El Gobierno reclama «confianza y tranquilidad» a los vecinos de la ciudad autónoma mientras el PP atribuye el incremento de la tensión a su «inacción» Leer El Gobierno reclama «confianza y tranquilidad» a los vecinos de la ciudad autónoma mientras el PP atribuye el incremento de la tensión a su «inacción» Leer España // elmundo
El ministro de Presidencia y Justicia ha desautorizado este jueves a la titular de Defensa, Margarita Robles, que el martes afirmó en el Congreso que el CNI alertó lo que podía pasar en la frontera marítima de Ceuta con Marruecos el 30 de julio. «No teníamos información ni previa ni precisa de la magnitud de la entrada de 70.000 personas. Ésta es la realidad», ha asegurado Félix Bolaños durante su propia comparecencia en la Cámara Baja, imponiendo así el relato con el que Interior ha tratado de justificar que no se reforzara la seguridad.
En respuesta a las críticas del PP por esa falta de anticipación, el político socialista ha argumentado que si hubieran recibido tal aviso de los servicios de Inteligencia hubieran hecho antes de la avalancha lo que hicieron «en los días posteriores», en alusión al incremento de efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil en la zona. A lo que ha apostillado: «Es de perogrullo«.
Además, Bolaños ha tratado de defenderse de las críticas tanto de los partidos de la derecha como de los socios parlamentarios de la coalición respecto a la falta de exigencia de explicaciones como mínimo por la laxitud en el control de su frontera a las autoridades marroquís por el cruce masivo de una población similar a la de Ceuta en apenas unas horas. Al respecto al ministro ha dicho que «no existe evidencia» de que Rabat «haya dirigido, liderado, ni impulsado» ese salto y ha tildado de «estar faltando al respeto sin ninguna prueba» a un país «con el que hay que cooperar y tener buenas relaciones de vecindad».
El Gobierno también ha trasladado este jueves «un mensaje de confianza y de tranquilidad» a los ceutíes ante el aumento de la tensión en la ciudad autónoma 28 días después de la entrada masiva de 80.000 personas -según las cifras oficiales que ha llegado a reconocer el Ejecutivo central en comparecencias previas-. «El Estado está volcado para devolver cuanto antes la normalidad», ha afirmado el responsable de la cartera de Justicia durante su intervención en el Congreso para dar explicaciones sobre la gestión de esta crisis migratoria.
Según ha argumentado Bolaños, la «situación es compleja desde todos los puntos de vista» y «quien diga que se soluciona en un santiamén no tiene ni idea de lo que está hablando, ni idea, demuestra una ignorancia insuperable». Eso a pesar de que el propio Ejecutivo central la dio por encauzada pocos días después de la avalancha tras el retorno en las primeras horas de en torno al 90% de los extranjeros que había cruzado ilegalmente la frontera por vía marítima.
Por su parte, el PP ha culpado del incremento de la tensión social en Ceuta a la «inacción» del Gobierno a la hora de resolver la crisis. «A los ceutíes no se les puede pedir paciencia, sino que hay que darles respuestas», ha subrayado Cuca Gamarra en declaraciones en el Congreso.
Para la dirigente popular, un mes después del inicio de la crisis los ceutíes «no aguantan más» y no se les puede pedir calma mientras el Gobierno está sumido en la «inacción» y se ha ido de «vacaciones», al mismo tiempo que los «invasores» van ocupando los espacios públicos y «limitando las libertades y los derechos» de los españoles que viven en Ceuta. «La inacción genera responsabilidad ante la falta de soluciones», ha advertido.
Por eso, el PP urge al Gobierno a actuar «de una vez por todas» y dar un acelerón al proceso para una expulsión «rápida e inmediata» de los migrantes, rechazando primero las solicitudes de asilo y procediendo después a su salida del país. Sería dar «un mensaje claro de que el único camino posible es el retorno a Marruecos de todos aquellos que invadieron la ciudad autónoma» y propiciaron un «ataque» a la integridad territorial española.
Además de apremiar al Gobierno a «actuar», Gamarra ha alertado del impacto que están sufriendo los ceutíes en su vida, con una limitación de sus «derechos y libertades». Por eso ha respaldado que no se utilicen los polideportivos para atender a los migrantes porque sería el «colmo» privar a los ceutíes también de su «derecho al ocio». El PP considera que la idea del Gobierno implica «convertir» los polideportivos «en un CETI» (Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes) y trasladar «que toda Ceuta es un CETI». Para eso, ha dicho, hay edificios de titularidad del Estado que se pueden emplear.
A su vez, en declaraciones a los medios antes de la comparecencia de Bolaños, la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, ha acusado al Gobierno de estar interesado en que haya «un estallido social en Ceuta» para, así, «justificar su claudicación ante Marruecos».
Para la dirigente del partido de Santiago Abascal, el Ejecutivo de PSOE y Sumar está «buscando» ese conflicto social y frente a eso, ha expresado todo el «respeto» por un pueblo que, ha remarcado, «está dando una lección de dignidad a un Gobierno absolutamente indigno».
Para Vox la obligación de Ejecutivo es devolver a los migrantes, pero ha lamentado que en lugar de plantarse ante Marruecos le ha puesto una «alfombra roja». Su conclusión es que hay un Gobierno «sumiso» frente al «invasor» y «soberbio» ante los españoles.
Por su parte, el ministro de Política Territorial y mando único en Ceuta, Ángel Víctor Torres, ha condenado desde el Congreso los ataques a ciudadanos musulmanes de la ciudad autónoma, a inmigrantes, a voluntarios de Cruz Roja y a periodistas instando a los partidos de la derecha a proclamar un «mensaje claro de no a la violencia». En su exposición inicial, no obstante, ha evitado mencionar la agresión a cuatro militares en el barrio de Benzú.
En su comparecencia, Bolaños ha insistido en el relato oficial del Gobierno de situar en una sentencia del Tribunal Supremo «tergiversada» por las mafias de tráfico de personas y propagada a través de las redes sociales toda la responsabilidad de la entrada masiva de inmigrantes. «Esa tergiversación que se produjo dio lugar a dos bulos que corrieron muy ampliamente: que la frontera estaba abierta y que si entrabas a nado en España no te podían devolver», ha subrayado.
Sobre la contradicción de versiones entre Defensa e Interior sobre si el CNI alertó de lo que podía ocurrir en la ciudad autónoma, el ministro de Justicia también ha dicho que desde la avalancha del 30 de julio «el seguimiento pasó a un nivel reforzado, incrementando el contacto con todos los ministerios responsables, la información disponible, la frecuencia de las valoraciones y el análisis de los riesgos». Este trabajo, ha dicho, favoreció «la movilización de recursos materiales y humanos» y en particular el despliegue 500 policías y guardias civiles adicionales, hasta alcanzar los 1.700 efectivos.
«La prioridad ahora es localizar, atender y comenzar los procesos de repatriación, reagrupamiento familiar o asilo de las personas que permanecen de manera irregular en Ceuta y la segunda prioridad es garantizar el completo funcionamiento de la ciudad su pronta cooperación tanto económica como social», ha agregado Bolaños. Asimismo, ha señalado que «la coordinación reforzada a través del mando único» -puesto en marcha casi un mes después del inicio de la crisis- «será máxima» y que se utilizarán «los medios que sean necesarios para que esta normalidad se consiga cuanto antes».
