Un Barça inmenso, heroico, crecido en la adversidad, agigantado en su hora grave, buscará hoy en Colonia (18.00 h) su 13.ª corona continental ante el Füchse de Berlín, el mejor partido del planeta balonmano, tras superar en una batalla extenuante al Aalborg. Será la quinta final en las últimas siete ediciones de la final four que disputarán los blaugrana, que se han conjurado para reconquistar la corona que cedieron el año pasado ante el Magdeburg.
Los blaugrana se citan en la final de la Champions con el Füchse de Berlin tras batir al Aalborg danés en una prórroga mágica
Un Barça inmenso, heroico, crecido en la adversidad, agigantado en su hora grave, buscará hoy en Colonia (18.00 h) su 13.ª corona continental ante el Füchse de Berlín, el mejor partido del planeta balonmano, tras superar en una batalla extenuante al Aalborg. Será la quinta final en las últimas siete ediciones de la final four que disputarán los blaugrana, que se han conjurado para reconquistar la corona que cedieron el año pasado ante el Magdeburg.
Precisamente, los campeones cayeron en la primera semifinal ante el Füchse (45-30), en una exhibición del poderoso Mathias Gidsel (9 goles en 12 tiros), secundado por el exblaugrana Lasse Andersson (7/12). Será un auténtico choque de trenes entre las dos potencias del balonmano mundial.
En un juego coral de matrícula de honor destacaron Nielsen con 17 paradas y Aleix Gómez con 8 goles
La victoria blaugrana en la segunda semifinal del Lanxess Arena llegaba tras un partido agónico, jugado hasta la extenuación por dos gladiadores. El Barça, con gran solidez defensiva y un juego coral, disfrutó por dos veces de hasta 5 goles de ventaja (el 6-11 del primer tiempo y el 12-17 del segundo), llegó a dominar a placer, a tener la victoria muy encauzada, al menos hasta el +3 del 24-27 de N’Guessan a falta de 10 minutos… Pero la combinación de errores y de decisiones arbitrales llevó a un final ajustadísimo, de infarto. Es aquello de que los partidos de altísimo nivel lo deciden los pequeños detalles.
Así, Ian Barrufet falló el posible 27-29 que prácticamente podía cerrar el duelo, y en la jugada siguiente, una falta en ataque de Arnoldsen sobre Fàbregas no señalada hizo posible el empate a 28 de los daneses a falta de 1m26s. Ortega pedía tiempo ante el primer empate del Aalborg desde el 4-4. Disponía del último ataque, pero N’Guessan perdió la bola, se le escapó en el momento más inoportuno. Recuperó el conjunto danés con 23 segundos en el reloj. La defensa blaugrana, descomunal, evitó el gol, forzando falta en ataque, y Aleix llegó a anotar sobre la bocina en la contra con un pase largo de Nielsen… pero fue invalidado por infracción.
El duelo se iba a la prórroga, un añadido de 10 minutos de alta tensión. En la primera parte, el Barça estuvo soberbio, a pesar de que empezaba el tiempo extra por detrás, ya que Hoxer daba al Aalborg su primera ventaja en todo el partido, el 29-28. No se descompuso el conjunto de Ortega, resiliente como pocos. Frade igualó, Hoxer replicó y Aleix Gómez (30-30) y la 17.ª parada de Nielsen abrían un parcial de 0-4 fabuloso, impresionante, con goles que caían como relámpagos de Makuc, Janc y Fàbregas tras un robo en defensa marca de la casa. Visto y no visto, el Barça, en apenas dos minutos, había dado la vuelta a la semifinal; de tenerla encarrilada, y luego casi perdida, a irse de +3 con un 2-5. De escándalo.
En el segundo tiempo se ampliaría aún más la delicia para un total de 9 goles en 10 minutos apoteósicos. Frade anotaba el 30-34, Aleix mantenía el +4 con el 31-35, Janc volvía a birlar otro balón para rematar con el 31-36, y el joven Barrufet tenía el placer de inscribir el resultado definitivo, 32-37, para plantarse en la final, la quinta que disputarán los blaugrana en las últimas siete ediciones desde el 2020. Nadie en el mundo da más.
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