Las promesas deben cumplirse. Este es el mensaje que Carla Bruni pretende transmitir a su hija Giulia, de catorce años, tras pactar con ella que durante un año no probará el alcohol. La cantante explicó el reto que está cumpliendo en el podcast Sens et confidences (Sentidos y confianzas) y detalló que fue la adolescente quien le pidió que dejara de beber durante doce meses.
La cantante asegura que quiere demostrar a la adolescente que los compromisos deben cumplirse
Las promesas deben cumplirse. Este es el mensaje que Carla Bruni pretende transmitir a su hija Giulia, de catorce años, tras pactar con ella que durante un año no probará el alcohol. La cantante explicó el reto que está cumpliendo en el podcast Sens et confidences (Sentidos y confianzas) y detalló que fue la adolescente quien le pidió que dejara de beber durante doce meses.
La exprimera dama francesa aseguró que la medida no responde a una cuestión de salud o de imagen, sino a un reto personal y familiar con el objetivo de demostrar a su hija, fruto de su matrimonio con Nicolas Sarkozy, que los compromisos deben asumirse aunque cuesten.
Bruni explicó que aunque no es una gran consumidora de alcohol, sí suele beber vino en su cotidianidad y en su vida social. Por este motivo, el reto supone para ella un ejercicio de disciplina.
Aunque la también modelo suele ser bastante celosa de su intimidad, otras veces ha hablado sobre su hija para destacar sus cualidades, como su fuerte personalidad. Giulia estuvo presente en la despedida de su padre antes de ingresar en la cárcel parisina de La Santé el 21 de octubre de 2025 para cumplir una condena de cinco años. El Tribunal de Apelación de París le concedió la libertad provisional unas semanas después.

Además de Giulia, Bruni tiene un hijo mayor, Aurélien Enthoven, nacido en 2001 fruto de su relación con el filósofo Raphaël Enthoven. Mientras que Sarkozy tiene tres hijos más de tres parejas diferentes: Pierre, Jean y Louis.
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