La gala Met es el acontecimiento donde pueden verse, sin duda, los vestidos más locos e imposibles. Cuando la gente común observa la alfombra roja no sólo se queda en lo llamativo de los looks. Algunas de las preguntas que se hacen son: ¿eso es doloroso? ¿pueden respirar? ¿pueden cenar? ¿pueden sentarse? Por eso, más allá de la moda, el diario The Washington Post ha querido explorar un aspecto menos glamuroso pero muy humano: ¿cómo hacen pipi las estrellas que asisten a esta fiesta con esos atuendos tan extravagantes?
‘The Washington Post’ publica una investigación sobre la ardua tarea de ir al baño para los asistentes con vestidos extravagantes
La gala Met es el acontecimiento donde pueden verse, sin duda, los vestidos más locos e imposibles. Cuando la gente común observa la alfombra roja no sólo se queda en lo llamativo de los looks. Algunas de las preguntas que se hacen son: ¿eso es doloroso? ¿pueden respirar? ¿pueden cenar? ¿pueden sentarse? Por eso, más allá de la moda, el diario The Washington Post ha querido explorar un aspecto menos glamuroso pero muy humano: ¿cómo hacen pipi las estrellas que asisten a esta fiesta con esos atuendos tan extravagantes?
Bajo el título “¿Cómo orinan las estrellas en la gala del Met? Una investigación”, el diario ha elaborado un extenso artículo que aborda la cuestión. No ha sido tarea fácil, pues hablar de pipís no es algo de lo que los estilistas, diseñadores o asistentes quieran hablar. “Después de docenas (¡docenas!) de correos electrónicos agotadores, finalmente recibimos una pista”. Así empieza la investigación.

“Sí, es extremadamente difícil, y normalmente implica no beber nada, ni siquiera agua, y necesitar ayuda para desvestirse y luego volver a vestirse”, explica Miranda Almond, estilista de Olivia Colman, por correo electrónico al diario. “¡Ahí es cuando un publicista o quien sea el acompañante demuestra su valía!”, añade.
Ahí están lo sufridos asistentes. Su camino hacia el éxito en el mundo de la moda incluye ayudar a las celebridades a hacer sus necesidades en el inodoro. Brian Daniel, fundador de Celebrity PA Network (Lema: “Personal para personas de alto poder adquisitivo”), explica al The Washington Post que algunas de las grandes estrellas llevan a sus propios asistentes al evento; “pero a otras, la organización se los proporciona”. Y detalla: “El asistente personal de la estrella se queda entre bastidores porque los asistentes ocasionales que están en el evento normalmente solo ayudan con las colas de los vestidos. En resumen, una estrella que no conoce al asistente no le permitirá ir al baño, sin importarle si firmaron un acuerdo de confidencialidad o no”. Aunque admite que ningún asistente revelará ningún dato al respecto, sí que da una pista: algunos vestidos tienen “trampas ocultas” -como cremalleras discretas- cerca de la entrepierna que se pueden disimular con abalorios u otros elementos decorativos.
Algunos de los protagonistas -los más valiente- han compartido estos problemas logísticos con los medios de comunicación. En el 2017, Katy Perry lució un vestido de Maison Martin Margiela con velo color carmesí, y la presentadora de televisión Ellen DeGeneres le preguntó más tarde sobre su estrategia para ir al baño. “Se requirió mucho autocontrol, práctica y GoGirls (un pequeño artilugio que permite a las mujeres orinar de pie). ¿Conoces esos artilugios que te permiten orinar de pie?”, preguntó Perry. DeGeneres dijo no tener ni idea. “Los he usado en varios videos musicales porque siempre me encuentro en esta situación en la que llevo un vestuario muy extravagante, ostentoso, poco realista y nada práctico”. (GoGirl luego promocionó el dispositivo como el “arma secreta para orinar” de Perry).

Un año después, en el 2018, la modelo Winnie Harlow explicó que la propia Perry la ayudó a ir al baño. “Entró conmigo al lavabo y me sujetó el vestido; eso es lo que realmente pasa en el baño de mujeres”, contó la modelo a Access Live. En el 2022, Emma Chamberlain le contó a Jimmy Fallon que todo el proceso puede durar una hora, dejando a todos exhaustos después.

Kim Kardashian también habló de su estrategia para orinar en un episodio del 2019 de Keeping Up with the Kardashians. Para la gala Met de ese año, lució un vestido ajustado de Thierry Mugler con cuentas en forma de gotas de agua que le dificultaba la respiración. “Sinceramente, si es una emergencia, creo que me meo en los pantalones y luego le pido a mi hermana que me limpie la pierna”, dijo Kardashian . “No estoy bromeando. Ella puede limpiarme la pierna”. No está claro cuál de las hermanas Kardashian habría recibido el encargo. La historia se repitió en el 2022, cuando se vio a Kendall Jenner en otro episodio del reality show familiar orinando en una cubitera de hielo en una furgoneta de camino a la gala. “Eso es tan humillante para quien tenga que lidiar con mi orina después, lo siento mucho”, dijo Jenner en el programa.
Nina Dobrev, estrella de Crónicas Vampíricas, contó en el 2012 en el programa de Conan O’Brien que le habían cosido un vestido dorado de Donna Karan Atelier. Aunque “intentó contenerse durante mucho tiempo”, finalmente la naturaleza la llamó. Una costurera estaba allí para descoserle el vestido y luego volverlo a coser.

El estilista Mickey Freeman recuerda el problema que tuvo una clienta suya que llevaba un elaborado mono de malla transparente de alta costura, intrincadamente bordado y adornado con una impresionante variedad de cristales Swarovski y perlas cosidas a mano, que la cubría de pies a cabeza. La cremallera se atascó mientras se vestía y la solución fue coserle el body. Durante la cena, ella se dejó llevar por la pompa y se tomó varias copas, olvidándose por completo que no tenía cremallera. Acabó haciendo un agujero en el vestido.
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