuvo a punto de marcar el 1-1 en un cabezazo que desvío David Soria.
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Fue al acabar el encuentro cuando le transmitió la severa molestia a los servicios médicos, quienes no dudaron este martes en analizar el motivo del dolor. Es la primera lesión grave para el futbolista de 25 años, que tendrá ahora que lidiar con una recuperación lenta y trabajosa para poder estar en condiciones de empezar la próxima temporada ya con el grupo.
El ataque del Real Madrid sigue cogido con pinzas. Especialmente para el encuentro de este viernes ante el Celta en Vigo, que de no ganar y hacerlo el Barcelona puede suponer un golpe definitivo al título de Liga. Kylian Mbappé sigue pendiente de la evolución de su rodilla, mientras que tampoco se espera que pueda llegar Jude Bellingham.
Si uno de los motivos del despido de Xabi Alonso fue la plaga de lesiones que lastraban competitividad al equipo, y Florentino Pérez decidió que se unieran al cuerpo técnico el preparador físico Antonio Pintus, de su confianza, y que regresase el ex jefe de los servicios médicos, Niko Mihic, este aspecto tampoco ha mejorado con el cambio de metodología de entrenamiento. Todo lo contrario. El Madrid ha ido rellenando partes de guerra en cada encuentro.
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