Boris Izaguirre ha sorprendido al hablar públicamente de una fobia poco común que le acompaña desde la infancia. El escritor y presentador venezolano ha confesado que padece eisoptrofobia, un trastorno relacionado con el miedo irracional a verse reflejado en espejos y otras superficies reflectantes.
El escritor y presentador explica en una entrevista con Cristina Pardo que sufre eisoptrofobia, un miedo irracional a los espejos que le acompaña desde la infancia y que condiciona su día a día
Boris Izaguirre ha sorprendido al hablar públicamente de una fobia poco común que le acompaña desde la infancia. El escritor y presentador venezolano ha confesado que padece eisoptrofobia, un trastorno relacionado con el miedo irracional a verse reflejado en espejos y otras superficies reflectantes.
El colaborador televisivo explicó hace unos días que evita convivir con espejos en su vida cotidiana hasta el punto de no tener apenas ninguno en casa. Según contó, únicamente utiliza un pequeño espejo para afeitarse y reconoce que el único en el que se mira con cierta normalidad es el del ascensor.
Tras la repercusión de sus primeras declaraciones, Izaguirre volvió a pronunciarse este jueves sobre el origen de este temor durante una entrevista televisiva con Cristina Pardo en el programa Vamos a ver. “No tengo espejos para no reflejarme. Quiero explicarlo”, aseguró antes de recordar una de las lecturas que más le marcaron durante su infancia: la novela Drácula.

El escritor relacionó directamente esa influencia literaria con su rechazo a los espejos. “El protagonista tiene esa cosa que no se refleja en los espejos porque es un no vivo. A mí me gustaba esa idea”, comentó con humor al explicar por qué evita este tipo de objetos en su entorno habitual.
La eisoptrofobia es un trastorno psicológico poco frecuente que provoca síntomas similares a los de otras fobias específicas. Quienes la padecen pueden experimentar ansiedad intensa, nerviosismo, taquicardia e incluso ataques de pánico cuando se enfrentan a superficies reflectantes o a la posibilidad de verse reflejados.
En muchos casos, este miedo acaba condicionando hábitos cotidianos y lleva a quienes lo sufren a evitar espejos, escaparates o cristales. Boris Izaguirre ha optado por convivir con esta situación limitando al máximo la presencia de espejos en su vida diaria, una decisión que ahora ha querido compartir públicamente con naturalidad.
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