La contienda civil provoca altos índices de hambruna y ocasiona que una de cada tres personas abandone el país africano Leer La contienda civil provoca altos índices de hambruna y ocasiona que una de cada tres personas abandone el país africano Leer
El peso de los tres años de guerra en Sudán parece no estar cerca de su fin porque el número de familias desplazadas en la región alcanza cifras extraordinarias. Tras años de conflicto, desde que todo comenzó el 15 de abril de 2023, más de 15 millones de personas han abandonado sus hogares; de estas, casi cinco millones son niños y niñas sudaneses.
Tras cumplirse el tercer aniversario del inicio de la pesadilla para los sudaneses, el conflicto prevalece. La crisis se remonta al choque entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), que se extendió rápidamente desde la capital, Jartum, a otras zonas del país, como la región de Darfur (oeste de Sudán).
«Después de tres años de guerra, Sudán es ahora la crisis humanitaria más grande que hay en el mundo. La respuesta de los gobiernos y de las organizaciones humanitarias está fallando por múltiples razones y la inacción está prolongando el sufrimiento de millones de personas en este país», informa Marta Cazorla, coordinadora general de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Sudán.
Tales han sido las consecuencias de la guerra civil que más de la mitad de la población enfrenta una hambruna severa y han muerto hasta 400.000 civiles, de acuerdo con estimaciones de Estados Unidos, informó Efe. La situación ha levantado los sentidos de alarma de múltiples organizaciones que comprenden que Sudán se encamina a tener la mayor catástrofe humanitaria del mundo, según el Comité Internacional de Rescate (IRC).
A causa de este colapso, cientos de miles de sudaneses cruzan la frontera con Chad para escapar de la escalada de violencia que asola la región, particularmente desde que las FAR tomaron El Fasher (capital del estado de Darfur del Norte, en Sudán). «La crisis de Sudán no solamente es una catástrofe humanitaria, es también un fallo político colectivo a todos los niveles», añadió Cazorla.
Con miras a detener el conflicto y frenar el éxodo de sudaneses, en junio de 2024 el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptó una resolución propuesta por el Reino Unido y aprobada con 14 votos a favor, para que las FAR pusiesen fin a su asedio, según la Comisión Española de Ayuda al Refugiado.
No obstante, el conflicto ha prevalecido y casi una de cada tres personas en Sudán se ha visto desplazada, obligándoles a migrar; «aproximadamente 4,91 millones son niños y niñas menores de 18 años», según un informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) recogido por Efe.
A consecuencia del conflicto, Sudán se ha convertido en el país africano con la peor catástrofe humanitaria del planeta, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU). «Sudán, por sí solo, representó el 15% de todas las personas desplazadas internamente del mundo», dijo la agencia de la ONU, que apuntó que esta crisis alcanzó su punto álgido en enero de 2025, cuando se contabilizaron 11,58 millones de desplazados: 8,85 millones por la guerra actual y otros 2,73 por conflictos anteriores.
Ante la gravedad de esta «pesadilla», término que empleó el secretario general de la ONU, António Guterres, la comunidad internacional ha intentado redoblar sus esfuerzos, señala AFP. «Nuestra capacidad y la de otras organizaciones humanitarias para ayudar y salvar vidas está realmente limitada no solo por el conflicto, sino también por restricciones burocráticas impuestas por las autoridades sudanesas», explicó la coordinadora de MSF.
Con el objetivo de buscar una salida a la crisis, diversos gobiernos, agencias humanitarias y organizaciones de la sociedad civil se congregaron en una conferencia internacional de donantes en Berlín, en la cual se exigió un cese inmediato de las hostilidades y que la primera acción debe ser una tregua para el ingreso seguro de asistencia a la población.
«Ha habido 213 ataques a estructuras de salud […] en 2025, Sudán representaba el 82% de las muertes en el mundo por los ataques a las estructuras de salud», informó la jefa de operaciones en Sudán, quien añadió que actualmente ambos bandos del conflicto atacan mercados, escuelas, centros de salud y áreas civiles.
Tras la movilización en Berlín, se concretó un paquete de apoyo económico para la nación africana. El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, anunció que la conferencia logró promesas de financiación que superan los 1.300 millones de euros destinados íntegramente a ayuda humanitaria, recogió Reuters. Esta crucial inyección de fondos, que busca superar las cifras recaudadas en reuniones internacionales previas, tiene como propósito fundamental mitigar el hambre extrema y brindar asistencia a los millones de afectados por la mayor crisis humanitaria del mundo.
Mientras tanto, aunque hay promesas de nuevas ayudas y familias esperan regresar a sus hogares, en su mayoría destrozados, la OIM establece que el desplazamiento aún se mantiene en niveles históricamente altos, más del doble que antes del conflicto.
Internacional // elmundo


