El Barça ha sabido enderezar el rumbo después del varapalo que supuso perder la final de la Supercopa Endesa frente al Joventut. El conjunto azulgrana estrenó su participación en la Euroliga con triunfo en el Palau frente al peligroso Anadolu Efes e hizo lo propio en la Liga Endesa frente al Leyma Coruña con un festival ofensivo. Pero el equipo de Sekulic afronta ahora la primera de las muchas semanas extenuantes que tiene en su calendario, que le van a exigir al máximo, con tres compromisos en la agenda.
Tras el intercambio veraniego en los banquillos, con Xavi Pascual y Aleksander Sekulic cruzando sus caminos, el Barça busca estrenarse en el desierto
El Barça ha sabido enderezar el rumbo después del varapalo que supuso perder la final de la Supercopa Endesa frente al Joventut. El conjunto azulgrana estrenó su participación en la Euroliga con triunfo en el Palau frente al peligroso Anadolu Efes e hizo lo propio en la Liga Endesa frente al Leyma Coruña con un festival ofensivo. Pero el equipo de Sekulic afronta ahora la primera de las muchas semanas extenuantes que tiene en su calendario, que le van a exigir al máximo, con tres compromisos en la agenda.
El Barça encara viajes a Dubái, Estambul y Murcia en apenas seis días, lo que supone unos 11.000 kilómetros de recorrido y unas 16 horas de vuelo para disputar este triple desplazamiento. Un desgaste enorme que pondrá a prueba la capacidad de rotación de Sekulic con su nueva plantilla.
Además de Pascual, el Dubai cuenta con otras caras conocidas para los azulgrana como Anderson o Shengelia
El primero de estos compromisos es seguramente el que tiene más morbo, el que atesora más historias que contar, y el más atractivo. El Barça visita por segunda vez el Coca-Cola Arena de Dubái, donde la pasada campaña cayó contra pronóstico en lo que fue su estreno en el moderno pabellón dubaití. Pero este simple dato estadístico no es lo reseñable del partido. El gran foco estará en los banquillos.
Tanto el Dubai como el Barça optaron por cambiar de entrenador a mitad de la pasada campaña debido a los resultados decepcionantes de ambos. Los de los emiratos optaron por Aleksander Sekulic. En el Palau, por su parte, la gran apuesta, pensando en el futuro, fue la de Xavi Pascual, reclutando de nuevo al hijo pródigo. Pero las cosas no acabaron de funcionar en ninguno de los dos banquillos. Y, en verano, en Dubái se decidió explorar el mercado y volver a hacer un cambio de entrenador. En Barcelona sucedió al revés. Con contrato en vigor y con la confianza del club, fue Pascual el que ejecutó su cláusula y optó por irse, ante su falta de confianza en el proyecto que le presentaban.
Y en una carambola de lo menos habitual, Pascual acabó aceptando la oferta del Dubai y el Barça acabó apostando por Sekulic para su nuevo proyecto. Como en la película de Disney, pero ni a Boston ni a California: Tú a Dubái y yo a Barcelona.
El sí de Pascual a los dubaitís tuvo todo que ver con la plantilla y el plan de futuro que le pusieron sobre la mesa. Respecto al año pasado, los refuerzos son evidentes. Jugadores del talento y la experiencia en Euroliga de Blossomgame –otro que estuvo en la órbita azulgrana–, Elie Okobo o Thomas Walkup han hecho crecer al conjunto del desierto, que acabó poniendo la guinda con la llegada de Shengelia procedente de… Barcelona. El georgiano compartirá vestuario con Justin Anderson, otro exazulgrana. Los caminos entre ambos equipos son numerosos.
Los azulgrana miden su buen momento en una pista en la que cayeron el año pasado en su primera visita
Para intentar sumar la victoria, el Barça sigue arrastrando las bajas de Josh Nebo, Makondou y Evbuomwan. Estas ausencias limitan mucho a Sekulic de cara a la rotación interior, que todo apunta a que volverá a liderar Balcerowski tras su exhibición del pasado sábado ante el Coruña.
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