Si la Vuelta a España ganó en emoción tras la desafortunada caída de Tadej Pogacar, el Mundial de Montreal se presenta como uno de los más apasionantes de los últimos tiempos y sin un favorito claro. La ausencia del vigente campeón, ganador de las dos últimas ediciones, cambia por completo el escenario. Sin el esloveno, que aspiraba a convertirse en el segundo ciclista de la historia después de Peter Sagan en encadenar tres arcoíris, el cielo se ha abierto para un puñado de corredores.
Evenepoel, Van der Poel, Van Aert y Del Toro se reparte el favoritismo
Si la Vuelta a España ganó en emoción tras la desafortunada caída de Tadej Pogacar, el Mundial de Montreal se presenta como uno de los más apasionantes de los últimos tiempos y sin un favorito claro. La ausencia del vigente campeón, ganador de las dos últimas ediciones, cambia por completo el escenario. Sin el esloveno, que aspiraba a convertirse en el segundo ciclista de la historia después de Peter Sagan en encadenar tres arcoíris, el cielo se ha abierto para un puñado de corredores.
Candidatos no faltan. Remco Evenepoel aparece en primera línea después de volver a demostrar su fortaleza en Canadá, hace unos días se proclamó campeón del mundo contrrreloj por cuarta vez consecutiva, y contará además con una selección belga temible. Bélgica puede jugar también la baza de Wout van Aert, un rodador inconmensurable construido para carreras largas y de desgaste. Mathieu van der Poel vuelve a presentarse como una amenaza en un circuito que, pese a su dureza, carece de grandes puertos y permite al neerlandés explotar su resistencia y potencia. El británico Tom Pidcock completa el grupo de grandes nombres.
Isaac del Toro y Paul Seixas llegan dispuestos a presentar su candidatura
Pero Montreal también puede convertirse en el Mundial del cambio generacional. Isaac del Toro y Paul Seixas llegan dispuestos a dar ese relevo cuanto antes. El mexicano acaba de demostrar precisamente en estas carreteras su capacidad para resolver carreras de máxima exigencia, mientras que el francés, pese a su juventud, ya compite de tú a tú con los mejores. Ambos brillaron en las recientes clásicas canadienses y afrontan el Mundial sin complejos.
España, con Alejandro Valverde como seleccionador, no quiere ser un convidado de piedra. Enric Mas llega en uno de los mejores momentos de la temporada y será una de las principales bazas de la selección. La acumulación de desnivel y, sobre todo, el desgaste después de más de seis horas pueden jugar a favor del mallorquín. España cuenta también con Juan Ayuso, que quiere resarcirse del año pasado, cuando no aguantó el ritmo de Pogacar en Kigali.
Los corredores afrontarán 273,7 kilómetros y nada menos que 3.803 metros de desnivel positivo
El recorrido invita a pensar que será una carrera difícil de controlar. Los corredores afrontarán 273,7 kilómetros y nada menos que 3.803 metros de desnivel positivo entre Brossard y Montreal. Los primeros kilómetros servirán de aproximación antes de entrar en el circuito de Mont-Royal, donde se concentrará prácticamente toda la batalla. Allí deberán completar 12 vueltas a un trazado de 13,4 kilómetros.
La principal dificultad será la Voie Camillien-Houde, 1,6 kilómetros alrededor del 7,7%, pero no será la única. El Chemin de la Polytechnique incluye rampas superiores al 11% y la sucesión constante de repechos, descensos y aceleraciones irá castigando las piernas vuelta tras vuelta. Ese desgaste durante doce pasos por el circuito hace que cualquier ataque puede terminar siendo el bueno.
Sin Pogacar para imponer su ley, Montreal espera una batalla abierta. Evenepoel, Van der Poel, Van Aert y Pidcock no quieren desperdiciar la oportunidad y España confía en que el momento de Enric Mas le permita entrar en la pelea por el arcoíris.
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