Desde que La Oreja de Van Gogh confirmase el regreso de Amaia Montero a la banda, la expectación por su primer concierto en directo juntos ha sido máxima. No es de extrañar que, en cuestión de minutos, las redes sociales se inundasen de vídeos y comentarios sobre lo que estaba sucediendo en el escenario del Bilbao Exhibition Centre el pasado sábado 9 de mayo, donde todas las miradas estaban puestas en el esperado reencuentro.
La cantante deja claro que está dispuesta a disfrutar de esta nueva etapa de su vida y pone sobre la mesa su oscuro pasado para defender su fortaleza mental
Desde que La Oreja de Van Gogh confirmase el regreso de Amaia Montero a la banda, la expectación por su primer concierto en directo juntos ha sido máxima. No es de extrañar que, en cuestión de minutos, las redes sociales se inundasen de vídeos y comentarios sobre lo que estaba sucediendo en el escenario del Bilbao Exhibition Centre el pasado sábado 9 de mayo, donde todas las miradas estaban puestas en el esperado reencuentro.
Sin embargo, lo que debía ser una noche especial para todos y el punto de partida perfecto para la gira que tienen entre manos, se convirtió en toda una bomba de relojería que nadie pudo frenar. Los comentarios negativos y las críticas en torno al desempeño de la artista a nivel vocal empañaron esta esperada vuelta, generando un debate feroz sobre su estado actual. Ante esto, ha sido la propia artista la que ha querido lanzar un comunicado urgente para zanjar la controversia y poner sobre la mesa la defensa de esa felicidad que no quiere permitir que nadie le arrebate.

En estas palabras que ha compartido a través de sus redes sociales, Amaia Montero ha desvelado qué es lo que hizo justo después del concierto. Y es que llevaba tres semanas planeando el momento de desconexión que tendría tras las emociones vividas en el escenario. Para ella desconectar era esencial para poder seguir con el camino que se abre paso durante todo este año: “Llegué de Bilbao, me di una ducha, me recogí el pelo, me puse el pijama y ahí empezó todo: descansé como una niña después de su mejor cumpleaños y al despertar estaba muy feliz”.
Al día siguiente, decidió pasar un rato en su jardín antes de comer y volver a su cama para continuar descansado y procesar todo lo que había vivido en su regreso. Pero la realidad le llegó el día posterior; fue entonces cuando, alrededor de las siete de la tarde, recibió una llamada de uno de sus íntimos amigos mostrando la preocupación que sentía por todo el revuelo que se había generado.
“Me preguntó, muy preocupado, a ver si iba a dejar la gira. Le respondí, muy sorprendida: ‘¿Cómo?’. Él volvió a hacer la pregunta y entonces salió de mí una carcajada de esas que te dejan sin respiración, de esas que quieres contestar pero no puedes porque sigues riéndote. Y cuando ya pude retomar la conversación le respondí con un rotundo NO y le dije por qué me lo preguntaba”, ha señalado con sinceridad.
Amaia Montero: “El ruido y las mentiras de la gente siguen estando”
Según sus palabras, tras enterarse de todo, se mostró agradecida consigo misma por haber priorizado su propio bienestar ante todo lo que se dice sobre ella. “Es lo más sano e inteligente que uno puede hacer, pero el ruido y las mentiras de la gente que no lo hace siguen estando, pero sigue siendo solo ruido”, ha continuado, exponiendo lo que opina sobre las críticas que ha recibido.
Por ello, en este comunicado ha querido poner también sobre la mesa su orgullo ante la nueva banda y todos las buenas sensaciones que tuvo cantando ante 30.000 personas en Bilbao, su tierra. Asimismo, ha querido recalcar que no piensa abandonar y que ha vuelto para continuar hasta el final. “Si algo puedo sacar en positivo de bajar al infierno es que te hace prácticamente indestructible”, ha finalizado antes de afirmar que va a continuar desconectando hasta que le toque volver a subir al escenario.
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