“¡Me ha llamado mono!”, voceaba Vinícius, fuera de sí, persiguiendo al árbitro, discutiendo con los jugadores del Benfica, discutiendo también con José Mourinho, y después de recibir una amarilla.
El partido se interrumpe por cinco minutos después del gol de Vinícius: según el brasileño, Prestianni le ha insultado mientras celebraba el momento
“¡Me ha llamado mono!”, voceaba Vinícius, fuera de sí, persiguiendo al árbitro, discutiendo con los jugadores del Benfica, discutiendo también con José Mourinho, y después de recibir una amarilla.
El Benfica-Real Madrid, que estaba en el minuto 50, ha entrado en una fase extraña. Se ha visto interrumpido por cinco minutos mientras Vinícius corría a sentarse en el banquillo, fuera de sí, después de haber recibido una tarjeta amarilla por su celebración del gol: se había entregado a un baile en una esquina.
Todo era confuso en el terreno mientras los jugadores del Madrid envolvían a Prestianni, incluido Mbappé, señalándole con el dedo, acusándole.
Conversaba el árbitro francés, conversaba con el VAR y con el cuarto árbitro, pero nadie le daba respuesta. Luego activaba el protocolo antiracismo: anunciaba el insulto a través de la megafonía y advertía de que el próximo insulto le costaría la expulsión. Cinco minutos más tarde, el encuentro recuperaba el pulso.
Durante el resto del partido, toda la parroquia de Da Luz ha abucheado a Vinícius cada vez que recibía el balón mientras caían objetos, como vasos de plástico e incluido un mechero que ha recogido Tchouaméni para entregárselo al árbitro, François Letexier.
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