Sarah Ferguson ha regresado a Inglaterra después de varios meses alejada de la vida pública y habría encontrado un nuevo hogar en una lujosa propiedad de los Home Counties, la región que rodea Londres. La exmujer de Andrés Mountbatten-Windsor habría recibido durante las últimas semanas visitas de sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia de York, aunque ambas estarían procurando mantener estos encuentros en la más estricta discreción, según ha explicado el comentarista real Phil Dampier a la revista Hello!.
La exduquesa de York se habría instalado en una casa de seis habitaciones a las afueras de Londres tras abandonar su refugio en Suiza
Sarah Ferguson ha regresado a Inglaterra después de varios meses alejada de la vida pública y habría encontrado un nuevo hogar en una lujosa propiedad de los Home Counties, la región que rodea Londres. La exmujer de Andrés Mountbatten-Windsor habría recibido durante las últimas semanas visitas de sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia de York, aunque ambas estarían procurando mantener estos encuentros en la más estricta discreción, según ha explicado el comentarista real Phil Dampier a la revista Hello!.
Desde su salida del Royal Lodge, la residencia situada en el parque de Windsor que compartía con su exmarido, Ferguson ha procurado mantenerse alejada de los focos tras las revelaciones sobre sus vínculos con Jeffrey Epstein. La antigua duquesa fue vista en una exclusiva clínica de Suiza antes de instalarse en el chalet de su amigo íntimo y expareja Paddy McNally, un magnate de la Fórmula 1. Sin embargo, la muerte del empresario, el pasado julio a los 88 años, habría precipitado su regreso a Inglaterra.

Según el medio, su nueva residencia sería una casa de seis habitaciones situada en las afueras de Londres, por la que pagaría un alquiler de unas 10.000 libras esterlinas mensuales. En este nuevo comienzo, Ferguson contaría con el respaldo de sus dos hijas, que, según Phil Dampier, la habrían visitado en las últimas dos semanas. Un apoyo que por el momento se mantendría lejos de la exposición pública.
La situación contrasta con la estrecha relación que tradicionalmente han mantenido las tres mujeres. Beatriz y Eugenia siempre han mostrado una gran cercanía con su madre, pero las informaciones sobre los vínculos de sus padres con Epstein han complicado el equilibrio entre la familia y la voluntad de mantenerse al margen de la controversia.

El futuro de la exduquesa de York continúa rodeado de incógnitas. En las últimas semanas han circulado informaciones sobre la posibilidad de que esté preparando unas memorias en las que repase su vida y su trayectoria dentro de la familia real británica, aunque su portavoz ha desmentido que esté trabajando en ese proyecto. Por ahora, no hay confirmación de que vaya a publicar un libro.
Tampoco parece que pueda contar con el apoyo de su antiguo marido ni de los Windsor en general. Pese a que durante años ambos mantuvieron una relación cordial después de su divorcio, hasta el punto de ser descritos como “la pareja divorciada más feliz del mundo”, las informaciones apuntan a que actualmente Andrew y Sarah no mantienen contacto. Así, mientras intenta reconstruir su vida lejos de la familia real británica, Ferguson afronta una nueva etapa marcada por la ostracismo y por una situación familiar cada vez más compleja.
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