Hace 25 años, Sharon Stone sufrió un derrame cerebral que la obligó a ingresar en un centro médico durante un largo tiempo y la mantuvo alejada del foco mediático. Este duro episodio, que casi le cuesta la vida, supuso un antes y un después para la estrella de Hollywood, que empezó a reducir sus apariciones en pantalla. Las secuelas físicas que le quedaron tras el accidente cardiovascular hicieron que los médicos le recetasen medicamentos específicos, así como un consumo controlado de marihuana, una etapa de la que ahora ha querido hablar abiertamente.
La estrella de Hollywood decidió prescindir de varios medicamentos recetados tras el ictus que sufrió hace 25 años, generándole fuertes efectos secundarios
Hace 25 años, Sharon Stone sufrió un derrame cerebral que la obligó a ingresar en un centro médico durante un largo tiempo y la mantuvo alejada del foco mediático. Este duro episodio, que casi le cuesta la vida, supuso un antes y un después para la estrella de Hollywood, que empezó a reducir sus apariciones en pantalla. Las secuelas físicas que le quedaron tras el accidente cardiovascular hicieron que los médicos le recetasen medicamentos específicos, así como un consumo controlado de marihuana, una etapa de la que ahora ha querido hablar abiertamente.
A sus 68 años, la reconocida actriz ha desvelado para Variety que ha dejado atrás ambas prescripciones a causa de los severos efectos secundarios que estaba notando en su cuerpo. Un proceso de desintoxicación que ha descrito como brutal y durante el cual llegó a sentirse muy enferma durante casi medio año.

Los médicos le avisaron de que nunca podría dejar la medicación específica de su ictus, pero ella quiso hacer oídos sordos. “Me bajé de uno de mis medicamentos para el ictus en septiembre pasado, y me dijeron que no podía hacerlo. Me dijeron: ‘No puedes dejarlo. Nunca podrás dejarlo’. Y yo: ‘Lo estoy dejando’”, ha asegurado, expresando que estaba dispuesta a seguir adelante.
Sin embargo, no se esperaba que las consecuencias fuesen a ser tan negativas para su cuerpo. “Fue como dejar la maldita heroína. Estuve enferma como un perro durante cuatro meses y medio”, ha reconocido. Unas palabras que ponen sobre la mesa el duro proceso por el que ha atravesado en los últimos años en silencio.

Pero no solo eso. Dejar este medicamento solo fue el primer paso de una decisión mucho más drástica, al que se sumó también la renuncia definitiva al consumo de cannabis. “Quería una vida libre de drogas. Ya no es como antes, cuando éramos niños. Me puse bastante mal durante un mes”, ha señalado con sinceridad, dejando claro que su prioridad absoluta era limpiar por completo su organismo.
Esta decisión estuvo motivada, en parte, por la advertencia de su neurólogo. Al comprobar el impacto que la desintoxicación estaba teniendo en su organismo, la actriz decidió acudir al especialista, quien la alertó sobre los riesgos de estos procesos y le pidió extremar la precaución. Desde ese momento, Sharon Stone se comprometió a seguir las pautas médicas para completar el proceso de forma segura y definitiva.
Durante la entrevista, la intérprete también ha desvelado uno de sus romances de juventud: una historia de amor con una persona que le doblaba la edad. Cuando ella tenía 19 años, comenzó un noviazgo con un hombre de 38 que llegó a mostrar su interés en casarse con ella. Pese a que la historia de amor no prosperó, la actriz ha asegurado que siguieron viéndose de forma esporádica durante tres décadas, manteniendo una estrecha amistad incluso a día de hoy.
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