Cuando ambos equipos se enfrentan en un campo la tensión y la emoción se desborda, pero el pitido final nunca significa la conclusión del partido infinito que Barça y Real Madrid disputan al más alto nivel en todos los sectores futbolísticos. Los dos gigantes pelean también en el ámbito económico y social, además de en lo judicial últimamente, con el objetivo final de triunfar en la parcela deportiva. El mercado de fichajes, más entrecruzado que nunca entre ambos, es el último ejemplo de su batalla eterna. Blaugranas y blancos llevan todo el verano mirándose de reojo, preguntando, encareciendo e incluso torpedeando operaciones de su acérrimo rival como el caso de Rodri, que apunta al Camp Nou.
Los dos clubs han cruzado intereses este verano por Marc Cucurella, Rodri Hernández e incluso Julián Álvarez
Cuando ambos equipos se enfrentan en un campo la tensión y la emoción se desborda, pero el pitido final nunca significa la conclusión del partido infinito que Barça y Real Madrid disputan al más alto nivel en todos los sectores futbolísticos. Los dos gigantes pelean también en el ámbito económico y social, además de en lo judicial últimamente, con el objetivo final de triunfar en la parcela deportiva. El mercado de fichajes, más entrecruzado que nunca entre ambos, es el último ejemplo de su batalla eterna. Blaugranas y blancos llevan todo el verano mirándose de reojo, preguntando, encareciendo e incluso torpedeando operaciones de su acérrimo rival como el caso de Rodri, que apunta al Camp Nou.
El madrileño, de 30 años, ha estado en la órbita madridista desde mayo, cuando el presidenciable Enrique Riquelme prometió su fichaje en caso de ganar las elecciones. Florentino Pérez, que no era muy partidario de contratar al del Manchester City, más aún al unirse el futbolista a la candidatura rival, cambió de opinión con el excelente Mundial de Rodri, campeón y MVP del torneo. Su llegada también permitía ampliar la reducida nómina de futbolistas nacionales en el equipo. Todo parecía destinado para la llegada al Bernabéu del centrocampista, que además era una pieza clave para ensamblar una medular blanca muy falta de jugadores creativos que aporten equilibrio y orden al juego.
Los blancos ficharon al lateral ante el interés del Barça y anunciaron una extraña oferta por el del Atlético de 150 millones
Algunos dieron su firma por hecha, una cuestión de días, pero entonces surgió el interés del Barça, que lo ha cambiado todo. El Balón de Oro del 2024 descartó al Madrid para explorar la vía barcelonista. Los blaugrana, pese al excedente de centrocampistas de perfil similar, se han lanzado a por Rodri. El motivo oficioso es la baja de De Jong, varios meses apartado por una lesión de rodilla, aunque a nadie se le escapa que puede haber influido el interés merengue.
La pugna por Rodri es el último culebrón veraniego que ha tenido como actores a Barça y Madrid. En mayo, los papeles protagonistas se invirtieron con Marc Cucurella. La entidad catalana se interesó por la situación del de Alella, pero sin abordar cuestiones contractuales ni salariales. La posible vuelta del canterano culé, predispuesto a regresar, dependía de varias variables que requerían tiempo, entre ellas la venta de Balde, y en esas contraatacaron los madrileños con un acuerdo relámpago. Los blancos pagaron 55 millones, más cinco variables, al Chelsea por el lateral pese a tener en esa posición a Mendy y Carreras, por el que abonaron el año pasado 60 millones al Benfica. El Madrid, que no aportó ningún jugador a España en el Mundial, se apresuró a anunciar el fichaje horas antes del debut de la roja, aunque para la FIFA el catalán seguía siendo oficialmente blue durante el torneo.
Más inverosímil fue la injerencia esporádica del Madrid con Julián Álvarez. Florentino Pérez anunció antes de ganar las elecciones que ofertaría 150 millones por una estrella y, contra todo pronóstico, se refería al ariete del Atlético, por todos reconocido como el objetivo principal del Barça en el mercado. La entidad de Chamartín emitió un insólito comunicado confirmando la oferta por el argentino y a su vez la negativa de los rojiblancos. Sin más interés por el delantero, esa maniobra fue interpretada por muchos como una forma de encarecer el precio.
A falta aún de casi un mes para el cierre del mercado, Barça y Real Madrid han chocado ya tres veces. La historia no es nueva. Vinícius, Luis Suárez, Neymar, Beckham y hasta llegar a Di Stéfano han enfrentado a los dos clubs por una firma.
Deportes
