En el territorio donde el partido irrumpió en un parlamento por primera vez, Vox enfrenta ahora el reto de volver a ser decisivo tras no lograrlo en 2022 Leer En el territorio donde el partido irrumpió en un parlamento por primera vez, Vox enfrenta ahora el reto de volver a ser decisivo tras no lograrlo en 2022 Leer España // elmundo
Andalucía fue para Vox la primera en muchas cosas. Su irrupción en un parlamento autonómico, seguida del debut en la negociación con el PP a esta escala. Años más tarde, esta tierra también acogería su primer fracaso sonado, que abrió la puerta de las salidas polémicas en sus filas. Una comunidad que, de alguna manera, sirvió de anticipo para los de Santiago Abascal, y en la que ahora enfrentan un reto mayúsculo -volver a ser decisivos- en un momento convulso.
«No se tiene que hablar de Vox», dijo ayer la portavoz parlamentaria del partido, Pepa Millán, preguntada por las palabras del presidente andaluz, Juanma Moreno, que afirmó que cuanto menos se hable de la formación a su derecha en campaña, «mejor». Pero, a esta hora, que Vox no sea uno de los protagonistas de la carrera a las urnas parece una posibilidad lejana.
En primer lugar, porque en las semanas que quedan hasta que los andaluces vayan a las urnas tendrá que resolverse la negociación entre PP y Vox para formar gobierno en Extremadura y Aragón. Los de Abascal, que ya han solemnizado su intención de volver a compartir ejecutivos autonómicos con el PP, tienen el puente de mayo como fecha tope para materializar esa decisión y evitar una repetición electoral. Esto es: cuando arranque la campaña andaluza, estará resuelta la incógnita de si PP y Vox cierran un acuerdo para constituir gobiernos de coalición. Una resolución a la que las derechas de Andalucía mirarán de reojo.
El PP exprimió el «bloqueo» de Vox a la investidura de María Guardiola como argumento para desalentar el voto al partido de Abascal en las urnas de Castilla y León. Y la consigna dio cierto resultado, pues esta comunidad fue la única del ciclo electoral en la que los populares crecieron más que Vox. Con esa resaca agridulce -pese a que en la formación de derecha dura insisten en destacar solo lo positivo del resultado-, los de Abascal enfrentan ahora el reto de evitar que el PP concentre el voto de la derecha, para arrebatar la mayoría absoluta a Moreno.
El último sondeo de Sigma Dos para EL MUNDO, de febrero, augura que lo conseguirían, aupándose hasta el 18% del voto -frente al 13,5% que aglutinaron en 2022-. Sin embargo, esta encuesta es previa a los comicios en Castilla y León y, sobre todo, a la crisis interna en la que vive hoy sumergido el partido: con el núcleo originario dividido –Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega Smith piden a Abascal un congreso para repensar Vox-, bajo acusaciones de falta de democracia interna e insinuaciones sobre su contabilidad.
Con esta tormenta de fondo, que no parece aflojar, el partido enfrentará la carrera a las urnas en una comunidad que, precisamente, fue testigo de la primera gran salida polémica de las filas de Vox: la de Macarena Olona, quien fuera candidata en 2022. En aquella ocasión, la formación desembarcó en Andalucía con uno de sus perfiles más reconocidos a nivel nacional, pero la apuesta no dio el resultado esperado -el PP recuperó la mayoría absoluta que no había logrado en 2018- y, poco después de las elecciones, Olona renunció al acta de diputada y dejó Vox. Desde entonces, ha venido siendo una de las voces más críticas con el partido.
Quién la sustituirá al frente de la lista es aún una incógnita, al menos oficialmente -el partido no nombra al candidato hasta una vez convocadas las elecciones-. Pero todas las miradas apuntan a Manuel Gavira, portavoz de Vox en el Parlamento andaluz en la legislatura que se cierra, y que fue precisamente quien tomó el relevo a Olona en estas funciones.
Gavira fue uno de los 12 primeros diputados autonómicos que tuvo Vox, y portavoz del partido en el último tramo de la legislatura que terminó en 2022, pero finalmente la formación decidió concurrir a las urnas con una cara impulsada desde Madrid, Olona. Ahora, Gavira sí parece cerca de encabezar la lista. En todo caso, en Vox deslizan que la campaña será similar a las anteriores, con Abascal muy presente en el territorio.
