El golfista estadounidense Tiger Woods fue puesto en libertad bajo fianza la noche del viernes tras haber sido detenido por un presunto delito de conducción bajo los efectos de sustancias (DUI, por sus siglas en inglés) después de sufrir un accidente de tráfico en Florida. El deportista permaneció aproximadamente ocho horas bajo custodia en la cárcel del condado de Martin antes de abandonar las instalaciones por una salida trasera para evitar a los medios de comunicación.
El golfista estadounidense no permitió un análisis de orina, lo que derivó en cargos por conducción bajo los efectos de sustancias
El golfista estadounidense Tiger Woods fue puesto en libertad bajo fianza la noche del viernes tras haber sido detenido por un presunto delito de conducción bajo los efectos de sustancias (DUI, por sus siglas en inglés) después de sufrir un accidente de tráfico en Florida. El deportista permaneció aproximadamente ocho horas bajo custodia en la cárcel del condado de Martin antes de abandonar las instalaciones por una salida trasera para evitar a los medios de comunicación.
El accidente se produjo el viernes por la tarde en Jupiter Island, cuando Woods conducía un todoterreno Land Rover. Según las autoridades, el vehículo volcó tras golpear la parte trasera del remolque de un camión al intentar adelantarlo en una carretera de dos carriles. El accidente no causó heridos, confirmándose que el golfista viajaba solo en el momento del siniestro.

Tras el siniestro, los agentes observaron indicios de posible deterioro en la capacidad de conducción del deportista. Aunque la prueba de alcoholemia arrojó un resultado negativo, Woods se negó a someterse a un análisis de orina, lo que derivó en cargos por conducción bajo los efectos de sustancias con daños materiales y por negarse a realizar una prueba legal. Las autoridades apuntan a la posible influencia de medicamentos o drogas, si bien no se han confirmado sustancias concretas.
Imágenes difundidas tras el suceso muestran el vehículo volcado sobre un lateral y al golfista fuera del coche, aparentemente ileso, utilizando su teléfono móvil. Según fuentes policiales, el propio Woods logró salir del vehículo por sus propios medios tras el impacto. Tampoco hubo heridos entre los ocupantes del otro vehículo implicado.

Este episodio se produce pocos días después de la reaparición pública de Woods en la competición, tras un largo periodo marcado por lesiones y cirugías. El golfista, de 50 años, había regresado recientemente para disputar las finales de la TGL, en el marco de un calendario limitado condicionado por su estado físico.
El accidente se suma a otros incidentes de tráfico en la trayectoria del deportista, entre ellos una detención en 2017 relacionada también con la conducción bajo los efectos de medicamentos y un grave siniestro en 2021 en California que le provocó importantes lesiones. Su situación judicial actual y las posibles consecuencias deportivas, incluida su participación en próximos torneos, permanecen por el momento sin aclarar.
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