El presidente dice que el ferrocarril español es «uno de los mejores del mundo» y defiende su inversión en infraestructuras. El líder de la oposición le acusa de «jugar a la ruleta rusa» con la seguridad de los ciudadanos y afirma que la «negligencia» del Gobierno ha tenido «un resultado de muerte» Leer El presidente dice que el ferrocarril español es «uno de los mejores del mundo» y defiende su inversión en infraestructuras. El líder de la oposición le acusa de «jugar a la ruleta rusa» con la seguridad de los ciudadanos y afirma que la «negligencia» del Gobierno ha tenido «un resultado de muerte» Leer España // elmundo
Pedro Sánchez ha comparecido ante el Congreso para informar sobre las causas y las consecuencias del accidente ferroviario de Adamuz y la situación que vive el sistema ferroviario español asegurando que el Estado hará cuanto esté en su mano para aclarar lo sucedido, «hacer justicia» y poner en marcha las medidas necesarias para que algo así no vuelva a suceder.
El presidente ha repasado los hechos minutándolos y se ha referido a todos los datos ya proporcionados por el ministro de Transportes, Óscar Puente, en sus comparecencias ante el Congreso y el Senado y en sus múltiples intervenciones en los medios de comunicación. Según su relato, «en cuestión de minutos» se activó un amplio dispositivo de respuesta y tras atender a las víctimas se iniciaron las pesquisas hasta el punto de que sólo cinco días después se publicó un primer informe que, ha recalcado, es «un estudio preliminar, aún no concluyente».
«Lo que no podemos hacer es especular ni utilizar la tragedia para crispar», ha recalcado Sánchez, quien a partir de estas palabras ha afirmado que se ha intentado generar «confusión» con la expresión «renovar completamente» las vías que no es sino «sustituir los componentes que han alcanzado la vía útil para devolver la seguridad». El presidente ha acusado a los populares de ser quienes utilizan los «bulos» y la «desinformación» para sembrar «odio, crispación, inquietud y zozobra» en la ciudadanía. Sánchez ha calificado de «caradura» al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que hace, insiste, «una oposición destructiva y falsaria» y ha defendido su gestión del accidente de Adamuz reprochándole al líder del PP las tragedias de la dana, los incendios del pasado verano y los accidentes de Angrois, el Yak-42 y el Metro de Valencia.
Sánchez ha pedido «no desinformar a la sociedad diciendo que el sistema ferroviario es decadente o inseguro porque», ha recalcado, «eso no es cierto». Y ha repetido: «Nuestro sistema ferroviario es uno de los mejores del mundo» y con unos «precios muy competitivos».
Después, ha arremetido contra los «bulos» que en su opinión se han vertido estos días y ha calificado de «mentira colosal» decir que no se invierte en infraestructuras y se dedica el dinero a bonos de transporte. Según sus datos, la inversión se ha incrementado en un 75%, se ha multiplicado por diez el dinero destinado a la compra de nuevos equipos y el mantenimiento por kilómetro de vía se ha elevado en más de un 50%.
Para finalizar su primera intervención ha repasado las cifras inversoras que a partir de ahora se ha comprometido ante los sindicatos a desplegar y ha asegurado que el Ejecutivo estará al lado de las víctimas para ayudarlas en todo lo que sea necesario.
En su réplica, Sánchez ha arremetido con toda dureza contra el líder de la oposición, al que ha acusado no sólo de mentir, sino también de «manipular y retorcer» los datos, y ha tachado de «escándalo» que el jefe de la oposición utilice en falso informes de instituciones para asegurar que ya advirtieron al Gobierno del mal estado de la red. Y ha aventurado que si la tragedia de Adamuz se hubiera producido bajo mandato del PP la respuesta habría sido un cúmulo de mentiras y ocultaciones. Feijóo se ha revuelto contra estas palabras calificando de «repugnante» e «incalificable» la intervención del presidente. «Los españoles hemos conocido hoy de lo que es usted capaz cuando hay 47 muertos. Soberbia. Es mejor que se vaya usted a su casa».
El líder del PP había definido el primer discurso de Sánchez de «tomadura de pelo». En su opinión, «ya nadie cree» al presidente. «¿No lo ha visto en Extremadura y Aragón?», ha deslizado Feijóo, para quien el Gobierno ha «jugado a la ruleta rusa con la seguridad» de los ciudadanos. El popular ha acusado al presidente de irresponsabilidad y huir de los problemas. «Gobernar no es viajar en Falcon, es desgastarse para que su país no se desgaste», ha dicho insistiendo en que lo sucedido en Adamuz fue un accidente «evitable».
«Su negligencia ha tenido resultado de muerte», ha insistido Feijóoç, que ha pedido la dimisión no sólo de Sánchez, sino también de su ministro de Transportes, Óscar Puente, por no haber atendido a las múltiples quejas de los maquinistas en relación con los problemas que detectaban en las vías.
Para el jefe de la oposición, ser un presidente «decente» es «acompañar a las familias en el funeral» y «no dedicarse a la misma hora a tuitear con Elon Musk» mientras el ministro Puente aseguraba de sí mismo «que lo hacía todo muy bien». Feijóo les ha tachado de «soberbios» y ha insistido en que ambos deben marcharse ya. «España está en fallo multiorgánico», ha afirmado recordando los casos del apagón o el de las pulseras antimaltrato.
El popular la ha emprendido también contra los socios de Sánchez que, pese a todo, siguen apoyándole. Les ha lanzado reproches a todos, uno por uno, desde Bildu a Sumar, desde el PNV a ERC o Junts, para finalizar asegurando que sólo con un Gobierno del PP podrá solucionarse esta «decadencia».
Santiago Abascal, líder de Vox, ha acusado a Sánchez de «trabajar contra los intereses de España» y «huir de los problemas de los españoles» con continuos viajes. A diferencia de Feijóo, Abascal ha centrado su primera intervención más en los asuntos internacionales que en el accidente ferroviario; en la regularización de inmigrantes o en la propuesta de prohibir las redes sociales a los menores de 16 años. «Este Gobierno», ha dicho, «no sólo es una calamidad para los españoles, es que provoca la calamidad y se aprovecha de ella». En opinión de Abascal el «dato que entierra al Gobierno» es el hecho de que el anterior ministro de Transportes esté en prisión, y que la ex presidenta de Adif esté imputada. «Nadie nos impedirá decir», ha sentenciado, «que esto ha sido un crimen».
Desde Sumar, Verónica Barbero ha acusado a la oposición de ser «traidora a la patria» y doblegarse ante los «tecnooligarcas». La portavoz de Sumar, tras reprochar al PP que ante las desgracias «se blinde y huya de las víctimas», ha calificado a Feijóo de «buitre carroñero» y ha derivado hacia otros asuntos reclamando al Gobierno que intervenga el mercado del alquiler para evitar que la vivienda sea «una aspiradora de la riqueza». En este sentido, ha acusado a Sánchez de «inmovilismo».
Gabriel Rufián (ERC) ha abierto su intervención arremetiendo contra Isabel Díaz Ayuso y Carlos Mazón y recordándole a Feijóo que «no podrá pactar con nadie salvo con la extrema derecha». El portavoz de Esquerra ha enhebrado una intervención en defensa cerrada del Gobierno limitándose a pedir responsabilidades al ministro Óscar Puente por «perpetuar» el modelo de Rodalies que diseñó el PP y convertir Adif «en una carcasa vacía repleta de subcontratas». Pedro Sánchez le ha replicado con guante de seda asegurando que el Gobierno está empeñado en resolver los «problemas estructurales» de la red de cercanías catalana, fruto «del abandono de épocas pasadas».
Junts, por boca de su portavoz Míriam Nogueras, ha resumido la situación en la que se encuentra Cataluña con una palabra: «caos». «La situación en la que han dejado nuestro país es lamentable», ha afirmado la diputada. «La situación es muy grave y los perjudicados somos todos los catalanes. Están destrozando nuestro futuro», ha lanzado antes de espetar a Sánchez que «su modelo no protege, sólo crea dependencia». Y ha sentenciado: «No les queremos a ustedes porque no saben gestionar».
La diputada independentista ha reprochado los datos de Rodalies asegurando que «se promete mucho pero ni un euro llega a Cataluña». «La solución», en su opinión, «es que la competencia sea 100% catalana», que haya, en definitiva, «un traspaso integral». «Cataluña», ha zanjado, «lo que necesita es un escudo social para protegerse de ustedes». Sánchez ha replicado a estos argumentos volviendo a culpar de los problemas de Rodalies a la herencia de los Gobiernos de Aznar y de Rajoy.
EH Bildu ha centrado todo el discurso de su portavoz en el problema de la vivienda. Mertxe Aizpurua ha emplazado a Sánchez a construir «un muro contra el fascismo» y ha asegurado, parafraseando a Isabel Díaz Ayuso, que «un solo escaño de Bildu manda más que el principal partido de la oposición en el Congreso». «Exacto», ha remachado, «ustedes, señorías del PP, no mandan nada, son irrelevantes y así seguirán mientras esté en nuestras manos».
Desde el PNV se ha lamentado que el Gobierno, «que lleva gobernando siete años», intente «escudarse en el pasado». Y eso, ha afirmado su portavoz Maribel Vaquero, «no le importa a los ciudadanos». Vaquero ha conminado a Sánchez a hacerse «responsable de lo que no ha hecho» y a trabajar para «ofrecer soluciones, garantizando la seguridad en los desplazamientos para que se recupere la confianza de los ciudadanos». Los nacionalistas vascos han reclamado también «reordenar prioridades» y destinar el dinero de bonos y rebajas a mantener en condiciones la red. «Sin compromiso», ha dicho, «el relato es propaganda».
