Sin Carlos Alcaraz en el torneo, Jannik Sinner se presentaba en Wimbledon como el claro candidato al título, pero la primera toma de contacto del italiano con la hierba del All England Club fue una dura batalla de más de tres horas ante Miomir Kecmanovic de la que salió victorioso tras cinco sets (4-6, 6-3, 6-7 (6), 6-2 y 6-3).
El italiano, que sufrió una mala caída y jugó con una aparatosa herida en el pie, tuvo que remontar para acabar ganando en cinco sets (4-6, 6-3, 6-7 (6), 6-2 y 6-3)
Sin Carlos Alcaraz en el torneo, Jannik Sinner se presentaba en Wimbledon como el claro candidato al título, pero la primera toma de contacto del italiano con la hierba del All England Club fue una dura batalla de más de tres horas ante Miomir Kecmanovic de la que salió victorioso tras cinco sets (4-6, 6-3, 6-7 (6), 6-2 y 6-3).
El italiano se vio sorprendido en el primer set y en el cuarto estuvo contra las cuerdas, obligado a ganar las dos mangas siguientes para no caer en la primer ronda de un Grand Slam por primera vez desde el 2021. Sinner, además, vio peligrar su integridad con una mala caída que le lastimó la cadera, en principio sin consecuencias, y jugó el tramo final con su pie derecho ensangrentado.
La realidad es que el número 1 del mundo no empezó su defensa del título con la superioridad que acostumbra a aplastar a la mayoría de rivales del circuito. Kecmanovic, número 50 del ranking, sacó a base de calidad y consistencia la peor versión de un jugador italiano errático en los primeros intercambios.
Sinner coleccionó derechas largas y lejos de los márgenes ante un Kecmanovic que supo mover de primeras a su rival. Los fantasmas de su gira en tierra, y en especial su temprana eliminación en Roland Garros, afectado por el calor aquel día, se le acumularon al de San Candido, que pareció rectificar el rumbo en la segunda manga.
Pero el serbio, a diferencia de la mayoría de rivales, mantuvo la competitividad en un tercer parcial que culminó de la mejor manera con un gran tie break. Kecmanovic sacó su mejor tenis en una muerte súbita que dejó sin margen a un Sinner dubitativo y con gesto serio en su banco antes de afrontar el cuarto set.

Sin embargo, Sinner volvió a ser Sinner. El ganador de cuatro Grand Slams empezó a dominar los intercambios y su oponente balcánico ya no pudo llegar a ese nivel. El italiano, que aguantó en el peor momento del partido, se deslizó finalmente hacia la victoria para citarse en la segunda ronda de Wimbledon con el portugués Nuno Borges.
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